Durante el verano, las elevadas temperaturas dificultan la realización de ciertas tareas con el mismo ánimo y energía. Los meses de julio y agosto en ciudades como Madrid suelen ser muy bochornosos debido al calor seco y temperaturas que alcanzan los 40 °C. Realizar una instalación de aire acondicionado o acoplar un equipo portátil es recomendable para soportar estas condiciones climatológicas.
Normativa para instalar aire acondicionado en las fachadas
Sin embargo, la instalación de una unidad exterior para un aparato de climatización en Madrid debe estar sujeta a las normativas y leyes vigentes. La persona interesada deberá contar con el permiso de la comunidad de vecinos, que estará supeditado a la Ordenanza del Plan General de Ordenación Urbana. Hay que tener en cuenta los criterios estéticos y la contaminación acústica y ambiental.
Por ejemplo, la Ordenanza General de Protección del Medio Ambiente Urbano de Madrid limita el caudal máximo para expulsar aire a la fachada en 14 kW de capacidad frigorífica. Asimismo, se contempla que la unidad exterior se sitúe a una altura mínima de 2,5 metros de la acera y 2,5 metros de las ventanas de pisos superiores. Otro aspecto fundamental es que la rejilla tenga una inclinación de 45 grados.
Utilizar el aire acondicionado de forma correcta en verano
Una vez se conoce la normativa vigente, hay que elegir el aparato que más se adecue a las necesidades y preferencias de cada uno. El objetivo principal es conseguir el máximo rendimiento.
La temperatura ideal para los meses de verano está entre los 24 °C y 26 °C. Este rango ofrece confort térmico y no repercute en el consumo excesivo. No obstante, cabe destacar que las temperaturas se relacionan con la humedad relativa que se sitúa entre el 30 % al 70 %.
Es conveniente dar el uso adecuado al aparato del aire acondicionado, por lo tanto, ofrecemos estos consejos que serán muy útiles.
- Mantenimiento del equipo. Para que el equipo tenga un rendimiento perfecto, es necesario realizar un mantenimiento regular, que consiste en limpiar los filtros y hacer revisiones periódicas.
- Ventilación de las habitaciones. Si se ventilan las estancias durante la mañana, se provee de oxígeno al lugar y se evita la recirculación de aire en exceso.
- Utilizar el aire acondicionado en caso necesario. No hay que usar el aparato de aire acondicionado durante todo el día, solo cuando se necesite. Si se emplea en las horas más calurosas, se ahorra bastante en la factura de la luz.
- La importancia del deflector o la lama. Hay que colocar la lama hacia arriba para evitar que el chorro de aire frío descienda de forma natural.
En definitiva, elegir el modelo más adecuado de aire acondicionado para sofocar el calor de los meses de verano en Madrid nos permitirá tener una temperatura más agradable en el hogar u oficina, así como dormir más placenteramente.