CRÍTICA TEATRAL
23/01/2017@09:36:02
Han pasado más de sesenta años desde que Arthur Miller estrenó ‘Las brujas de Salem’ (The crucible) Y esa metáfora del fanatismo, de la intolerancia, del abuso del poder para aplastar al indefenso, sigue siendo tan válida y oportuna como entonces. En todas las sociedades actuales hay una sección de brujas alienadas tras la cual se alienan los que buscan sacar beneficio de la histeria colectiva. El resultado siempre acaba en desolación y fracaso colectivo.