En este sentido, Aguirre ha insistido en que "nunca ha sido momento para las ambiciones personales, pero ahora lo es mucho menos que nunca". Ha defendido, por ello, que la responsabilidad de los populares es decir "con claridad" que han sido la primera fuerza política "con muchísima diferencia sobre la siguiente, que ha sido el Partido Socialista", que ha perdido "un porcentaje de votos altísimo". Aun así ha insistido en que hay dos partidos (PSOE y Ciudadanos) que si se unen al PP "permiten mantener un gobierno que se encuentra dentro de la constitucionalidad".
PP, PSOE y Ciudadanos sumarían 253 diputados y más de 16 millones de votos. Lo de menos sería, a su parecer, "quién lo preside". En su opinión, sería un Gobierno "capaz de dirigir la economía en la buena dirección, que reforme la Ley Electoral y la del Consejo General del Poder Judicial, que son las dos leyes que hay que cambiar para ayudar a la regeneración de la vida política española" y un Ejecutivo que gestionaría "con sensatez la cosa pública, mientras los dos grandes partidos hacen las reformas internas que sus malos resultados electorales les han mostrado como indispensables".
Aguirre ha reconocido en su intervención en la Junta Directiva regional del PP de Madrid, que "los grandes partidos hemos podido fallar y podemos merecer nuestro castigo". Así lo ha manifestado la ciudadanía en las urnas quizá, ha dicho la presidenta, porque los dos grandes partidos a lo largo de estos años "hemos vivido mirando más hacia dentro de nosotros mismos que hacia afuera, hacia los ciudadanos".
A pesar de la autocrítica, Aguirre ha dejado muy claro que en su opinión, lo que no puede ser es que esos fallos "sean la puerta para que en España gobiernen los que no creen en la Constitución, unidos, además, a los que ya abiertamente están en la secesión". Sería, a su juicio, un "tremendo castigo para los ciudadanos", refiriéndose a "caer en manos de los de Podemos". Es "un sinsentido", ha resumido Aguirre.
Ha recordado que volvió a la primera fila de la política precisamente para "dar la batalla contra los totalitarios" y que sigue en ella para seguir haciéndolo, puesto que considera su presencia en la política como "un peligro profundo y real para la democracia española". En este punto, ha lamentado "la inconsciencia y la frivolidad con la que muchos sectores de la sociedad española les tratan".
LA "OPERACIÓN DE SÁNCHEZ"
La presidenta del PP madrileño, en su empeño por acabar con los "totalitarios" ha detallado lo que ella denomia la "operación de Sánchez". Según Aguirre, los españoles expresaron su "malestar" con los dos grandes partidos y algunos de ellos votaron a Podemos y sus grupos afines, que "no aceptan el pacto constitucional", es decir, que la "soberanía nacional resida en el conjunto del pueblo español" o la Monarquía, ha relatado.
"Quieren ponerlo todo patas arriba para, en el caos subsiguiente, imponer su modelo, que tampoco esconden: el populismo bolivariano de origen chavista, heredero directo del naufragio del comunismo más estalinista", ha sostenido para afear a la formación morada y sus afines.
Ha considerado, no obstante, que lo más incomprensible es contemplar cómo "el fracasado Sánchez, obsesionado por el poder y por su odio al PP y a todo lo que los más de siete millones de votantes del PP significan, está dispuesto a echarse en sus manos".
Aguirre entiende que el líder socialista "olvida" que Podemos "está financiado por Irán. Se olvida de que está financiado y promocionado por Venezuela". "Acabamos de ver a esos dirigentes de ETA, de la CUP y de Podemos embarcando en un avión venezolano camino de un congreso para articular el derecho de autodeterminación y a Sánchez no le impresiona nada", ha destacado. Y en esa misma línea, se ha preguntado ¿qué dirían los medios de comunicación y los ciudadanos conscientes si tuvieran las imágenes de unos líderes del PSOE o del PP embarcando en ese avión?
España vive lo que vivió Madrid en mayo
En su opinión, la situación política de España en estos momentos es muy similar a la que se vivió en el Ayuntamiento de Madrid en mayo. La presidenta del PP madrileño defiende así lo mismo que defendió entonces, cuando a pesar de ser la fuerza más votada llamó a un pacto a tres para evitar la llegada de Ahora Madrid a la Alcaldía.
Ella ofreció, de hecho, al PSOE su apoyo para hacer alcalde al entonces cabeza de lista, Antonio Miguel Carmona, según ella misma ha recordado en su discurso, indicando que Carmona dijo que no, nadie sabe si "porque se lo prohibió Sánchez o movido por su personal y acreditada perspicacia política".