En España, desde que en 1981 se aprobase la Ley del Divorcio, millones de parejas han acudido a esa fórmula de disolución definitiva de los lazos legales que ata a dos personas. Por ese motivo, muchos abogados expertos en familia se han centrado en hacer de este proceso una cuestión ágil y con los menores contratiempos posibles para ambas partes.
Del mismo modo, la legislación, cada vez, ha puesto más herramientas para acortar los procesos y hacerlos lo más consensuados, rápidos y menos traumáticos posible. Por ese motivo, es posible acudir a un divorcio notarial Madrid, pero ¿en qué consiste y cuánto cuesta este servicio? En primer lugar lo que hay que decir es que un divorcio notarial es aquel que se resuelve, como su nombre indica, bajo la fe de un notario habilitado, por eso es mucho más cómodo. Una vez firmado un convenio regulador entre las partes, estando de acuerdo en los términos y en el reparto de los gananciales lo más sencillo es pedir cita en un notario que certifique ese documento y proceda al divorcio.
Es evidente que agiliza la gestión y se adapta a las necesidades horarias y disposición de tiempo de los cónyuges al poder, estos, elegir día y hora; algo que no ocurre en los juzgados.
Gracias, entonces a gabinetes expertos en divorcios como es el caso de Divorcieitor por una módica cantidad de 150 euros por cónyuge se puede desarrollar todo el trámite de principio a fin. El hecho, incluso, de compartir al mismo letrado agiliza el proceso, ya que podrá conocer de primera mano las peticiones de ambas partes y de una manera neutral y equilibrada será capaz de poner ambos cónyuges en consonancia para resolver la situación personal que se refiere al divorcio definitivo.
Razones por las que un mutuo acuerdo es mejor
Las razones por las que los juristas recomiendan que el divorcio sea siempre de mutuo acuerdo atiende a muchas razones personales de ambas partes en conflicto. Desde luego, por razones económicas, por razones de filiación con los hijos y, también, por razones emocionales.
Un divorcio amistoso cuando se tienen hijos a cargo
Es primordial para los cónyuges saber que, cuando hay hijos a cargo de por medio, lo que se rompe es el lazo afectivo, económico y ganancial de las partes, pero nunca la relación de familia. Por ese motivo, es preciso establecer criterios para que, especialmente los menores, noten lo menos posible cambios en su día a día tras un divorcio. Así pues, los regímenes de visitas, el uso de la vivienda familiar, las manutenciones, la custodia y demás temas que tienen que ver con ellos son los primeros a resolver cuando se decide apostar por el divorcio.
Reparto de gananciales equilibrado
Normalmente, lo que más conflicto genera en un matrimonio en régimen de gananciales es el hecho de repartir el patrimonio acumulado. De ahí que el mutuo acuerdo y la sensatez sea lo que deba primar en estos conflictos. Una vez se hayan equilibrado las balanzas y ambos cónyuges vean, en la mayor parte, satisfecha su necesidad al respecto, servirá para que el camino nuevo que se emprenda no lleve lastres asociados.
Por todo ello, siempre es recomendable el divorcio por mutuo acuerdo, es mucho más higiénico, menos conflictivo y siempre ayuda a las partes a sanar mejor las heridas y fricciones que puedan ocasionarse. Así pues, Divorcieitor dispone todos esos recursos a un módico precio al alcance de cualquier matrimonio en situación delicada. Solo separarán 150 euros a cada cónyuge de una nueva oportunidad por el hecho de seguir viviendo una situación incómoda para ambas personas. Además, gracias al divorcio ante notario se agilizan los trámites y, por supuesto, los tiempos.