El icónico Teleférico de Madrid lleva cerrado al público desde el pasado mes de febrero por una "comprobación técnica". Desde la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Madrid comunicaron hace unos meses que su servicio al público volvería a estar activo a finales de junio, pero finalmente no podrá ser. Y la previsión de su reapertura se alarga más de lo esperado. La telecabina madrileña no estará disponible hasta después del verano.
Este cierre temporal viene motivado por una "exhaustiva" revisión técnica, aseguran fuentes municipales. Desde principios de 2023, la Empresa Municipal de Transportes está realizando una auditoría técnica, lo que les han permitido encontrar problemas que imposibilitan su apertura en los próximos meses: "Se han encontrado daños en el cable por el que circulan las cabinas, algo que supone inviable el servicio al público". Desde el Ayuntamiento de Madrid aseguran que el Teleférico no reanudará su operatividad "hasta que el cableado no sea sustituido".
Desde que el Teleférico fue inaugurado en 1969 hasta la actualidad, las revisiones han ido manteniendo las principales estructuras que aseguran su buen funcionamiento: terminales, torres pilonas, maquinaria, motores y cabinas. Cada año la instalación pasa un examen y, cada cinco, como es el caso de este 2023, se somete a un análisis más profundo.
En estas exploraciones se inspeccionan cada uno de los componentes y, siempre que es viable, "se van reparando las incidencias a medida que se detectan para no tener que hacer todas al final de la revisión". De esta forma, desde la EMT consiguen "disminuir el impacto" en el servicio.

La inspección ha detectado que uno de los cables, que hacen posible el recorrido de las cabinas, se encuentra defectuoso y, por tanto, pone en riesgo la infraestructura. La Empresa Municipal de Transporte, gestora desde enero de 2018, ha tomado la decisión de no abrir en todo el verano para subsanar esta deficiencia "lo antes posible". Fuentes municipales aseguran que "han redactado ya el pliego para la sustitución de los cables afectados".
Además, hace unas semanas ya se habló de su reforma integral para conseguir un "Teleférico del futuro", con el que la "oferta de restauración y ocio se extenderá en la zona de la Casa de Campo".
La actuación planteada, según fuentes municipales, se centraría en la renovación de la infraestructura, cabinas y tecnología con el objetivo de "cumplir con los criterios de infraestructura inteligente, sostenible, y accesible".
El Teleférico (con accesos en la Estación del Paseo del Pintor Rosales y en la Estación de Casa de Campo) es una oportunidad para sobrevolar la parte más verde de la ciudad y contemplar desde el aire sus zonas históricas. Además de ofrecer unas vistas panorámicas, el Teleférico es un medio de transporte rápido y sostenible para llegar a la Casa de Campo.
El Teleférico de Madrid cuenta con 80 cabinas, cada una de ellas con un aforo para seis personas. Su capacidad máxima es de 1.200 pasajeros por hora, alcanza una velocidad de 3,5 metros por segundo y tarda 11 minutos en realizar el trayecto. Recorre una distancia de 2.457 metros y alcanza una altura máxima de 40 metros. En 2022 transportó a 320.521 viajeros.