La Asamblea de Madrid ha aprobado, con los votos a favor de PP y Vox, la rebaja fiscal impulsada por el Gobierno regional y que aspira a favorecer la natalidad y la compra de viviendas. En suma, podrían beneficiarse de esta medida hasta 100.000 familias.
Los grupos de Más Madrid, PSOE y Unidas Podemos, por su parte, han rechazado la iniciativa. Del mismo modo, se han opuesto a votar la enmienda transaccional alcanzada por PP y Vox para modificar el texto. Los populares han aceptado finalmente incorporar por separado únicamente una de las enmiendas presentadas por los de Rocío Monasterio.
De esta forma, se amplía la deducción por nacimiento o adopción de hijos, que pasa de 600 a 700 euros al año durante los tres primeros años, sumando 300 euros más para cada familia. También se crea un nuevo incentivo para las nuevas familias numerosas, que tendrán durante tres años bonificado el 50 por ciento de la cuota autonómica del IRPF. En el caso de que sean de categoría especial, esta bonificación llegará al 100 por ciento.
Además, se aumenta la deducción por el cuidado de hijos menores de tres años, que llega hasta el 25 por ciento de las cotizaciones a la Seguridad Social por la contratación de cuidadores y hasta el 40 por ciento en el caso de familias numerosas. También se equiparan a los menores acogidos y tutelados con los descendientes y adoptados a efectos de la aplicación de las bonificaciones en el impuesto de Sucesiones y Donaciones.
En materia de ayudas para el acceso a la vivienda, se establecen dos nuevas deducciones y se amplía otra en el Impuesto sobre la Renta. En primer lugar, la compra vinculada a un nacimiento o adopción tendrá una deducción del 10 por ciento del precio de adquisición, prorrateada durante diez años, con un límite anual de 700 euros.
Asimismo, los contribuyentes de hasta 30 años podrán deducirse el 25 por ciento de los intereses satisfechos durante el año por préstamos hipotecarios obtenidos para la adquisición de su vivienda habitual, con el límite de 1.000 euros anuales.
En cuanto al alquiler, los jóvenes menores de 35 años y los menores de 40 que estén en situación de desempleo y tengan cargas familiares, podrán deducirse en el IRPF hasta 1.200 euros anuales de las cantidades que hayan satisfecho en el período impositivo por el arrendamiento de su vivienda habitual, un 20 por ciento más que en la actualidad.
La normativa entrará en vigor este mismo mes de marzo tras su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) y supondrá, de acuerdo con los cálculos del Ejecutivo regional, un ahorro de 34,7 millones.
Debate y críticas de la izquierda
En el debate parlamentario, el diputado del PP Álvaro Ballarín ha afeado a la izquierda que no permitiese sacar adelante el acuerdo alcanzado con Vox, en una maniobra para "ganar por la puerta de atrás". Además, ha defendido que es una iniciativa "buena para todos los madrileños porque promueve la natalidad".
El parlamentario de Vox José Luis Ruiz Bartolomé ha sostenido que esta medida es "totalmente insuficiente" y está "muy mal enfocada" y por ello han presentado una enmienda transaccional para mejorarla, aunque la izquierda no haya permitido votarla. "No les interesa nada más que hacer una medida propagandística con muy poco alcance", ha lanzado al Gobierno regional.
El también diputado de Unidas Podemos Tito Morano ha sostenido que "no sabe el PP hacer otra política que no sea una rebaja impositiva" y por ello "no miden los efectos que tienen, que en algunos casos pueden ser muy muy perniciosos".
El parlamentario del PSOE Fernando Fernández ha recordado que su formación apuesta por una reforma fiscal completa e integral" y no por las "perlas tributarias" que el PP lleva a la Cámara regional para "generar titulares electorales".
Por último, la diputada de Más Madrid Tania Sánchez ha vaticinado que finalmente Vox votaría a favor de la iniciativa como "el felpudo que siempre son" y ha sostenido que esta "no ayuda en absolutamente nada ni al nacimiento de niños ni a la fecundidad ni a la conciliación ni a la adquisición de viviendas".
Antes de finalizar la legislatura se llevarán a pleno las nuevas deducciones en el IRPF y el incentivo a inversores extranjeros. Todas ellas precisan del apoyo o la abstención de Vox para traducirse en realidad.