www.madridiario.es

ENTREVISTA

Julio Santiago, poeta, pintor y amigo de Gloria Fuertes.
Ampliar
Julio Santiago, poeta, pintor y amigo de Gloria Fuertes. (Foto: Kike Rincón)

Julio Santiago: "Gloria Fuertes era auténtica y tremendamente original"

lunes 27 de marzo de 2017, 07:50h

Le gustaban las gallinejas y entresijos, cantaba y tocaba la guitarra y hasta estuvo en casa de Picasso. Así era Gloria Fuertes, según nos cuenta uno de sus amigos y discípulos, Julio Santiago. Con él, recorremos la vida y obra de la poeta en un momento clave: la conmemoración del centenario de su nacimiento.

Quedamos con Julio Satiago en la calle Mesón de Paredes, en la taberna Antonio Sánchez. Una bar con solera que tal vez se convertiría en una más del Madrid castizo, si no fuese porque Gloria Fuertes la frecuentaba de manera habitual convirtiéndose en uno de los lugares más queridos de la poeta. Al entrar, se respira ese ambiente de tertulia y de chascarrillos de los años 50 del que Gloria participó, aunque ella quisiese guardar el anonimato detrás de una pared mientras brotaban versos y poemas que plasmaba en papel, acompañada de una frasca de medio litro de vino blanco y un aperitivo. En esa misma mesa -que reconocemos porque una foto de la poeta la preside- nos sentamos con Julio, ferviente discípulo y uno de sus amigos incondicionales. Él la ha conocido como pocos. Vinculado a la poeta desde bien pequeño, la conoció cuando rondaba la veintena. Compartieron confidencias, amistades, libros y recitales y, a su lado, aprendió a ser poeta y artista. Junto a él, conocemos más aspectos de la escritora, a la que no ha dejado de homenajear a través de conferencias, recitales y foros sociales, coincidiendo con la conmemoración del centenario de su nacimiento.

¿Cómo aparece Gloria Fuertes en su vida?

Aparece cuando tenía dos años en el colegio Sagrado Corazón de Jesús de Miajadas, en Cáceres, donde estudié. Una religiosa del centro nos enseñó fragmentos de la poesia infantil de Gloria. En ese momento no sabía ni escribir. Cuando comencé a hacerlo, con cinco años,ella se convirtió en una constante como muchos poetas de la Generación del 27 y de la posguerra española. Era la más alternativa y nos llamaba mucho la atención su forma de escribir. El día que cayeron en mis manos los poemarios de la cátedra de historia de Gloria y sus obras incompletas, descubrí esa poeta para adultos. El tiempo fue pasando y cuando estudiaba enfermería en Plasencia, decidí ponerme en contacto enviándole una carta con un borrador de algunos de mis poemas y me respondió. Tras ese primer contacto, existió una correspondencia semanal durante tres años en los que ella me dio pistas de cómo mejorar mi forma de escribir y me enviaba algunos poemas suyos.

¿Cómo contacta con Gloria por primera vez?

En el último curso de enfermería, me propone que vaya a Madrid a conocerla. Y así hice. Llegué a su casa un poco antes de los previsto y la pillé en pijama, eso sí, con los labios y los ojos pintados. Ella era muy coqueta. Recuerdo que cuando llegué a su casa, en la calle Alberto Alcocer, en la puerta había un elefante de color rosa en barro, que seguramente le habría regalado algún niño. En esa primera toma de contacto, estuvimos hablando durante horas del amor, la vida, el sexo, las guerras, nuestros orígenes...Y de la emoción, todavía recuerdo que le di un beso en la boca. Ella me dijo: ven cuando quieras porque hablamos el mismo idioma y debes saber que, desde hace 60 años, un hombre no me besaba en la boca. Poco a poco, fuimos compartiendo muchos momentos llegando a vernos unas cuatro veces entre semana. Ella me mostraba a los autores que le gustaban y me dejaba libros.

¿Cómo era Gloria? ¿Fue una mujer revolucionaria para su época?

Era una mujer muy culta, mucho más de lo que la gente pueda pensar. Era sabia y humilde y muy preocupada por la cultura. Siempre decía que un adulto no podía leer si de niño no leía. Abierta, carismática, sensible, tolerante, pacifista y una persona que luchó por la libertad de expresión. Y después de sufrir en su vida tantas calamidades, que podían haberla convertido en una mujer revolucionaria, fue justo lo contrario, intentó perdonar y neutralizar el pasado. Gloria era auténtica y tremendamente original. De esas personas que siempre estaban escribiendo, dibujando, recitando o renovando el refranero español. Y fue una mujer muy revolucionaria. En el café Varela le gustaba juntarse con la gente más alternativa y progresista. No olvidemos el recital 'Versos con faldas', al que acudieron las mujeres que recitaban con falda pantalón y en bicicleta. Me decía que si hubiese nacido en nuestra época, se habría declarado homosexual desde el principio, aunque nunca negó que tuviese relaciones con mujeres. Y también, habría dicho abiertamente que era agnóstica. Tiene un verso revelador sobre este tema: 'Dios es un supuesto pero está en su puesto'.

Dicen que no había día en el que la poeta no escribiese...

Sí, escribía y leía a diario. Publicó casi un centenar de libros de literatura infantil y de adultos. Pero también tiene mucha obra inédita y otra perdida de la cantidad de cartas con poemas que escribía a la gente. Se convirtió en la Vicente Alexandre de su generación. Gloria Fuertes siempre tuvo esa casa de puertas abiertas para todo el mundo que la quisiera visitar.

¿Cree que Gloria no gozó de un sonado reconocimiento en vida como poeta para adultos?

Si eres conocedor de su obra y de la crítica del momento, es falso que ella no tuviese un reconocimiento. Empezó a ser una persona muy conocida en el mundo de la poesía a finales de los años 40. Grandes críticos de la época, como José Luis Cano, quien ha publicado una biografía suya, fue un gran promotor de la obra de Gloria. Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Vicente Alexandre han participado con Gloria en recitales y convocatorias poéticas en el Ateneo de Madrid, en Málaga y Sevilla y en numerosos cafés y teatros. Las universidades siempre la invitaban y los sindicatos contaban con ella para inaugurar o clausurar cursos. Era una persona muy conocida que movía masas, como José Hierro, Antonio Gala o Benedetti. Es cierto que sus programas televisivos tuvieron mucha repercusión en el público infantil porque en ese momento no existía ningún contenido sobre literatura infantil. No tenemos que menospreciar la Gloria Fuertes para niños porque como ella decía: si un niño no lee, el adulto no leerá.

Gloria era una mujer diferente hasta en la manera de puntuar, ¿es así?

Decía que el cero era un número que estaba muy menospreciado y que merecía más prestigio. Gloria puntuaba con ceros: un cero era una cosa mediocre; si ponía dos, se acercaba a la buena nota; tres ceros se correspondían para notable o sobresaliente y cuatro ceros, suponía que te quitaba la respiración. A todos los borradores y cartas que recibía siempre anotaba ese tipo de puntuación, que también lo utilizaba para ella. Los residentes de la universidad de Pensilvania, donde estuvo impartiendo clases, se quedaron muy sorprendidos cuando vieron la puntuación con ceros.

¿Por qué regresó tan pronto de Pensilvania?

Regresó por varios motivos. Aquí estaba su gran amor, Phyllis, le daban miedo los aviones -Gloria decía que en los accidentes de avión no había heridos, solo muertos- y por otro lado, corría el rumor de que Franco estaba muy enfermo y ella quería ser testigo de su muerte, aunque finalmente no falleció tan rápido.

¿Cómo fue la vida de Gloria?

Tuvo una vida intensa para lo bueno y lo malo. Y eso se percibe en la profunda tristeza y tratamiento que tiene de la muerte en toda su poesía. Gloria nació en una familia muy pobre en una buhardilla de 30 metros cuadrados con nueve hermanos y dos abuelos. Tenían el suelo justo para dormir. Todavía recuerdo cuando me decía: "Las ratas de las vías son más ricas que yo". La muerte siempre ha estado cerca de ella. Algunos de sus hermanos, primos y tíos murieron en la Guerra Civil y con tan solo 15 años pierde a su madre lo que provoca que, junto a su hermana María, se encarguen de la casa mientras trabajan. Aún viviendo estas circuntancias personales tan duras, Gloria habla de la muerte son una sonrisa.

¿Le ayudó a despegar en el mundo literario?

Gloria me metió en los círculos literarios. Con ella, he conocido a muchas personas, como José Saramago, Mario Benedetti, Jose Hierro, Antonio Gala y Terenci Moix, y a una infininidad de editores. Como tenía una intensa vida social, casi todos los días teníamos un acto al que acudir, así que intentaba compaginar mi horario laboral con la vorágine.

Además de dedicar sus horas a escribir, ¿qué otras aficiones tenía?

Le gustaba mucho comer. Un cocido, callos o las gallinejas y entresijos, eran algunos de sus platos preferidos. Era de buen comer y buen beber -siempre bebía whisky-. También sabía tocar la guitarra y cantaba muy bien.

Su gran vicio, el tabaco. ¿Tanto fumaba?

Sí, fumaba cantidades industriales de cigarrillos, unos cuatro paquetes al día. En su casa era habitual encontrar cajas apiladas de tabaco. Tanto fumaba que un día me explicó que midiendo el perimetro de la tierra y los cigarrillos fumados a lo largo de su vida, había comprobado que lo había sobrepasado.

¿Cómo recuerda el día en el que fallece?

Gloria no pensaba que se fuera a morir, porque se veía muy guapa y se sentía bien. Teníamos proyectos: publicar un libro, varios recitales y viajes, pero no dio tiempo a más. La acompañé hasta 48 horas antes de fallecer. Me enteré de madrugada por la llamada de su asistenta Charo y sentí que se iba una amiga muy importante por la que gracias a ella vivo en Madrid y me dedico al mundo del arte. Ella me pidió que el día que ya no estuviese, la recordásemos con comida, bebida, poesía y risas. Y así hacemos desde hace casi 20 años con una cena homenaje en la que se juntan amigos y familiares.

El reparto de la herencia, ¿fue como se esperaba?

Siempre dijo a sus amigos que el heredero era Ismael Peña, su amigo incondicional. Pero no sabemos que pasó tiempo después porque rectificó el testamento e hizo varias particiones. El contenido de la casa, ropa y objetos personales se lo dejó a él, cien millones de las antiguas pesetas a la Ciudad de los Muchachos y los derechos de obra y autor a Luz María Jiménez Faro.

¿Qué relación tenía con esta editora y poeta que se convirtió en su albacea?

Luz María Jiménez Faro creó la editorial Torremozas y publicó en el último año de vida de Gloria una compilación de sus poemas de amor que se titula 'Pecábamos como ángeles'.

¿Cree que la gente entendía a Gloria?

Su amigo Ismael siempre decía: ni la han entendido viva, ni la van a entender muerta. Lo importante es el patrimonio emocional y artístico compartido con ella.

¿Qué opinión tiene sobre la celebración del centenario?

Creo que la celebración ha partido más de particulares y luego las instituciones se cuelgan la medalla. Esa es la realidad. Pero es cierto que cualquier persona que promocione la obra de Gloria merece todos los respetos. Ahora lo más importante es que sea leída. La verdad es que poco se ha hecho por la difusión de su obra desde su fallecimiento.

'Mi amor Gloria Fuertes' es el título del libro que está preparando. ¿Es su tributo personal?

Sí, quiero presentarlo en la Feria del Libro junto al prologuista y también amigo íntimo de Gloria: Mills Fox Edgerton, responsable de que ella fuera como profesora invitada de español a Estados Unidos. Es un libro que resume las innumerables anécdotas vividas con ella. Entre esos momentos, recuerdo los paseos por el Retiro hablando de Vicente Alexandre y de su novio Manolo con el que visitaba este espacio verde. Y cuando íbamos a comidas en restaurantes de prestigio y, temeroso de no tener dinero para pagar, nos terminaban invitando porque era la poeta del momento, aunque ella nunca llevaba dinero en el bolso, solo documentación, tabaco y algunos mecheros.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

Foro asociado a esta noticia:

  • Julio Santiago: "Gloria Fuertes era auténtica y tremendamente original"

    Últimos comentarios de los lectores (7)

    6138 | Cristina Bellido - 13/08/2017 @ 07:19:58 (GMT+1)
    Yo no conocí a Gloria Fuertes, la conozco gracias a Julio Santiago. He leído gran parte de su obra y he realizado varios trabajos sobre ella. Contactar con la fundación es imposible, jamás responden y cuando lo hacen es para decir "estamos en fase de catalogación de la obra de Gloria, sentimos no poder atenderle", ¿19 años después de su muerte? ¡Venga hombre! ¡Menuda tomadura de pelo! Todos mis compañeros filólogos comentan lo mismo. Salvo que ofrezcas mucho dinero, la respuesta es la misma. ¡Enhorabuena y gracias a los sobrinos de Gloria, a su asistenta Charo, a sus amigos Julio Santiago, Mills Fox, Moncho Otero, Ismael Peña, Antonio Gala, Marisa Calvo, Selma...! Enhorabuena por haberla conocido y gracias por difundir con cariño y desinterés su vida y obra. ¡Viva Gloria por siempre! Espero que el tiempo haga justicia sobre todos...
    5747 | María Las Santas - 17/07/2017 @ 12:34:36 (GMT+1)
    Soy sobrina de una de las mejores amigas y colegas de generación de Dña. Gloria Fuertes. Ratifico lo que cuenta Julio Santiago. Yo, como mucha gente de mi entorno, he conocido en profundidad la obra de Gloria gracias a Julio, siempre desinteresado y atento con todo lo que respecta a difundir la vida artística y obra literaria de la poeta. Otras personas que no merece la pena sean nombradas por mí sólo se preocupan de lucrarse con Gloria y dan largas a la familia, amigos y demás allegados. ¡Zapateras a vuestros zapatos!
    5710 | F.J. Fuertes - 14/07/2017 @ 05:33:29 (GMT+1)
    Yo soy familiar de Gloria. He sido testigo de la relación mantenida entre Julio Santiago y mi tía. No hay palabras para agradecer tanta dedicación y tesón en su cariño y cuidados de todo tipo hacia ella.
    5546 | Mª Paz de Braganza y Borbón - 04/07/2017 @ 10:02:15 (GMT+1)
    Como Catedrática de Literatura Española y Ciencias de la Información, como Crítica de Arte, como Amiga personal de Gloria desde la década de los 60, tengo que decir y digo que la labor que ha realizado el poeta y pintor Julio Santiago como difusor de la vida artística y obra de Gloria Fuertes en estos últimos 19 años no tiene precio. Siempre dispuesto, desinteresado, apasionante y apasionado a la hora de hablar de su relación personal con Gloria. Es una explosión de placer escuchar una conferencia suya, les invito a ello. Por otro lado debo decir que le admiro profundamente por su ya dilatada y excelente obra artística, tanto literaria como pictórica. ¡Enhorabuena por tu impecable carrera!
    5543 | Selma Nicomede - 04/07/2017 @ 01:25:49 (GMT+1)
    Yo fui íntima amiga de Gloria Fuertes durante casi 40 años. Tengo que decirles que lo que cuenta Julio Santiago es la historia tal como la contaba Gloria a su gente más allegada sea cierta o no. A mí también me contó cientos de veces que nació en la buhardilla situada en la parte superior de la actual Taberna Tirso de Molina, C/Espada esquina Pza/Tirso de Molina. Que eran 9 hermanos en total, 4 de ellos parece ser que no fueron registrados en el Registro Civil, posiblemente murieron a temprana edad. Que algunos de ellos fueron víctimas de la guerra civil. Que ella tenía 15 años cuando murió su madre. Que en EEUU sólo estuvo un curso y no dos. Que durante el último año de vida salió a fiestas, comidas, cenas, recitales, viajes... Que... ¿Qué importan estos datos? Lo importante es que su obra sea difundida y leída. Yo fui testigo de la hermosa relación de amistad que se profesaron Gloria y Julio, sus sobrinos, su asistenta, sus amigos íntimos pueden dar fe de ello. Recomiendo encarecidamente el libro "Mi Amor, Gloria Fuertes" de la Editorial Cuadernos del Laberinto, escrito con mucho cariño por Julio Santiago. ¡Enhorabuena! A ver si nos podemos reencontrar pronto.
    5009 | Paloma Porpetta - 23/05/2017 @ 15:20:40 (GMT+1)
    Me gustaría comentar una serie datos biográficos incorrectos de esta noticia:
    Gloria Fuertes no nació en una buhardilla. No eran 9 hermanos. En la guerra no murió ningún hermano de Gloria. Cuando murió su madre Gloria tenía 17 años y su hermana María no vivía ya en el domicilio familiar.
    Regresó de EEUU en el año 1963 tras pasar dos cursos académicos con una beca como profesora en Pensilvania.
    El último año de su vida Gloria apenas salía de casa.
    El poemario Pecábamos como ángeles, fue editado en Abril de 1997 y la selección fue realizada por la propia Gloria Fuertes.
    Saludos.
    4716 | Petra Casillas Muñoz - 27/03/2017 @ 22:49:39 (GMT+1)
    Me ha encantado leer esta entrevista tan entrañable sobre una grandísima escritora y un alumno que es escritor y tuvo la valentía de vivir junto a ella.

  • Normas de uso

    Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

    No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

    La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

    Tu dirección de email no será publicada.

    Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.