Un año después de que el Ayuntamiento de Madrid anunciara el desalojo temporal de los apartamentos municipales para personas mayores San Francisco, ubicados en la calle Jerte, en el barrio de La Latina, la situación continúa generando controversia. Aunque 57 de los 61 residentes aceptaron ser reubicados en otros centros municipales, residencias de la Comunidad o con sus familias, cuatro decidieron permanecer en el edificio, rechazando las alternativas ofrecidas por el Consistorio.
El motivo de la medida era la ejecución de una rehabilitación estructural del edificio, con una duración estimada de al menos 14 meses. Sin embargo, desde el inicio, los inquilinos y asociaciones vecinales criticaron la decisión, argumentando que las obras podrían haberse ejecutado por fases y sin necesidad de un desalojo completo. También cuestionaron el coste y la idoneidad de las alternativas residenciales, muchas de las cuales suponían alejar a los mayores de su entorno habitual.
El Ayuntamiento ha intentado convencer a las cuatro personas que permanecen en el inmueble mediante diferentes vías, sin éxito. Ante la negativa, se ha optado por iniciar un proceso judicial para forzar el desalojo. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido esta actuación alegando razones de seguridad: “Se les han ofrecido todo tipo de alternativas habitacionales. No se van a quedar en la calle, pero no han querido aceptar ninguna. Ese edificio tiene un problema estructural que afecta a todos los residentes”, ha señalado.
Martínez-Almeida ha insistido en la responsabilidad del Ayuntamiento: “Estas cuatro personas son una minoría frente al conjunto de vecinos que sí han entendido la gravedad de la situación. No hemos querido llegar al desahucio, pero no podemos permitir que se ponga en riesgo la vida de nadie ni que se caiga ese edificio”.
Frente a esta postura, desde la oposición, la concejal socialista Ana Isabel Lima ha expresado su preocupación por la situación. En una carta dirigida al delegado del área de Políticas Sociales, ha instado al Consistorio a agotar todas las vías de negociación antes de ejecutar el desalojo, que podría producirse la próxima semana. “Nos enfrentamos a un posible desalojo inminente de personas mayores en una situación de especial vulnerabilidad, tanto por su edad como por su situación socioeconómica”, ha advertido Lima.
En su escrito, reclama al Ayuntamiento una solución habitacional digna que evite que los afectados queden en la calle, especialmente en pleno verano y con temperaturas extremadamente altas. “Es responsabilidad del Ayuntamiento garantizar alternativas reales y adecuadas antes de proceder a cualquier desalojo. La protección de los mayores no admite demoras ni excusas. Le pedimos que les busque una salida digna. Es fundamental agotar todas las vías de negociación antes de que se produzca esta situación”, ha añadido la concejal socialista.