¿Qué es la retención de una factura?
En las facturas con retención se aplica una retención del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) que afecta a la factura con signo negativo restando del importe total dicha retención.
¿Quién tiene que aplicar la retención?
La retención de IRPF en las facturas tienen que utilizarla los profesionales autónomos recogidos en la sección segunda y tercera del IAE. Esta retención no tiene que aplicarse en todas las facturas, solo en aquellas dirigidas a otras empresas o autónomos. Quien recibe la factura tiene que retener el IRPF correspondiente e ingresarlo a nombre del autónomo con el modelo 111.
Si se aplica la retención en más del 70 % de las facturas, el autónomo no tendrá que presentar ningún modelo más y esperará a la declaración de la renta para saber si le devuelve Hacienda las retenciones practicadas durante el año. En caso de que menos del 70 % de las facturas emitidas lleven retención será necesario presentar trimestralmente el modelo 130 declarando todas las retenciones que se han aplicado en las facturas.
¿Qué porcentaje de retención hay que aplicar?
El porcentaje que hay que aplicar en las facturas con retenciones de forma general es del 15 %. Existen algunas excepciones que hay que tener en cuenta. Por ejemplo, los autónomos pueden emitir facturas con una retención del 7 % en sus primeros 3 años de actividad profesional. Una rebaja que pretende incentivar los primeros años de vida del negocio.
Existen otras tres categorías en las que los autónomos tendrán que retener en sus facturas un importe distinto. Es el caso de las actividades agrícolas, ganaderas y forestales, donde la retención en las facturas deberá ser del 2 %. En el caso de actividades de engorde de porcino y la avicultura, el porcentaje a retener será del 1 %.
Emitir una factura con IVA y retención de IRPF no resulta nada complicado para el autónomo o su gestor, que normalmente usan programas de facturación profesionales. Sobre la base imponible hay que aplicar el tipo de IVA (21 %, p. ej.) en positivo y la retención practicada (15 %, p. ej.) en negativo. Al final quedará un importe que será el que el cliente tiene que abonar al autónomo.
Estas retenciones forman parte del día a día de cientos de miles de profesionales autónomos en nuestro país. Su aplicación pasa desapercibida para muchas personas que desconocen cómo funcionan las facturas y sus diferentes componentes. Pero es de vital importancia cumplir con nuestras obligaciones con la Hacienda Pública que posteriormente puede devolver el importe retenido durante el año en la Declaración de la Renta.