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CENTENARIO DE GLORIA FUERTES

Gloria Fuertes
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Gloria Fuertes (Foto: Fundación Gloria Fuertes)

Cien años de Gloria Fuertes, la poeta reivindicativa

El próximo mes de julio, Gloria Fuertes, que nació en el barrio de Lavapiés, hubiese cumplido 100 años. La escritora resurge en el centenario de su nacimiento como una voz única de la literatura española. Humilde, independiente, poeta y con una personalidad arrolladora, fue una de las primeras mujeres que salieron de un sistema en el que era impensable que las féminas escribiesen, opinasen, y mucho menos, recitasen poemas. Su poesía llana, alejada de versos inteligibles, siempre llegó a todas las generaciones y seguirá haciéndolo. En Madrid, el centenario de su nacimiento se celebrará por todo lo alto. Hemos hablado con la Fundación Gloria Fuertes para conocer más detalles de esta conmemoración.

"Gloria era como una niña grande. Una bellísima persona y un genio de la literatura". Cuando Paloma Porpetta habla de la poeta española se le ilumina la cara. Todo son palabras de cariño y agradecimiento para una persona que, asegura, "abría su casa al mundo y ayudaba a quien se lo pidiese". Gloria no tenía dobleces, era auténtica y transmitía aquello que vivió y sintió durante su vida de una manera cercana y afable, "por eso era tan querida por todos", añade. Paloma habla desde el corazón, el suyo y el de su madre, Luz María Jiménez Faro, quien trabajó, codo con codo, con la poetisa durante muchos años, en ediciones Torremozas, una de las primeras editoriales especializadas en literatura escrita por mujeres. Fue la editora quien decidió crear, años más tarde, una Fundación para mantener viva la memoria y la huella de la poeta.

Cuando falleció Jiménez Faro, que mantuvo una cercana amistad con Gloria, Paloma y su hermana heredaron la responsabilidad de continuar trabajando para dar visibilidad a Fuertes, que les cedió, en testamento, los derechos de su obra. "Cuando murió, mi madre se encontró que en el testamento le nombraba a ella heredera universal con la intención de apoyar su obra, que la publicara, difundiera y apoyara también a la poesía femenina", explica la editora, quien recuerda que la totalidad de sus bienes económicos, Gloria los cedió a una institución infantil- La Ciudad de los Muchachos- y los enseres personales, a un buen amigo que permaneció a su lado hasta el final de sus días.


Gloria Fuertes

La ultima morada de Gloria Fuertes, tras pasar por varias casas en el centro de Madrid, se situó en la calle Alberto Alcocer. En cada uno de los rincones madrileños, que fueron testigos de su inspiración, siempre vivió de manera humilde sin ninguna ostentación. "Tan solo necesitaba sus lápices y libretas", recuerda la presidenta de la Fundación. Lo conservaba "todo" y a pesar de las numerosas mudanzas que tuvo, guardó recortes de periódico, apuntes, escritos y documentos de diversa índole que, desde hace tiempo, descansan en manos de la Fundación. "Encuentras auténticas reliquias en todo ese caos que solo ella entendía", cuenta Paloma, mientras nos muestra algunas de las cajas que tiene más a mano. Rebuscando aparecen cuadernos repletos de papeles que son "diamantes en bruto". Anotaciones en pedazos de periódicos, frases de oraciones, números de teléfono o simplemente, versos sueltos escritos en minúsculos papeles que sellaba, a bolígrafo, con su marca personal. De hecho, por el tipo de letra y color de la tinta, es posible conocer el momento en el escribió esas notas, como en el 83, concreta Paloma, que "marcaba todo con un rotulador rojo".

Cientos de detalles como estos se esconden entre las cajas y baúles personales de Gloria. Pero es necesario disponer de tiempo para desgranar las más de 9.000 notas inventariadas. Y ahora Paloma, confiesa, se siente "desbordada" por la preparación de la conmemoración el centenario del nacimiento de la poeta. Pero todo llega. "Lo haré", confirma, porque su obsesión es difundir su obra y catalogar "absolutamente todo" para que la figura de Gloria sea reconocida a todos los niveles.

Esta mujer, que escribió cada día porque siempre consideró que se trataba de su oficio, tal vez no haya recibido nunca el reconocimiento que se merecía. A pesar de ser una de las mejores representantes femeninas de la poesía social en España y una de las pocas mujeres poetas que aparecen en las grandes antologías, todavía hay quienes la identifican tan solo con la poesía infantil. "Y realmente no es así porque Gloria siempre escribió para niños y adultos", asegura Paloma. Pero la televisión "es así de ingrata", valora la editora sobre la aparición de Fuertes en la pequeña pantalla. Una de las posibles razones de su falta de reconocimiento como autora de poemas para adultos podría ser, considera, su presencia en programas como La cometa blanca y Un globo, dos globos, tres globos. "La relegaron, ante los ojos de muchos, a la literatura infantil". Pero quienes la siguieron mucho más allá de la 'caja tonta', saben que Gloria Fuertes escribía para todos los públicos.

Sus poemas sociales son "desgarradores" porque la vida la colocó en situaciones realmente complicadas. Desde una guerra, la posguerra, la hambruna y lo que vivieron sus vecinos y amigos, marcaron su existencia y su poesía, denunciando situaciones y experiencias. "Conociendo su vida, conoces su poesía", opinan desde la Fudación, con una forma de escribir cercana porque escribía como hablaba.

Exposiciones, lecturas y citas literarias
La autora de poemas como La mujer rana, Nací para poeta o para muerto..., En el árbol de mi pecho y A veces quiero preguntarte cosas..., murió con la sensación de su escaso reconocimiento como poeta. La celebración del centenario quiere recuperar la voz de uno de los referentes más relevantes de la literatura española. Para ello, multitud de actos, que se celebrarán en Madrid, rescatarán su recuerdo para que "Gloria esté en todas partes", explican desde la Fundación.

El 13 de marzo se organizará en el teatro del Ateneo un homenaje. Un día después, el Centro Cultural Fernán Gómez inaugurará la gran exposición del Centenario, que se prolongará durante dos meses. Una muestra que hace un recorrido artístico y vital con documentos personales únicos y curiosos, fotografías, manuscritos y poemas que explicarán la evolución literaria de la escritora. La cartilla de racionamiento, cuadernos de gramática y las notas del colegio son algunas de las reliquias que se mostrarán hasta el 14 de mayo. En el mismo espacio, en el mes de abril, habrá una lectura continuada de sus poemas.

La Biblioteca Nacional también acogerá, en abril, una exposición en la que se mostrarán los documentos sobre la autora que la institución posee en su fondo bibliográfico. La Universidad Complutense se unirá a la celebración con un posible congreso al que podría asistir académicos de Estados Unidos donde Fuertes es un referente de la poesía de posguerra y social. Y es que la autora obtuvo una beca en 1961 en la Universidad Bucknell (Pensilvania) sobre la obra de los autores españoles. Y dentro de los cursos de verano de San Lorenzo del Escorial habrá unas jornadas -los días 19, 20 y 21 de julio- dedicadas a la poeta madrileña donde participarán especialistas en su obra literaria.

Por otro lado, el Ayuntamiento tiene previsto habilitar un espacio con el nombre de la autora en la próxima Feria del Libro de Madrid y desarrollar alguna actividad dentro de los Veranos de la Villa 2017.

A los numerosos actos del centenario, se une la plaza del barrio de Lavapiés, entre las calles Ministriles y Ministriles Chica, que llevará el nombre de Gloria Fuertes. Además, entre las acciones municipales para reivindicar la figura de la escritora, citas literarias suyas adornarán las calles en los soportes gráficos del Ayuntamiento después de que el Pleno aprobara el pasado enero, por unanimidad de los partidos, una serie de propuestas para reivindicar la figura de la poetisa.

Durante este año, además de las múltiples actividades, también verá la luz una reedición, de la mano de la Editorial Torremozas: Glorierías, el último poemario que preparó. "Versos cortos que te remueven", describe Paloma acerca de este trabajo que permite recorrer un camino para conocer su forma de ver las cosas. Como decía Gloria: "con la rapidez de un dardo, un navajazo, una caricia".

Una efeméride que se convierte en una buena ocasión para recordar la biografía Gloria Fuertes. Cuando la escritora madrileña hubiera cumplido 100 años, basta con cerrar los ojos, recordar su inconfundible voz y peculiares corbatas y, dejarse llevar de la mano de sus poemas.

BIOGRAFÍA

Gloria Fuertes nació en Lavapiés en 1917 en el seno de una humilde familia. Su madre era costurera y su padre, portero de varios inmuebles de Madrid -su último trabajo lo desempeño en un palacio de la calle Zurbano donde se trasladaron en 1932-. Eran tiempos difíciles por la escasez de medios con los que contaba la familia. La falta de alimentos y las escasas condiciones de salubridad en las viviendas marcaron el transcurrir de la vida de Gloria, un sentir que años más tarde, cuando comenzó a escribir sus primeros versos con 14 años, dejó notar en cada uno de sus poemas. A esa edad, tras pasar por diversos colegios -algunos no resultaron demasiado de su agrado-, fue matriculada en el Instituto de Educación profesional de la Mujer, donde obtuvo los diplomas de Taquigrafía y Mecanografía, así como de Higiene y Puericultura. Pero lo que realmente quería hacer era escribir y dedicarse a su mayor afición: la poesía. Su primer poema 'Niñez. Juventud, Vejez', publicado en 1932, marcó el principio de una vida en la que ni un solo día, hasta su desaparición, dejó de escribir. Ni siquiera en su paso como contable por un taller de metalurgia, donde entre facturas y cuentas, escribía versos.

En 1935 comenzó a dar recitales de poesía y unos años después, se lanzó a trabajar en revistas, como la infantil Maravillas -donde publicó cuentos e historietas para niños- y Chicas, colaborando también en otras muchas, como Postismo y Cerbatana. En 1951, creó el grupo Versos con faldas, con el que dio recitales por bares y cafés de Madrid. A mediados de los 70, comenzó a colaborar con programas infantiles de televisión: La cometa blanca y Un globo, dos globos, tres globos. Numerosos premios destacaron en su carrera, entre ellos, el Primer Premio de Letras para canciones de Radio Nacional de España (1947), el Premio Acento y el Aro de Oro de Televisión española a la mejor escritora (1976). Su actividad fue imparable, con lecturas, recitales y homenajes, publicando poesía infantil y de adultos. En 1998 falleció como consecuencia de un cáncer de pulmón y fue enterrada en el Cementerio Sur de Madrid. En 2001 sus restos mortales fueron traslados al Cementerio de La Paz de Alcobendas.

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