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    18 de mayo de 2022

reforma electoral

Esta semana, el flamante líder del PP, Pablo Casado, ha presentado en el Congreso su reforma de la ley electoral. En ella, plantea dar mayoría absoluta al partido que supere el 35 por ciento de los votos y aventaje en un cinco por ciento a la segunda opción o, en caso de no llegar a esa cifra, que sí tenga más del 30 por ciento del apoyo popular y aventaje en diez puntos a la siguiente opción. Así las cosas, esta reforma, de haberse aprobado antes de las últimas elecciones municipales celebradas hace tres años, hubiera neutralizado los dos mandatos que emanaron tras las urnas: que el cinturón rojo volvía a ser del PSOE y que las mayorías absolutas habían llegado a su fin. De las veinte localidades más pobladas de la Comunidad, en doce -casi todas gobernadas por partidos progresistas- se hubiera vuelto a votar, en cinco se habría dado mayoría absoluta a un gobierno que actualmente no la tiene, en dos no hubiera habido cambios y en uno habría gobernado el PP, cuyo líder terminó imputado, en vez del PSOE.

El Gobierno y el PSOE han acordado aparcar el debate sobre una reforma electoral, que incluya la elección de los alcaldes u otros aspectos del sistema, del estudio en el Congreso de los Diputados de medidas de regeneración democrática, un paquete de propuestas en el que puede haber un alto grado de acuerdo y que podría estar aprobado este mismo año.

Mariano Rajoy insiste en su apuesta por primar la elección como alcalde al candidato de la lista más votada. Cree que la medida garantiza mayor respeto a la voluntad de la ciudadanía y no entiende el veto del PSOE cuando "la reforma ni siquiera se ha planteado formalmente". El secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, le pide que si quiere mejorar la democracia en los municipios derogue la ley de racionalización de la administración local.

El Partido Popular ganaría 11 nuevos ayuntamientos en la Comunidad de Madrid y perdería tres si gobernase en cada localidad la lista más votada, una de las opciones que maneja el partido político para la reforma del sistema de elecciones municipales, si se aplicasen los resultados electorales de los comicios locales de 2011.

La elección de alcaldes en Alemania, Francia e Italia exige la celebración de una segunda vuelta si ningún candidato logra mayoría absoluta, pero en general la lista más votada al primer intento no recibe una prima extra de concejales, como sugiere el PP con su propuesta de reforma electoral.

La propuesta del PP para reformar la ley electoral e introducir una elección directa de alcaldes en las próximas elecciones municipales ha recibido el rechazo del resto de partidos políticos. El PSOE ha recordado a Rajoy que "un 40 por ciento no es mayoría absoluta" e IU ha asegurado que boicoteará esta norma.

El secretario general del PSM, Tomás Gómez, ha dicho este jueves que la posibilidad de reformar el sistema electoral para permitir la elección directa de alcaldes supone "un pucherazo electoral" y una "falta de respeto a la democracia".

Los tres expresidentes de la Comunidad de Madrid comparecen este miércoles en la comisión de estudio para una reforma de la Ley Electoral. Joaquín Leguina ha asegurado que "los males" que se quieren combatir están en los partidos, mientras que Gallardón y Aguirre han apostado por revisar el actual sistema.

El PP madrileño plantea una reforma electoral inspirada en el modelo alemán que permitiría elegir a 43 de los 129 diputados de forma directa, pero su propuesta no logra, al menos por el momento, conseguir los suficientes apoyos para salir adelante. Varias propuestas para cambiar el sistema han pasado por la Asamblea y aún queda pendiente otra de UPyD.

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