Se trata de lugares que tienen unas necesidades muy específicas, aunque por suerte ahora es muy sencillo adquirir suministros para hostelería online en distintas webs donde ofrecen todo el equipamiento que les hace falta.
Qué necesidades tiene una cocina industrial
Una cocina de este tipo debe de seguir una política de higiene muy estricta, pues de ella depende la salud de los clientes.
Esto quiere decir que los materiales que se emplean están muy limitados y uno de los mejores es el acero inoxidable, ya que no es poroso, no se quema con las altas temperaturas y aguanta el uso de detergentes bastante agresivos.
El espacio también hay que tenerlo en cuenta. Es verdad que en las ciudades el metro cuadrado es caro, pero la cocina debe ser lo más espaciosa posible, pues no queremos que los trabajadores se vayan chocando unos con otros cada vez que se muevan.
No hay que olvidarse de la extracción de vapores y humos, por lo que hay que colocar una campana industrial que será capaz de mantener la cocina limpia de humo y con una temperatura algo más baja.
Los vapores no son más que humedad que puede generar hongos, de ahí que las paredes y los suelos tengan que ser lisos, impermeables y muy fáciles de limpiar, pues de lo contrario no tardarán en aparecer manchas negras que indican la presencia de moho.
Qué requisitos debe cumplir una cocina industrial
Además de adecuar el espacio de trabajo a las necesidades tan especiales de este tipo de cocinas, estas deben cumplir con una gran cantidad de requisitos legales y normativas.
Entre las más importantes está la normativa sanitaria de higiene de los alimentos y la de seguridad contra incendios, que está muy relacionada con las normas sobre el gas.
Dentro de las cocinas, los mayores riesgos son los de provocar una intoxicación alimentaria por una mala manipulación de los alimentos y el de incendio, bien sea por un problema con el gas o por una sartén con aceite a la que no se le ha prestado atención.
Existen más normativas: hay una sobre la ventilación, otra para la electricidad, la de fontanería, la de seguridad y salud, y la de instalaciones frigoríficas, por lo que a la hora de cumplirlas todas habrá que dejarse asesorar por los especialistas en estas instalaciones.
Todo está pensado con el fin de que los alimentos estén siempre libres de contaminación, hacer lo posible a la hora de que la cocina no genere malos olores y para que los trabajadores se encuentren en unas condiciones de seguridad óptimas que eviten los accidentes laborales.
A la hora de equipar una cocina industrial debemos de fijarnos en dos cosas. Una es que sea funcional, con los materiales adecuados como el acero inoxidable, una buena campana extractora, etc., y otra es que cumpla todas las normativas que al trabajar con alimentos y fuego no son pocas.