Este lunes estaba prevista
la cancelación de 95 vuelos, dentro del programa de servicios mínimos establecido por el Ministerio de Fomento. A pesar de ello, la jornada de paros ha transcurrido con
normalidad en el aeropuerto de Barajas, tal y como confirmaron fuentes de Iberia, Sepla y Aena.
Iberia ha establecido un
plan de contingencia para que los clientes no se vean afectados por la huelga. Sin embargo, fuentes del Sepla explicaron que
la compañía está cobrando a los viajeros la diferencia del billete a los pasajeros al recolocarlos. Principalmente, a aquellos que han sido trasladados de la sección turista a la de 'business'.
La huelga se produce por la creación de Iberia Express, filial 'low-cost' de la compañía. Los pilotos consideran que su creación, que supondrá la asunción de los vuelos de corto y medio radio, dejando para la línea clásica los de largo recorrido, ocultan
un troceo de la compañía y un empeoramiento de las condiciones laborales de los trabajadores. Iberia y Sepla aseguran que no ha habido contactos para reentablar el diálogo desde principios de la semana pasada.
Este martes, el Sepla decidirá en asamblea si se une a los paros convocados para febrero por
los sindicatos minoritarios de auxiliares de tierra y
los auxiliares de tripulación de cabina.