En 1969 Peter Fleischmann dirigió la película Escenas de caza en la Baja Baviera. En ella se ha inspirado Velasco para el nuevo trabajo en el que utiliza distintas disciplinas artísticas. El argumento gira en torno al regreso a un pequeño pueblo de un joven presidiario. Los vecinos han urdido una serie de teorías sobre su ausencia y su sexualidad. Al regreso todos parecen dispuestos a convertirlo en diana de su violencia colectiva. Se inicia la caza de todo aquel que se salte las normas establecidas. Según Alberto Velasco:
"El motivo para ser el blanco de la diana es aleatorio y así será en nuestra pieza, puro azar. Cada representación le tocará a uno de los interpretes afrontar el papel del perseguido y saberse acosado por un simple e infantil juego de azar".
El ambiente propicio para desencadenar la represión se da durante las fiestas del pueblo. Hay verbena, matanza de reses, desencuentros amorosos. Y siempre una víctima de la masa. El miedo a lo desconocido, el odio y la ignorancia son los elementos que llevan a la sociedad a perseguir al diferente.
El texto del espectáculo ha sido escrito por María Velasco. Alessio Meloni ha creado la escenografía y, como hiciera con Danzad malditos, Mariano Marín ha compuesto la partitura original. En la representación participan Carmen del Conte, Rubén Frías, Julio Rojas, Karmen Garay, Borja Maestre, Sara Párbole, Txabi Pérez, María Pizarro y Sam Slade.
Escenas de caza estará en el Pavón-Kamikaze hasta el 18 de febrero.
