Solo dos semanas han pasado desde que la devastadora e histórica DANA afectó a la provincia de Valencia, y ahora otra fuerte tormenta ha impactado tanto en esa área como en otras regiones del sur y el levante español.
La provincia de Valencia se declaró a última hora de este miércoles en alerta roja debido a las lluvias torrenciales provocadas por la nueva DANA, mientras que el suroeste peninsular recibió un aviso naranja.
La DANA anterior ha causado hasta ahora 224 muertes y 16 personas desaparecidas; sin embargo, en este nuevo episodio climático no se han reportado víctimas fatales.
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La Aemet ha decidido reducir la alerta de aviso rojo a naranja en todas las áreas. Según sus declaraciones, "lo peor" ya "ha pasado".
Más de 140 litros de lluvia se han registrado en Málaga capital y en diversas áreas de la provincia debido a las intensas precipitaciones. Los municipios que han sufrido el temporal con mayor fuerza son Alfarnatejo y Coín. Se han visto afectadas viviendas, locales, alcantarillado, patios y sótanos. Hasta el momento, no se reportan desaparecidos, heridos ni fallecidos.
Más de 450 incidencias fueron atendidas por Emergencias 112 de Andalucía, siendo la mayoría de ellas en la capital. Alrededor de 3.000 personas fueron evacuadas en la región, y se están activando todas las alertas necesarias para prevenir que haya afectados.
En la Comunidad Valenciana, la segunda DANA en un periodo de dos semanas se está viviendo con una mejor preparación. El miércoles por la tarde, el CECOPI (Centro de Coordinación Operativa Integrado) llevó a cabo una nueva reunión para monitorear la evolución de la DANA y decidió elevar a rojo el nivel de alerta meteorológica en las costas norte y sur de la provincia de Valencia.
De acuerdo con la previsión de Aemet, es posible que las lluvias se acompañen de tormentas, y en las áreas con nivel rojo, la precipitación máxima acumulada podría alcanzar hasta 40 litros por metro cuadrado en una hora y 180 litros por metro cuadrado en un periodo de 12 horas.
La suspensión de las actividades educativas y deportivas, junto con el cierre de los centros de día, son parte de las medidas de precaución. Además, se restringe el movimiento en vehículos de transporte privado, exceptuando aquellos destinados a servicios esenciales y complementarios de intervención. También se incluye a todas las empresas encargadas de asegurar el suministro de servicios básicos como agua, energía y comunicaciones, así como la distribución de alimentos.