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El impacto del estrés en tu dentadura

Por MDO
miércoles 22 de septiembre de 2021, 22:44h

El estrés es una de las consecuencias inherentes a vivir o trabajar en las grandes urbes. Este es un hecho bien conocido por la población madrileña que a diario se enfrenta a las prisas, el tráfico insufrible, las exigencias laborales y la falta de tiempo.

El impacto del estrés en tu dentadura
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La excesiva presión ambiental es el factor desencadenante del estrés y la ansiedad, dos males cuya prevalencia es muy alta en las grandes ciudades. El primero es originado por una reacción orgánica inmediata en las situaciones de presión y desafío.

Y si el estrés es continuado y repetitivo, esta reacción se mantiene incluso cuando la presión ha desaparecido, dando lugar a lo que llamamos ansiedad: un estado de nerviosismo crónico que no parece obedecer a ninguna causa concreta.

Analicemos estos trastornos psicológicos y su correlación con el Bruxismo y otros problemas dentales, como la gingivitis o la periodontitis.

Los efectos del estrés y la ansiedad en la dentadura

La gingivitis y la periodontitis son debidas a la excesiva proliferación de bacterias en la cavidad bucal.

En muchas personas sometidas a un alto nivel de estrés se observa un abandono progresivo de los hábitos de higiene dental, lo que puede terminar causando los trastornos mencionados.

Un riego añadido es el consumo de tabaco, un hábito muy frecuente en las personas con altos niveles de ansiedad y estrés.

Ambas enfermedades dentales pueden prevenirse retomando los hábitos perdidos de higiene dental y dejando de fumar. Además, su evolución puede detenerse siempre que sean detectadas a tiempo.

Caso aparte es el del bruxismo, una afección de origen nervioso que, de forma rapidísima, puede causar auténticos estragos en la dentadura de las personas afectadas.

Qué es el bruxismo

Se trata de un problema que no es odontológico, sino psicológico, pese a que es la dentadura quien se lleva la peor parte.

El bruxismo no es más que el hábito compulsivo de rechinar los dientes. Se trata de un trastorno somático provocado por situaciones incontrolables de estrés, ansiedad o angustia.

Las tensiones internas del paciente encuentran una vía de salida en la acción de rechinar los dientes y quien sufre de bruxismo no se percata de que se pasa el día realizando frecuentemente esta acción o no puede dejar de hacerlo, aunque lo intente.

Consecuencias para la dentadura

En pocos meses, el paciente de bruxismo experimentará alguno o varios de los siguientes síntomas:

  • Desgaste prematuro de las piezas dentales
  • Alteraciones mandibulares y articulares provocadas por el desgaste anormal
  • Problemas auditivos o visuales
  • Dolores dentales o mandibulares
  • Cefaleas o migrañas.

Y en los casos más graves, la fricción y presión ejercidas son de tal calibre que pueden provocar fracturas o fisuras dentales súbitas.

En consecuencia, es necesaria la rápida intervención de un odontólogo para solucionar los daños ocasionados y evitar males mayores.

Tratamiento del bruxismo

Para que el tratamiento sea efectivo ha de ser doble:

Terapia psicológica

Es imprescindible un tratamiento psicológico gradual orientado a disminuir el estrés y la ansiedad. Adicionalmente, se ayudará al enfermo a controlar el hábito inconsciente de rechinar los dientes. El paso final es conseguir que abandone el hábito de forma definitiva.

En los casos graves puede precisarse medicación psiquiátrica para controlar el nerviosismo, el estrés o la ansiedad.

Tratamiento odontológico

Además de un tratamiento psicológico, es importante acudir cuanto antes a un centro odontológico para frenar el desgaste dental, como la Clínica Salmerón & Planells, una de las más prestigiosas de Madrid.

El odontólogo utilizará férulas de descarga para impedir el contacto entre dientes superiores e inferiores.

Este tratamiento ha de complementarse con la reconstrucción de las piezas dentales desgastadas, fisuradas o fracturadas.