Este martes a las 9.00 horas han desayunado juntos en el lujoso Hotel Ritz de la capital gobernantes, políticos, empresarios, sindicalistas, dirigentes y periodistas. Como excusa, la celebración del 'Forum Europa', que en esta ocasión contaba con la intervención del vicepresidente primero de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y presidente de CEIM y la Cámara de Comercio de Madrid,
Arturo Fernández.

Ante la atenta mirada de la presidenta regional,
Esperanza Aguirre, o de la alcaldesa
Ana Botella, entre otras, Fernández ha dicho que "
no es momento para una huelga, la gente no quiere una huelga, quiere un trabajo".
"La huelga es innecesaria", agregó, además de desear públicamente
que los sindicatos desconvoquen "por cordura" el paro previsto. El presidente de los empresarios madrileños quiso dejar constancia de que una huelga general que fuera seguida por un 35 por ciento de los trabajadores "
costaría mil millones de euros a este país".
Por lo demás, su intervención se centró en defender
la figura del empresario como "actor esencial para salir de la crisis". "Los empresarios generamos desconfianza, parece que hemos cometido un pecado por el que tenemos que pedir perdón varias veces al día, cuando somos ciudadanos que ponemos nuestro patrimonio para poner en marcha una idea", afirmó Fernández.
"Un poco más de derechas"
Uno de los momentos más entretenidos de su intervención fue, no obstante, cuando aseguró, en tono coloquial: "Hombre, yo creo que a mí
se me nota que soy un poco más de derechas que de izquierdas". En este momento las risas, y alguna sonora carcajada, inundaron el foro. "Pero me llevo muy bien también con la izquierda, ahí está
Jaime Lissavetzky [portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid], lo que pasa es que reconozco que la derecha lo está haciendo bien", añadió.
Finalmente Fernández
elogió la labor del Gobierno y dijo que "los empresarios están encantados". "Llevamos cien días y se está cambiando todo, esto empieza a oler bien", concluyó.
Al desayuno acudieron, entre otros, el ministro de Defensa,
Pedro Morenés, el secretario de Estado de Administraciones Públicas,
Antonio Beteta, la presidenta de la Comunidad de Madrid,
Esperanza Aguirre, la alcaldesa de Madrid,
Ana Botella, la delegada del Gobierno en Madrid,
Cristina Cifuentes, o la secretaria de Estado de Empleo,
Engracia Hidalgo.