El drama de José Sanchis Sinisterra ¡Ay, Carmela!, se estrenó en Zaragoza el 6 de noviembre de 1987. Fueron sus primeros intérpretes Verónica Forqué y José Luis Gómez, que también la dirigió. La desaparecida Forqué retomaría el personaje en 2007 junto a Santiago Ramos. Han pasado 36 años y las peripecias de estos cómicos de la legua, durante la Guerra Civil, sigue subiendo a los escenarios con regularidad. Ahora llega al teatro Bellas Artes con una nueva producción que dirige José Carlos Plaza e interpretan María Adánez y Pepón Nieto.
Carmela y Paulino, variedades a lo fino es la historia de un fracaso múltiple: el de los dos cómicos, obligados a ir de pueblo en pueblo para sobrevivir, y el de una sociedad fratricidamente enfrentada. Los modestos artistas recalan en un punto en el que dominan los llamados ‘nacionales’. Allí tendrán que preparar un espectáculo para las tropas italianas. Mientras que Carmela quiere mantenerse fiel a sus ideas republicanas, su compañero hace gala de una extrema cobardía. Llega el momento de la representación y en ella Carmela provoca un final dramático.
Sanchis Sinisterra tomó el título de una canción que interpretaron los luchadores españoles contra el invasor francés en el siglo XIX. En el siglo XX fueron los soldados republicanos los que la hicieron suya -de ahí la utilización por el autor-, pero también se interpretaba en el bando franquista con títulos como ¡Ay, Manuela!, o Por el río Nervión.
En 1990 Carlos Saura llevó al cine la adaptación de Rafael Azcona, con Carmen Maura, Andrés Pajares y Gabino Diego al frente del reparto. La película obtuvo el mismo éxito que la obra teatral y fue premiada con, nada menos, trece goyas, entre ellos a la mejor dirección y a los mejores protagonistas. A Andrés Pajares le sirvió para reivindicar su calidad como actor, tras los éxitos de las comedias junto a Esteso. Cinco años más tarde, Pajares lograría otra gran interpretación dramática en Sí, bwana. En 2013 se hizo una versión musical que pasó sin pena ni gloria, a pesar de la cuidada producción e interpretación.
María Adánez y Pepón Nieto se encuentran en momentos álgidos de sus carreras, forjadas en teatro, cine y televisión. Ambos son habituales en la cartelera madrileña. La actriz, que debutó en este mismo teatro con siete años en un montaje de Casa de muñecas, protagonizó en 2019 Divinas palabras, en el Centro Dramático Nacional. Pepón Nieto apareció en el teatro Español en 1991 con El arrogante español, a las órdenes de Cayetano Luca de Tena. Su popularidad se disparó al protagonizar la delirante comedia cinematográfica ¡Perdona, bonita, pero Lucas me quería a mí! (1997). Desde entonces alterna, cine, teatro y televisión. En este último medio intervino en 250 capítulos de Amar es para siempre. En 2021 trajo a Madrid Anfitrión, estrenado el año anterior en el festival de Mérida.
Para la nueva puesta en escena se ha contado con uno de los directores veteranos de la escena. José Carlos Plaza empezó a dirigir hace casi sesenta años. Proceso por la sombra de un burro, con el Teatro Estudio de Madrid, fue su primera dirección, en 1966, el mismo año que aparecía como actor en la Numancia de Miguel Narros. Plaza pertenece a una generación que renovó el teatro en el último tercio del siglo XX, guiados por William Layton, y a la que pertenecieron, entre otros, Miguel Narros, Paco Vidal, Ana Belén, Paca Ojea, José Pedro Carrión…
¡Ay, Carmela! va a estar en el teatro Bellas Artes hasta el 11 de junio.