Portales como GoWork.com permiten conocer estas tendencias en el campo de los Recursos Humanos gracias a las experiencias reales que comparten los trabajadores. Además, ofrecen la posibilidad a potenciales candidatos de leer opiniones sobre empresas y empleadores y tomar decisiones sobre su rumbo laboral.
El mercado de trabajo ha sufrido y seguirá sufriendo tremendas oscilaciones durante los próximos meses, vinculadas a la efectividad de la campaña de vacunación, la consecuente remisión de la pandemia de coronavirus y el esperado crecimiento económico. Si la vuelta a la normalidad se produce de esta forma exitosa, la recuperación supondrá también la puesta en marcha de nuevos procesos de selección. Esos procesos serán distintos no ya en la forma -con una mayor implementación aún de la digitalización en las sucesivas fases de elección de candidatos- sino en el fondo: tanto en el qué se requiere como en el qué se ofrece.
La generalización de las competencias digitales
Durante 2020, las empresas han avanzado notablemente en el desarrollo en sus objetivos de digitalización gracias a la adquisición obligada de nuevas competencias por parte de sus trabajadores. Con un 14,5 por ciento de empleados online, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), el teletrabajo está llamado a permanecer y a compatibilizarse en el futuro con la presencialidad.
Más allá del debate sobre los límites de esta fórmula mixta, las empresas de Recursos Humanos son conscientes de esa tendencia. De ahí que cabe esperar que, en el futuro, el manejo suficiente de las nuevas tecnologías sea un requisito para postular a prácticamente cualquier puesto; y eso implica no solo poseer el conocimiento básico de las herramientas digitales requeridas, sino en ser resiliente, transformando las prácticas del uso diario a esa realidad. Adaptarse al universo digital, pensar y comunicarse de forma telemática tanto interna como externamente y obtener resultados iguales o mejores a través de estos canales serán aspectos a valorar en cualquier entrevista de trabajo.
Además, hay otra transformación a la vista. Evidentemente, es más que esperable un auge en la demanda de perfiles (aún más) especializados en ciberseguridad, big data, formación en cultura digital o marketing online, fruto de la rápida tecnificación de un mercado laboral que se espera vuelva a estar engrasado rápidamente.
La temporalidad, remedio rápido al alza
Y, es que, el segundo trimestre de este año será, para muchos agentes, el punto de inflexión en la recuperación. La llegada de nuevas vacunas y la inmunización de más capas de la sociedad prometen ir horadando los datos de paro que ha dejado la covid. Sin ir más lejos, la patronal de las Empresas de Trabajo Temporal estima que en el próximo mes se registrará un avance de seis puntos en el empleo en términos interanuales.
Es relevante ese dato y quién lo emite porque, como coinciden todos los observadores, el mercado actual de trabajo adolece de un exceso de temporalidad. En 2020, uno de cada cinco contratos celebrados fueron intermediados por alguna ETT, según cifras de Asempleo, que también reconoce en estos datos (superiores a 2019) una vía intermedia para cumplir las restricciones sanitarias.
Cabe pensar que, con una desescalada todavía en ciernes y que promete prolongarse en el medio plazo, la temporalidad seguirá siendo un recurso recurrente para muchas compañías. Eso sí, no hay que menospreciar la corriente de fondo contra los abusos en la contratación temporal que algunas consultoras como PwC empujan ya contra España, especialmente, según sus últimos barómetros, para corregir los onerosos efectos que pueden llegar a producirse sobre la población más joven.