Con más de dos millones de metros cuadrados de zonas ajardinadas, la ciudad de Móstoles se ha consolidado en los últimos años como uno de los grandes pulmones verdes del cinturón sur de la Comunidad de Madrid gracias a parques como El Soto, Finca Liana, Nelson Mandela, Cuartel Huerta, Prado Ovejero, Andalucía o Lineal Arroyo del Soto. También, claro, de la mano de la Vía Verde del Río Guadarrama. Tanto es así que en la actualidad se trata de uno de los municipios con mayor proporción de árboles por ciudadano de toda la región.
Sin embargo, tal y como denuncian vecinos y ecologistas, esta tendencia podría estar en riesgo fruto del peligro que corren más de una decena de olivos “centenarios” ubicados en la parcela que une las calles Málaga, Granada y Pintor Velázquez, muy próxima a la estación de Cercanías Móstoles-El Soto. Todo, aseguran, para la edificación de nuevos bloques de viviendas, hasta 80 con plaza de garaje y piscina incluida, a cargo de la inmobiliara Tecnohabitat. Pese al descontento de los residentes, que se han dirigido incluso al Ayuntamiento para tratar de frenar la operación, la empresa ha comenzado ya a publicitar la nueva promoción –bajo el nombre de 'L1 Hogares'– a través de su página web.
"No sabemos que tipo de intereses subyacen esta permuta"
En conversaciones con Madridiario, Raúl Navarrete, de Ecologistas en Acción, pone el foco en el origen de la polémica: el cambio de uso en la parcela que tuvo lugar el año pasado, a pocas semanas de las elecciones municipales que traerían consigo el cambio de Gobierno. Todo comienza, de acuerdo con el relato del activista, en abril 2023, cuando el Pleno del Consistorio, liderado entonces por el Partido Socialista de Noelia Posse, autorizó la permuta del “suelo verde protegido” en el Parque de los Olivos por una parcela “industrial” situada en la misma calle Málaga. Un cambio que concede luz verde a la construcción de un edificio residencial en detrimento de la actual zona verde.
Ahora Ecologistas en Acción exige al vigente equipo de Gobierno, encabezado por Manuel Bautista, del Partido Popular, que “investigue la legalidad de la permuta” para, en su caso, “revertirla”. Solo así, explica, sería posible “paralizar cualquier expediente urbanistico” que suponga la tala de los olivos: “Se hizo con nocturnidad y alevosía. Todo por el beneficio de un constructora privada. No sabemos que tipo de intereses subyacen esta permuta, pero tampoco estamos dispuestos a permitirlo pues supondría dilapidar patrimonio agrícola municipal, con especies antiguas y de alto valor, para hacer pisos”.
Para más inri, añade Navarrete, la parcela en la que se encuentran los olivos habría sido catalogada hace escasos años como “zona verde de alumbrado, riego y mobiliario” -a efectos prácticos, parque- con el gasto presupuestario que su adecuación conlleva”.
Desde la corporación municipal socialista niegan, sin embargo, que el anterior Ejecutivo, conformado por el PSOE y Podemos, aprobase la citada permuta. Por el contrario, sitúan la pelota en el tejado de PP y Vox, las fuerzas que, de acuerdo con su versión, habrían dado luz verde al cambio en el uso del suelo en disputa durante este primer año de mandato y utilizando, a tal fin, "el rodillo de su mayoría absoluta". Reconocen, eso sí, que la operación "se ajusta a la legalidad urbanística"
"Supone condenarlos a muerte"
Cuestionado por la compatibilidad entre los futuros edificios y la permanencia del olivar, este activista niega la mayor y es que “la construcción de plazas de garaje conllevaría vaciar el terreno”. Por ende, apunta, también la tala. Descarta asimismo la posibilidad de trasladar los olivos hacia otro punto del municipio fruto de la antigüedad de los ejemplares: “Con tanto años lo resistirían muy mal. Es prácticamente condenarlos a muerte”.
A pesar de que la parcela aún no se encuentra “acotada” y, por ende, no es previsible un inicio inminente de los trabajos, los ecologistas prefieren comenzar a movilizarse ya para prevenir males mayores. “Aunque la zona no esté aún acotada para las obras, sí han comenzado ya a publicitar los pisos. A venderlos. Queremos adelantarnos y denunciarlo públicamente antes de que se enciendan las motosierras. Cuando estás arrancan, ya no hay solución”, zanjan al teléfono.
Oposición vecinal
Los vecinos de la zona, encabezados por la Comunidad de Propietarios de la Urbanización Atocha 4, situada en la calle Pintor Velázquez 32-44, muy cercana al lugar, habrían dado un paso más al dirigirse directamente al Ayuntamiento, vía escrito, con el objetivo de mostrar su “firme oposición” y poner freno a un proyecto que “perjudica” la “calidad de vida” en la ciudad: “Creemos que un municipio como el nuestro no puede renunciar a las zonas verdes existentes en el mismo, máxime cuando en ellas hay árboles de las citadas características. Muy al contrario, creemos no sólo que hay que protegerlas, sino que hay que fomentar la creación de nuevas áreas de estas características (…) que tantos vecinos usan y disfrutan a diario”.
“Cuando se encienden las motosierras ya no hay solución”
El estado de “total abandono” de la parcela cuyo suelo ha sido permutado por el del Parque de los Olivos sería otro de los argumentos de mayor peso para los residentes. “No entendemos que, tal y como nos han informado, la zona afectada fuera permutada por un terreno aledaño que en la actualidad está vallado y no aporta ningún beneficio a la ciudadanía del municipio. Tampoco que sea precisamente la zona verde arbolada, de utilidad pública, la que vaya a ser destruida para construir viviendas y no la que se encuentra en un estado de total abandono”, concluyen en su misiva.
En la misma línea se pronuncian desde la Asociación Vecinal El Recreo, quienes prometen movilizaciones en caso de no obtener una respuesta pronta por parte del Consistorio: "Ayer mismo nos reunimos con el concejal de Participación Ciudadana. Nos dijo que desconocía el asunto, pero que trasladaría la cuestión a Urbanismo. Por el momento, nadie nos ha llamado. Deben saber que somo un barrio muy peleón. Si tenemos que cortar calles y manifestarnos, lo haremos. Están dilapidando el dinero del contribuyente y, además, privando a los niños de su parque. Necesitamos servicios públicos esenciales, no seguir construyendo a lo tonto".
Aunque Madridiario no ha logrado obtener respuesta por parte de la administración mostoleña, fuentes municipales apuntaban hace algunos días en declaraciones a Europa Press que trabajan para que todos los promotores que operan en la ciudad cumplan con la legislación. En cuanto a la pervivencia de los olivos, la solución del nuevo equipo de Gobierno pasaría, pese a las advertencias de Ecologistas en Acción, por “transplantarlos en su totalidad”. En cualquier caso, matizaban, la aprobación definitiva del proyecto dependerá de los informes de la Comunidad de Madrid y, muy especialmente, del de impacto mediambiental.
Por su parte, fuentes de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior próximas a Carlos Novillo confirman la existencia de dicho expediente, aún "en tramitación".