24/01/2014@08:00:00
Un estudio publicado hoy en la revista Nature, en el que participa la
Universidad de Alcalá, echa por tierra la suposición común de que los
árboles ralentizan su tasa de crecimiento a medida que envejecen y se
hacen más grandes. Por el contrario, su desarrollo continúa acelerándose
con el tiempo, incrementando asimismo su capacidad de acumulación de
CO2.