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Interior de la Escuela Too Many Flash
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Interior de la Escuela Too Many Flash (Foto: Google)

Cerradas dos escuelas de fotografía en menos de dos años en Madrid

miércoles 29 de enero de 2025, 07:00h
Actualizado: 01/02/2025 19:06h

El pasado 6 de enero, la escuela de fotografía Too Many Flash, abierta desde hace 12 años en el distrito de Chamberí, bajó su verja para no volver a levantarla, dejando a más de 50 alumnos sin sus clases que habían arrancado en el mes de octubre y deberían continuar hasta julio para conseguir sus respectivas titulaciones. Sin embargo, su cierre repentino los ha dejado desamparados, tras abonar cerca de 8.000 euros para algunas de las titulaciones y sin información sobre el futuro de la academia.

Según un exalumno de la escuela Too Many Flash, Pedro (nombre ficticio), confiesa que la situación "ya era rara y caótica" desde hace algo más de un año, pero que los alumnos de la escuela pudieron matricularse sin problemas en septiembre y octubre de cara del nuevo curso. Todo iba "como si nada" hasta que les llegó un correo electrónico anunciando el cese de su actividad y dejándolos "en tierra" sin sus titulaciones. En ese email, los responsables de la gestión de este centro explicaban que la "decisión había sido tomada tras una cuidadosa consideración debido a las dificultades económicas originadas a partir del confinamiento y los cambios en el mercado" que hacían "imposible" el proyecto, a pesar de "buscar varias soluciones económicas".

Hace ya un año, según relata Pedro a este medio digital, el centro "intentó" cambiar la modalidad presencial a online, argumentando que así sería "más sencillo dar clases de estudio". Un hecho que hizo dudar a los por el entonces alumnos del Máster de Fotoperiodismo que se preguntaban cómo iban a aprender a hacer sesiones de estudio si las clases eran a través de la pantalla de su ordenador. Y la situación fue empeorando con "clases que empezaban de un día para otro, profesores que no aparecían y especialidades canceladas a horas de arrancar".

"A ninguno de los exalumnos nos ha extrañado lo más mínimo que hayan cerrado, ni la manera en lo que lo han hecho. Nosotros hemos llevado a ver a secretarias teniendo ataques de ansiedad porque no podían más con los vaivenes de la dirección", señala Pedro, que destaca a la "profesionalidad" del profesorado como uno de los grandes activos que tenía la escuela, pues "remaban contra viento y marea para enseñar todo lo que podían". "Si la escuela era buena, era por ellos y ellas que eran unas joyas de fotógrafos", confiesa.

La situación no mejoró y este año algunos alumnos se vieron recolocados en otros cursos o masters que "poco o nada" tenían que ver con aquello que querían hacer hasta su cierre definitivo. Los estudiantes y futuros profesionales de la fotografía se sienten "estafados" porque recalcan que la dirección de la escuela sabía que iba a cerrar ya en el mes de diciembre, pero que no les trasladaron nada hasta que "de un día para otro" llegó ese comunicado diciendo que les dejaba "tirados" y con "miles de sueños rotos".

La escuela era uno de los centros de referencia en el mundo de la fotografía en Madrid y contaba con alumnos de todas partes de España que venían a cursar sus programaciones y ahora se encuentran con "sin saber que hacer".

Conocedor de esta noticia, Francisco Guerrero, fotógrafo profesional y gestor de Imagino Centre, ha lanzado un comunicado para los alumnos de la escuela Too Many Flash ofreciéndoles terminar sus estudios en Sevilla. "Nos sorprendió mucho el cierre de la escuela. Podemos llegar a un acuerdo económico para que los alumnos puedan seguir con sus inspiraciones a la fotografía aquí en Imagino Center", confiesa Guerrero, que asegura que varios estudiantes de fotografía afectados ya se han puesto en contacto con el centro sevillano.

Los alumnos se sienten estafados

El cierre de Too Many Flash se produce tan solo un año y seis meses después de la clausura de la mítica escuela de cine y fotografía EFTI, ubicada en el barrio de Vallecas. De hecho, son varios los alumnos que se han visto perjudicados por el cese de la actividad de los dos centros, ya que se trasladaron de uno a otro en búsqueda de terminar sus conocimientos y conseguir las titulaciones oportunas para enfrentarse al mundo laboral. Por esta razón, los afectados se sienten "muy unidos" y están en contacto para saber qué pueden hacer para "recuperar su dinero" y "emprender todo tipo de acciones".

El cierre de EFTI, la prestigiosa escuela de 37 años de historia

En el caso de la escuela de EFTI eran más de 37 años de trayectoria los que avalaban su calidad y nada hacía presagiar su destino "fatal". "El viernes 31 de mayo de 2024, sobre las 22.00 horas, nos mandaron un Whatsapp a todos, personal docente y alumnos, diciendo que la escuela cerraba y no volvía a abrir", explica uno de los profesores de la escuela EFTI encargado de uno de los masters de fotografía.

El anuncio sorprendió a los más de 200 alumnos que en ese momento estaban en la escuela, pero también a los miles de trabajares en nómina, entre profesorado y administración, que llevaban más de 30 años trabajando. Tras un año y medio de su cierre, ahora recuerdan que sí había señales para un posible cierre, pues "algunos pagos se retrasaban".

El profesor y profesional de la fotografía entrevistado por este periódico recuerda con tristeza el cierre de la escuela EFTI porque años atrás había sido estudiante de ese mismo centro, ocupando el pupitre de los que ahora eran sus alumnos: "Fue un drama. Trabajadores, alumnos y cursos sin terminar. Fue terrible no solo por el dinero, sino también por la ilusión de estudiar en una escuela tan prestigiosa como era EFTI".

Según el profesor de EFTI, las causas del cierre de esta escuela son dos. Por un lado, la dirección del centro había invertido mucho dinero en el apartado de cine, que no estaba recuperando, y por otro, la fotografía ha cambiado "mucho en los últimos años y a la escuela le estaba costando la adaptación, a pesar del maravilloso equipo docente". Todo ello, unido a la crisis de la pandemia de la Covid-19, que "no vino nada bien", creó el calvo de cultivo perfecto para que el centro "entrara en bancarrota".

En los meses anteriores a su cierre, la dirección de EFTI había vendido algunos locales para recuperar parte del dinero que estaban perdiendo con la bajada de número de alumnos que había tenido en los últimos años. "Hasta días antes de su cierre, estuvieron cogiendo matrículas y captando dinero cuando ya sabían que iban a cerrar", confiesa.

Otras escuelas de fotografía cedieron sus espacios

Este profesor también recuerda como un "momento bonito" su cierre porque el "mundo de la fotografía" se volcó con los alumnos y fueron varias las escuelas e instituciones que cedieron sus espacios para que algunos de los alumnos pudieran terminar sus clases, impartidas muchas veces por profesores de EFTI de manera altruista.

"Los dueños de la escuela le dieron las titulaciones a aquellos que habían completado más del 90 por ciento de las horas lectivas o los créditos y algunos alumnos pudieron tener su curso o máster, pero también hubo quien no cumplía esos requisitos", apostilla.

El futuro de la fotografía es precario

El cierre de estas dos prestigiosas escuelas de fotografía en Madrid tan solo reflejan el "mal momento por el que está pasando la fotografía profesional". Para Carlos Palacios-Pelletier, de la Asociación Fotográfica de Madrid, la principal causa de esta situación se debe a que la "profesión se ha precarizado mucho a todos los niveles" obligando a aquellas personas que se quieren profesionalizar a tener un "buen pulmón financiero y un optimismo importante. Hay poca gente en España que pueda decir que se dedique a la fotografía".

"Desde la llegada de la fotografía digital, la profesión se ha precarizado mucho. El hecho de que tú puedas comprobar el resultado de una foto en la propia cámara digital y las herramientas de edición han provocado que se haya incorporado a la profesión fotográfica un montón de gente que quizás no está desde el punto de vista técnico cualificado para ello", asegura.

Ser una profesional de la fotografía en 2025 requiere tener "mucho coraje, determinación y ganas de lanzarte al ruedo", mientras que aquellos que vienen del mundo analógico han tenido que adaptarse para no sentirse desplazados y algunos de ellos "no han podido hacerlo".

Internet se ha convertido en una alternativa más barata para aprender

La otra causa del cierre de estas dos escuelas se encuentra, según Palacios-Pelletier, en la multitud de cursos, tutoriales y academias online que ofrecen cursos a "módicos precios". Lo que ha dejado a estos centros más especializados en una "propuesta más profesional" con "profesores de muchísimo prestigio y tarifas más altas" en un segundo plano. "No han podido competir con estas alternativas que con coste mucho más reducido", explica.

Para Palacios-Pelletier es muy complicado que la gente apueste en "invertir cantidades de dinero astronómicas" por cursos sin tener "una plena seguridad de que vas a poder rentabilizar esa inversión fuerte". Un hecho, que a día de hoy está complicado porque "poca gente se dedica a la fotografía solamente". En definitiva, el hecho que las técnicas fotográficas y la tecnología haya acercado este arte a "todo el mundo" ha sido la condena de aquellos que se quieren dedicar de manera profesional a este mundo.

Desde la Asociación Fotográfica de Madrid consideran una "muy mala noticia" el cierre de estas dos escuelas para aquellas personas "ilusionadas" con la profesión, pero también para el propio futuro de la fotografía.

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