De los aplausos al balcón durante la pandemia del coronavirus a las agresiones y vejaciones contra sanitarios. Una tendencia creciente en los último años y que queda patente en base a los datos del Ministerio de Sanidad y la Policía Nacional: un total de 16.866 incidentes, tanto verbales como físicos, registrados el año pasado a escala nacional. Cifra, apuntan desde CSIF Sanidad, que en la práctica podría ser "significativamente mayor". Y es que, aseguran desde el mismo sindicato, los profesionales llegan incluso a normalizar ciertas situaciones, denunciando tan solo las más "extremas".
Un escenario del que el Hospital Universitario Príncipe de Asturias, en Alcalá de Henares, no es, ni mucho menos, la excepción. Para muestra, la agresión física sufrida a principios de mes por una enfermera, una auxiliar y un celador del servicio complutense de Urgencias mientras trataban de inmovilizar a un paciente del área de Salud Mental. "El incidente se produjo la noche del 1 al 2 de julio. La Policía trajo a un paciente de salud mental al que tuvieron que administrarle un sedante previamente. Una vez en el hospital, ya atado de dos puntas, es decir, de un pie y una mano, dos compañeras intentaron retenerle el otro pie y la otra mano. Fue entonces cuando comenzó a soltar patadas y a una de ellas incluso le arrancó cuero cabelludo. Fue una cosa seria", relata con preocupación Cristina, la delegada de CSIF en el centro, en conversaciones con Madridiario.
Para más inri, defiende a renglón seguido la portavoz de los trabajadores, no se trata, en absoluto, de un caso aislado, sino más bien algo recurrente. El principal problema a la hora de determinar la magnitud real del fenómeno, la escasez de denuncias que se terminan materializando: "Agresiones verbales hay muchísimas. Y físicas también. Los típicos agarrones, moratones... Pero la gente no denuncia. Hace seis meses pasó otro tema parecido con un paciente psiquiátrico. A una compañera le dejó el ojo morado. Sin ir más lejos, el sábado -12 de julio- por la noche también tuvieron que llamar a la Policía porque había otra paciente que se puso muy nerviosa intentando volcar la cama. No eran capaces de hacerse con ella".
En el fondo de la cuestión, argumentan desde la organización sindical, la creciente escasez de personal, problemática agudizada, más aún si cabe, durante el verano, y, sobre todo, la ausencia de un espacio especialmente diseñado para atender estos casos desde la puesta en marcha de las obras en la planta de Salud Mental. A fin de paliar las agresiones, en CSIF reclaman tanto la declaración del Hospital Príncipe de Asturias como "centro de difícil cobertura", lo que, dicen, mejoraría las condiciones laborales de los potenciales trabajadores a fin de atraerlos en mayor número, como la construcción de un centro de día especializado en salud mental.
"El principal problema es que no hay un espacio físico para atender a los pacientes de salud mental. El servicio de Urgencias está dividido en zonas: Pediatría, Traumatología, observación... Pero no hay un espacio físico con personal propio -enfermeras especialistas y psiquiatras- para atender a estos pacientes. En especial a los más agresivos, porque la mayoría no son problemáticos (...). Tenemos una planta de Salud Mental, pero está en obras y, además, las camas disponibles se han quedado pequeñas. Por desgracia, estos problemas han aumentado mucho desde la pandemia... Necesitamos un lugar que sea solamente para Salud Mental. Desde la gerencia nos dicen que en el hospital no hay espacio, pero en toda Alcalá hay parcelas de sobra para construir un centro de día", reivindican tajantes.

"No tenemos espacio físico para atender a los pacientes de salud mental"
Los trabajos en ciernes en la planta de Salud Mental del Príncipe de Asturias provocan además que, en mucho casos, los pacientes de salud mental permanezcan de 12 a 24 horas en Urgencias a la espera de un traslado al Hospital Doctor Rodríguez Lafora, centro con el que previamente se acordó la absorción de la demanda relativa a los casos más graves y que requieran de ingreso durante varios días. Lo elevado de tales demoras, señalan desde CSIF, también estaría mediando en favor del incremento de situaciones de riesgo que pueden desembocar en agresión.
Aunque reconocen la gravedad de la problemática, fuentes de la Consejería de Sanidad consultadas por esta digital abren el abanico y apuntan a una "lacra" sobre la que "llevamos trabajando desde hace ya varios años" y que, lejos de afectar únicamente a la Comunidad, resulta de "índole nacional". Prueba de ello, destacan, la adecuada aplicación del protocolo frente a agresiones por parte del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Príncipe de Asturias siempre que se han producido capítulos similares. También la celebración de "varias jornadas para dar a conocer estos protocolos entre los profesionales sanitarios".
En cuanto a las demoras denunciadas en los traslados al Hospital Doctor Rodríguez Lafora, mismas fuentes garantizan que "todos los pacientes se están derivando normalmente y de acuerdo a sus necesidades". El servicio, sentencian, mejorará además "notablemente" una vez concluyan las obras de construcción de una Unidad de Puertas Abiertas "pionera en la Comunidad de Madrid". La inversión a tal fin asciende hasta el medio millón de euros.
Pese al buen hacer de los profesionales y los esfuerzos en la prevención por parte de las administraciones públicas, lo cierto es que los episodios de violencia verbal y física continúan in crescendo. Mientras en 2017 el número total de agresiones contra profesionales sanitarios registradas en España fue de 8.306, en 2024 rozaron ya las 17.000, más del doble. La tónica, con la salvedad del año 2020, en pleno confinamiento, es sin duda al alza.
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AÑO
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AGRESIONES FÍSICAS |
AGRESIONES NO FÍSICAS |
TOTAL |
| 2017 |
1.578 |
6.728 |
8.306 |
| 2018 |
1.670 |
7.773 |
9.443 |
| 2019 |
1.543 |
8.376 |
9.919 |
| 2020 |
1.273 |
7.123 |
8.396 |
| 2021 |
1.483 |
8.560 |
10.043 |
| 2022 |
2.004 |
11.072 |
13.076 |
| 2023 |
2.335 |
12.459 |
14.749 |
| 2024 |
2.699 |
14.167 |
16.866 |