www.madridiario.es

Sánchez, ¿presidente?

miércoles 14 de noviembre de 2018, 09:15h

Todo parece indicar, aunque sea atrevido decirlo, que los independentistas no votarán a favor de los presupuestos deseados por Iglesias, perdón, por Sánchez.

A los separatistas les importa un pepino las cuentas del estado. Las utilizan para conseguir sus objetivos de destrozar el estado, como única fórmula para alcanzar sus anhelos de ser un nuevo país europeo.

Ahí coinciden con Pablo. A ninguno de los dos les interesa ni España, ni la Constitución, ni el orden, ni el progreso de los ciudadanos, ni nada que no sea el poder de verdad. Unos para mangonear en un nuevo país a sus anchas y los otros para iniciar un periodo constituyente que abra las puertas a una nueva constitución redactada por Iglesias y su cohorte.

En esto estamos. Y Pedro Sánchez dando facilidades a todos ellos por el sólo hecho de seguir siendo presidente del gobierno, como él mismo se titula a poquito que le den la ocasión de decirlo. “Yo soy el Presidente del gobierno” Esa es la frase más repetida por el líder socialista, que cada vez se parece menos a un socialista de verdad.

Desde que ha llegado al gobierno no ha hecho nada, salvo asustar a los inversores. No ha cumplido ninguna de sus promesas anteriores a la moción de censura. Claro que entonces, como dice la vicepresidenta Calvo, no era presidente del gobierno y lo que dijera no tiene validez ¡muy bien señora vicepresidenta! Para salir tan “airosa” de una situación embarazosa no era necesario asaltar la Moncloa. Le servía la barra de cualquier bar. Es difícil encontrar en la historia de España una respuesta menos inteligente y hábil. Esa de que, en mayo, cuándo Pedro Sánchez aseguro que lo de Cataluña era Rebelión, no era presidente del gobierno y, por lo tanto, ahora puede decir lo contrario.

En este ambiente de subordinada Calvo y jefe Sánchez, está la política española desde este verano. El presidente Pedro nos dijo que eliminaría la reforma laboral de Rajoy, no lo ha hecho. Que arreglaría cuatro cosillas y convocaría elecciones, no lo ha hecho, ni lo va a hacer. Que pondría impuestos a la banca, no lo ha hecho. Qué eliminaría los aforados, no lo ha hecho. Que cesaría a quienes eludieran impuestos, no lo ha hecho. Que pondría un impuesto a las grandes fortunas, no lo ha hecho. Que sacaría a Franco del Valle de los Caídos, no lo ha hecho. Y hablo de regeneración democrática que a estas alturas y visto lo visto, produce risa haber escuchado en boca de Sánchez lo de regeneración y democrática.

Nos dijo que no pactaría con los populistas porque el final de Iglesias seria cartillas de razonamiento y la pobreza, eso sí lo ha hecho. Que nunca pactaría con los independentistas porque van contra el estado, eso sí lo ha hecho.

Y por si fuera poca la demagogia y la mentira ahora nos habla de una norma para 2040, pero ¿es que piensa seguir gobernando en 2040?

El gobierno de Pedro Sánchez es una cortina de humo constante para que nadie vea la realidad de su gestión, que es nada, acompañado de un destrozo del prestigio de las instituciones, tan importantes como la Constitución, la Monarquía, la policía, la guardia civil, el ejército y la propia convivencia. Convivencia que cada vez está más acorralada por la persecución a que la someten los socios de este falso socialista, que solo es un triste heredero de Zapatero.

Esperemos que su gestión sirva, al menos, para que los españoles tomemos nota.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.