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Nuevos doctores durante una ceremonia, en una foto de archivo.
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Nuevos doctores durante una ceremonia, en una foto de archivo. (Foto: Kike Rincón)

Tesis doctorales on line, la asignatura pendiente de la Universidad Complutense

sábado 30 de mayo de 2020, 09:00h

Cuando la Comunidad de Madrid decretó el 11 de marzo la suspensión de la actividad académica presencial en los centros educativos, incluidas las universidades, comenzó la pesadilla para Elena. Es el nombre ficticio de una doctoranda que denuncia “los daños tanto personales como profesionales derivados de un sistema burocrático totalmente obsoleto, al menos en la universidad española, que no se actualiza ni se beneficia de las nuevas tecnologías”, se lamenta.

Elena trabaja como investigadora en una universidad de EEUU a donde llegó desde Madrid un par de semanas antes de que se declarara el estado de alarma y con él la paralización de los procesos de defensa de tesis doctorales en la Universidad Complutense. Había dejado la suya pendiente de presentar. En realidad, solo le faltaba un paso imprescindible previo a la defensa, el depósito, pero no ha podido hacerlo porque la universidad se encuentra cerrada y, sorpresivamente, este trámite no se puede realizar de manera telemática. “Aún se requiere que el depósito de tesis se produzca entregando físicamente un ejemplar en papel. Lo cual resulta totalmente absurdo”, señala Elena, para quien la culpable del retraso de su lectura de tesis “no es la crisis del coronavirus”, sino “un sistema más propio del siglo pasado que de éste”.

Según el Real Decreto que establece el estado de alarma, durante su vigencia quedan suspendidos los periodos asociados a los distintos procesos administrativos, lo que supone que no se contabilizaría este tiempo a los efectos de los diferentes plazos regulados en la normativa sobre los estudios de doctorado. El problema es que la formalización oficial del posdoctorado de Elena en EEUU depende de la defensa de su tesis en Madrid y su universidad no le da más opción que esperar a que abran sus puertas y les lleve la copia física de su tesis, lo que le parece “absurdo y surrealista”.

Elena lleva todo este tiempo tratando de conseguir que su situación excepcional sirva para convencer a la Complutense de que reconsidere esta norma, pero sin éxito. “No recibo más que largas y negativas, alegando una imposibilidad de cambiar el sistema sin ningún fundamento” y no entiende que la institución sea tan reacia a modificar “lo que lleva haciendo desde siempre, en lugar de aprovechar todas las ventajas que nos ofrecen las nuevas tecnologías”, se queja la doctoranda.

A Elena le resulta inevitable comparar su universidad madrileña con las de EEUU, donde se aprovecha “cada una de las novedades tecnológicas para mejorar la vida de los estudiantes, que es lo lógico. Y eso se nota en la burocracia, infinitamente más ágil”, destaca y envidia a los compañeros de su departamento que durante estas semanas han depositado y defendido sus tesis durante sin ningún problema.

“Creo que podríamos hacer del problema del covid una oportunidad para cambiar este mastodonte burocrático y actualizarlo a las nuevas tecnologías, en beneficio de todos”, concluye. Desde la Universidad Complutense la única respuesta que dan a Madridiario es que “se está trabajando para que estos trámites se puedan hacer de manera telemática, aunque no se sabe cuándo será posible”.

Universidades que aprovechan la tecnología

Otras universidades madrileñas le llevan ventaja a la Complutense en ese aspecto. Incluso no han necesitado un coronavirus y un estado de alarma para sacar partido a la tecnología. En la Carlos III, “el reglamento de 2013 ya preveía la posibilidad de que el depósito se realizara telemáticamente y así es como se ha hecho en la práctica totalidad de los casos”, explica Marco Celentani, director de su Escuela de Doctorado. De este modo no se han visto afectados por la suspensión de la actividad docente presencial ni han tenido que modificar sus procesos. “El único cambio es que ahora el depósito solo se puede hacer telemáticamente, pero como te he dicho, los casos en los que se solicitaba un depósito de un documento físico eran muy, muy infrecuentes”, subraya.

El reglamento de la Escuela de Doctorado también preveía la participación telemática de miembros del tribunal por videoconferencia, algo que ya había ocurrido con anterioridad. Lo que nunca se había admitido era la participación telemática del doctorando. Ese obstáculo si se ha salvado mediante una instrucción dictada por Celentani, que ha permitido, desde que se proclamó el estado de alarma y hasta el momento, la defensa de 17 tesis on line. “Todo parece estar funcionando bien. Hay programadas otras 19 hasta el 15 de julio y con toda seguridad se van a realizar otras 10 antes de agosto”. La primera defensa de tesis on line en la Universidad Carlos III se celebró el 16 de marzo lo que, con mucha probabilidad, la convierte en la primera de España en esta modalidad.

No es el único centro universitario madrileño con actividad doctoral a pesar del cierre por el estado de alarma. Otras instituciones han aprobado también protocolos para regular el depósito y la defensa en remoto de las tesis doctorales. Es el caso de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) o del CEU.

A raíz del confinamiento, la Universidad Politécnica de Madrid también arbitró un procedimiento para facilitar que los trámites asociados a una tesis doctoral pudieran realizarse de manera telemática, siempre “garantizando la validez jurídica de todo el proceso”, en particular la defensa de la tesis, que “es un acto muy relevante”, subraya Fernando Calle, adjunto a la vicerrectora para Doctorado y Apoyo a la Investigación de la UPM.

Comenta que han tenido que adaptarse a la nueva situación y, a pesar de estar suspendida la actividad académica presencial, no han dejado de teletrabajar y atender todas las peticiones en este sentido. “Ya hay 13 solicitudes de defensa telemática aprobadas, ocho más han iniciado los trámites para presentarse también en remoto y hay otras 20 que se acaban de depositar de manera on line pendientes de que valoremos si reúnen los criterios de calidad”, repasa Calle.

Los responsables de la UPM creen que mantendrán algunas de las medidas adoptadas ahora, “las más prácticas”. “Hoy por las condiciones del confinamiento estamos celebrando un numero significativo de tesis en las que el doctorando, todos los miembros del tribunal y la audiencia actúan telemáticamente, pero en el futuro, cuando se restablezca la normalidad, nos gustaría recuperar las defensas presenciales, si bien modificaremos el reglamento para que los vocales puedan hacerlo de manera remota”, apunta Fernando Calle, que es más partidario del procedimiento tradicional a no ser que haya “un motivo de peso”. “La defensa de la tesis debe hacerse con todo un protocolo, porque no deja de ser un acto científico en el que el investigador defiende los resultados de su trabajo. Si lo hace en su casa, sin ver de cerca las caras del tribunal, el acto queda descafeinado”, opina Calle.

En Alcalá, a lo largo de este mes de mayo se han celebrado las primeras siete sesiones públicas de exposición y calificación de este tipo de trabajos en formato telemático. “En este período de incertidumbre, la implementación de esta fórmula para la defensa de tesis busca facilitar que los doctorandos puedan cumplir los objetivos laborales, de estudios e investigación que tenían previstos, de modo que sus proyectos vitales quedasen paralizados el menor tiempo posible”, señala la UAH en un comunicado.

Anteriormente los doctorandos no tenían la opción de depositar las tesis doctorales de forma telemática en esta universidad, pero "ahora hemos habilitado esa posibilidad, asociado a la situación provocada por la expansión del COVID-19", aclaran desde esta institución. En cuanto a las defensas, aseguran que se celebran con las máximas garantías a través de la plataforma BlackBoard Collaborate, recomendada por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (Crue) y la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA). Esta herramienta permite respetar unas condiciones de celebración similares a las sesiones presenciales, con la participación a distancia de todos los miembros del tribunal y permite el acceso de visitantes, que pueden visualizar el acto, dado el carácter público de las defensas.

Hay otras dos herramientas que emplean en el proceso: Survey Monkey, para garantizar el secreto del voto de los integrantes del tribunal a la hora de conceder o no la calificación cum laude y la opción a premio extraordinario, y Sinbox Signe, utilizada para la firma de las actas.

Con motivo del estado de alarma también la CEU Escuela Internacional de Doctorado (CEINDO) aprobó la opción del depósito y defensa de tesis doctorales utilizando medios telemáticos y recientemente una de sus alumnas celebraba la primera defensa de una tesis doctoral a distancia. “Dado que las defensas de tesis doctorales tienen el carácter de sesiones públicas, las tecnologías proporcionan transparencia y visibilidad, potencialmente mundial, a estos relevantes eventos académicos, permitiendo la asistencia remota de cualquier investigador o interesado en la materia”, destaca esta institución, que considera que “aporta una nueva dimensión en la divulgación de la investigación” e introduce un factor de difusión nacional e internacional inigualable para las investigaciones presentadas, lo que implica una evidente globalización de la ciencia que no era posible en las defensas tradicionales, habitualmente presenciadas por pocos y allegados del doctorando”, concluye.

La mayoría de las universidades madrileñas han visto en esta fórmula virtual una solución para evitar precisamente casos como el de Elena, que ve sus planes paralizados y en peligro porque la institución universitaria más antigua de Madrid tiene todavía una asignatura pendiente.

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