Símbolo internacional, lugar de leyendas, epicentro de conmemoraciones y punto clave para todos los madrileños desde hace siglos. La Plaza Mayor requiere mejoras urgentes, así lo entiende el Ayuntamiento de Madrid que hace pocos días ha sacado a licitación un contrato por 73.126,64 euros para la redacción del futuro Plan Director para la protección de este enclave y su entorno.
El área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte acaba de dar un paso más para la protección de la Plaza Mayor y las calles aledañas con la licitación de un contrato de servicios para redactar el documento que fije las prioridades de uso y conservación de este Bien de Interés Cultural (BIC), que en los últimos años ha sido objeto de quejas por parte de las entidades vecinales y los grupos políticos de la oposición.
El Plan contempla un Centro de Interpretación de la Plaza Mayor
A través de este contrato, Cibeles quiere “conocer la situación y las prioridades de actuación” en esta zona del centro de la capital para la “puesta en valor de la memoria histórica de Madrid” y que finalice en el Plan director con propuestas concretas para priorizar actuaciones “de toda índole”. Una manera de garantizar la conservación y sostenibilidad de la Plaza Mayor y su entorno. La licitación marca a la futura empresa concesionaria varias fases de trabajo para redactar el futuro plan. Por un lado, una labor de investigación histórica y documentación, ya que en la plaza coexisten distintos elementos con diferente grado de protección, así como inmuebles de titularidad pública y otros privados. Una fase de análisis y diagnóstico de la situación actual de la zona que comprenderá el estudio arqueológico, análisis de los elementos arquitectónicos y artísticos, así como un estudio patológico para conocer las “causas de deterioro de los elementos más importantes de la plaza”.

Por último, para la elaboración del documento se recopilará una serie de propuestas de actuación y un cronograma para llevarlas a cabo, además de un estudio de los costes para realizar estas acciones, entre las que destaca un futuro Centro de interpretación de la Plaza Mayor de Madrid. El área que lidera Marta Rivera de la Cruz ha marcado un plazo total para la ejecución del contrato de ocho meses, por lo que una vez se resuelva la licitación y se conozca la empresa encargada del mismo, en 2024 será cuando se comience a conocer las líneas de actuación para este enclave con más de 400 años a sus espaldas.
De un arrabal a un parking
La historia de esta gran ágora es tan amplia como los acontecimientos que han acogido sus 9.400 metros cuadrados. El origen de este punto se remonta al siglo XVI, cuando en la intersección de los caminos (actualmente calles) de Toledo y Atocha, en las afueras de la villa medieval, se celebraba el mercado principal en un sitio conocido como plaza del Arrabal. En esa época se erigió una primera casa porticada, o lonja, para regular el comercio en la zona.

Tras el traslado de la corte a Madrid en 1561, Felipe II encomendó a Juan de Herrera el proyecto de remodelación del enclave. Ese mismo año comenzó la demolición de las casas de manzanas de la antigua plaza. La construcción del primer edificio de la nueva explanada, la Casa de la Panadería, tuvo lugar en 1590 en el solar de la antigua lonja. En 1617, Felipe III encargó la finalización de las obras a Juan Gómez de Mora quien concluyó la plaza en 1619. En su historia también figuran los tres grandes incendios que modificaron parte de sus edificios en las distintas tareas de reconstrucción.
En 1848 se instaló la estatua ecuestre de Felipe III en el centro de la plaza que data de 1616 y que también fue declarado como BIC en 2017. En la década de 1960 se realizó una restauración general cerrando la plaza al tráfico, reemplazando la teja árabe por pizarra y construyendo un aparcamiento subterráneo. La última actuación en la Plaza Mayor fue en 1992 con la decoración mural de la Casa de la Panadería, obra de Carlos Franco, con una representación de figuras de la mitología, entre ellas la figura de la diosa Cibeles.

La Plaza Mayor también ha sido escenario de diversos eventos públicos, como corridas de toros, autos de fe o ejecuciones públicas -como las penas de garrote y horca- ante la Casa de la Panadería y frente a la Casa de la Carnicería -las de cuchillo o hacha-. Además, en la Plaza Mayor se llevó a cabo la beatificación de San Isidro, el patrón de Madrid.
Acompañamiento vecinal y de expertos en el futuro Plan Director
Las demandas vecinales para la mejora del entorno de la Plaza Mayor no son nuevas y el Ayuntamiento las conoce bien. Los residentes han planteado sus quejas y solicitudes al futuro Plan y se muestran “satisfechos” con el resultado del documento presentado por el Ejecutivo municipal. Ricardo Bustos, presidente de la Asociación de Vecinos de la Plaza Mayor de Madrid, señala a Madridiario que desde agosto de 2020 trabajan con el Consistorio para el próximo Plan Director, por lo que muchas peticiones “están recogidas en los pliegos del futuro contrato”. Pero Bustos señala su temor a que en la licitación quede desierta, ya que el plazo de presentación de ofertas terminaba esta pasada noche: “Entre festivos es problemático para las empresas”.
A futuro, la asociación quiere seguir “acompañando el proceso”, por lo que recuerdan que en los pliegos de licitación el Ayuntamiento ha recogido que “valorará el compromiso” del licitador para crear una “Comisión de Seguimiento de la Ejecución e Implantación del Plan Director”, con la presencia de residentes, comerciantes y administraciones implicadas en la conservación de este BIC.

Por otro lado, desde el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) siguen atentos a este proyecto, por lo que el pasado 3 de enero remitió una carta a la dirección general de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento y en la que señalan algunos puntos que “merecen una reconsideración”. Sigfrido Herráez, decano del COAM, señala a este medio que el plazo de presentación de este contrato “no juega a favor de la participación” por la coincidencia con las vacaciones navideñas.
Los vecinos, "satisfechos" con lo recogido en el pliego
Herráez puntualiza que otra de las condiciones exigidas por el Consistorio tampoco contribuye a que se presenten “especialistas en patrimonio”, ya que el pliego recoge que el futuro concesionario tendrá que demostrar solvencia técnica de tres años, por lo que desde el COAM solicitan al Gobierno municipal ampliar este plazo para que concursen entidades con expertos que hayan intervenido en plazas de estas características. La respuesta del Ayuntamiento no se hizo esperar y, un día después de recibir la misiva por parte del Colegio Oficial, justificaron la imposibilidad de modificar los plazos en la fase de tramitación de este contrato. No obstante, Herráez señala que desde el COAM se muestran satisfechos con la iniciativa municipal y agradecen al Consistorio que "ponga interés en uno de los hitos patrimoniales más importantes de Madrid".
Fuentes del área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte señalan a Madridiario que entre los trabajos incluidos en el contrato está la elaboración de propuestas de posibles actuaciones para "favorecer la integración de la población local con el valor cultural del Bien", que deberá, entre otros aspectos, "favorecer la coordinación y propiciar la participación y el compromiso de todos los agentes públicos y privados que intervienen en la Plaza Mayor". Además señalan que el proyecto nace del diálogo y la "estrecha colaboración" entre el Ayuntamiento y la asociación vecinal, una cooperación que "se mantendrá a lo largo de todo el proceso", indican a este medio.