Geotermia para climatizar un intercambiador de transportes, energía fotovoltaica para calentar un centro sanitario y maquinaria que funciona con gas natural comprimido o tecnología ECO para realizar servicios de limpieza viaria sin dejar ninguna huella. Son algunas de las soluciones planteadas en sus proyectos por el grupo Sacyr, una organización comprometida con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y que aspira a la neutralidad en carbono antes de 2050.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), establecidos por la Organización de Naciones Unidas (ONU) como parte de la Agenda 2030, constituyen un llamamiento universal a la acción para mejorar la vida en este planeta. La mayoría de las empresas ha hecho suyos los objetivos marcados por la ONU y adaptan a ellos su manera de proceder. Es el caso del grupo Sacyr, que está emprendiendo una serie de actuaciones encaminadas a cumplir cada uno de los 17 ODS. Su Plan de Sostenibilidad 2021-2025 para un futuro que genere un impacto social, económico y medioambiental positivo para la sociedad, marca todos los proyectos de esta organización. Como base de ese plan se encuentra el respeto por los recursos naturales y el trabajo por un mundo más igualitario, ético y justo.
Dentro del grupo se desarrollan iniciativaspara reducir el impacto en los ecosistemasimpulsando la economía circular, el uso responsable del agua y el trabajo para la mejora de la eficiencia energética con el compromiso firme de ser neutros en carbono antes de 2050. La gestión de la huella de carbono es una acción prioritaria dentro de la organización para contribuir a un futuro sostenible. Sacyr se ha comprometido a reducir en 2030 un 42 por ciento sus emisiones absolutas de gases de efecto invernadero (GEI) de alcance 1 y 2 y un 25 por ciento las de alcance 3, con el objetivo de lograr las cero emisiones a mediados de siglo.
Geotermia en un intercambiador
Una de las iniciativas que promueve y fomenta el uso de energías renovables en los proyectos y servicios de Sacyr es la implantación en el intercambiador de transportes de Moncloa, en Madrid, de un proyecto de innovación denominado Geobatt, que permite climatizar una parte de esta instalación con energía geotérmica alimentada de forma sostenible mediante placas solares fotovoltaicas. El propósito del proyecto Geobatt es el desarrollo de una nueva tecnología energética que abastezca los sistemas de climatización de los edificios basada en la hibridación del almacenamiento subterráneo de energía térmica (geotermia de baja entalpía o de baja temperatura) con el almacenamiento de energía eléctrica procedente de fuentes renovables mediante baterías de flujo, lo que favorecería obtener espacios de consumo energético casi nulo, contribuyendo a una industria de la edificación más sostenible. La geotermia de baja entalpía es aquella energía que se obtiene al extraer elcalor natural del interior de la tierra gracias a la capacidad que posee el subsuelo de acumular calor y de mantenerlo de manera constante.
El aprovechamiento geotérmico del terreno permite alcanzar eficiencias energéticas muy superiores a las logradas con otras fuentes de energía y reducir el suministro energético a un solo tipo, el eléctrico, lo que simplifica la gestión energética del edificio. A la vez, el uso de baterías de flujo permite desligar el suministro eléctrico de su consumo posterior, lo que asegura un funcionamiento ininterrumpido del propio edificio. Este proyecto, que contó desde el principio con el apoyo del Consorcio Regional de Transportes de la Comunidad de Madrid, potencia la innovación en la gestión de las infraestructuras que gestiona Sacyr. Para su desarrollo, la compañía ejecutó varios sondeos geotérmicos en el subsuelo del recinto con el objetivo de climatizar para un espacio de 46.000 metros cuadrados. Sacyr ha realizado perforaciones de 150 metros de profundidad. La altura disponible en ese túnel para las perforadoras es de cuatro metros y una torre estándar de perforación pequeña ya mide entre siete y nueve metros, lo que ha supuesto un reto a mayores en el proyecto, según explica Miguel Martín, gestor de Proyectos de Innovación de Sacyr Infraestructuras e Ingeniería. Además, es necesario asegurar una ventilación mayor para evacuar los humos de los motores de la perforadora.

El Intercambiador de Moncloa se encuentra conectado con los andenes de Metro de Madrid. La zona de espera de los viajeros recibe todo el calor que se genera desde el Metro, los autobuses que operan en las dársenas de carga y descarga y, especialmente, por la insolación que calienta el asfalto en la superficie exterior, la cubiertadel propio intercambiador, por lo que se invierte mucho en climatización.
Las bombas de calor producen frío o calor en función de la estación del año en la que nos encontremos. Si bien el proyecto cuenta con una potencia térmica inicial de 100 kW, la idea es escalar la instalación para conseguir cubrir el 33 por ciento de la demanda energética de climatización del intercambiador con fuentes de energía renovable como la geotérmica. Además, se han incluido unas baterías de flujo REDOX de Vanadio para almacenar carga eléctrica y algo de carga térmica en el electrolito, es decir, aprovechan el volumen de fluido como inercia o almacenamiento térmico. En el futuro, se podría conseguir que gran parte de la energía de climatización que consume un intercambiador fuese renovable, proveniente de instalaciones fotovoltaicas o similares. La energía térmica serviría para climatizar y la eléctrica, para accionar los compresores de las bombas de calor y enfriadoras. Jack Antonio Witt, ingeniero del Departamento de Instalaciones de Sacyr Infraestructuras e Ingeniería, explica que el prototipo de Geobatt utilizado aquí consta de dos contenedores: uno, con las bombas de calor que se conecta con los sondeos y así se aporta energía en forma de calor y frío; el otro, con las baterías recargadas de forma híbrida tanto por red eléctrica en periodo de baja demanda como por la instalación solar fotovoltaica. Estas se conectan al cuadro eléctrico y podrían utilizarse cuando se necesiten, siendo esta energía cien por cien renovable.
Este proyecto Geobatt en el intercambiador de Moncloa se ha convertido en la primera ubicación donde se pone en marcha la hibridación de bombas de calor geotérmicas con baterías de flujo. Eso lo convierte en un ejemplo práctico para que los distintos ministerios y administraciones vean la capacidad de Sacyr para replicar esto en otras instalaciones subterráneas de la ciudad. Incluso podría replicarse y hacerse más grande en estas mismas instalaciones con más perforaciones y más bombas de calor o bombas de calor de mayor capacidad o potencia frigorífica.
El proyecto ‘Hibridación de energía geotérmica con baterías de flujo para la climatización de edificios terciarios de energía cero (Geobatt)’, desarrollado por Sacyr, Energy Storage Solutions, la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad Carlos III y la Fundación Imdea Energía, y con número de expediente RTC-2017-5955-3, ha sido cofinanciado tanto por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (Agencia Estatal de Investigación) como por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) en el contexto de la convocatoria Retos-Colaboración (2017) del Programa Estatal de Investigación, Desarrollo e Innovación Orientada a los Retos de la Sociedad, en el marco del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2013-2016. El objetivo principal del proyecto se enmarca por tanto dentro de Objetivo Temático del Programa Operativo asociado a la citada convocatoria: ‘Promover el desarrollo tecnológico, la innovación y una investigación de calidad’.
Fotovoltaica en el 12 de Octubre
Su actividad continuada las 24 horas del día convierte a los hospitales en uno de los edificios públicos con mayor consumo de energía. La solución de instalar paneles fotovoltaicos en estos recintos implica disponer de una tecnología capaz de cubrir todas o buena parte de las necesidades de la instalación relacionadas con el agua caliente, la electricidad y la climatización. Eso es lo que planea hacer Sacyr Ingeniería e Infraestructuras en la ampliación del Hospital 12 de Octubre, uno de los centros sanitarios de referencia en Madrid, cuyas obras se enmarcan en el ‘Plan de modernización de infraestructuras hospitalarias’ de la Comunidad de Madrid. Se trata de una de las mayores obras de ingeniería civil que se ejecutan en España en la actualidad. Levantar este gigante reforzará el sistema sanitario madrileño con 754 habitaciones luminosas, amplias y confortables para la hospitalización de adultos y niños con capacidad máxima para unas 1.400 camas y 41 quirófanos y áreas destinadas a cirugía mayor ambulatoria, reanimación y cuidados intensivos.

Entre las novedades de este nuevo edificio, destaca su flexibilidad, ya que las habitaciones pueden tener uso doble o individual según las necesidades asistenciales. Además, las características especiales de algunas de ellas permiten el aislamiento, la administración de tratamientos radioactivos o vigilancia de los pacientes, entre otras ventajas. Pero, además, será un edificio sostenible y respetuoso con el medio ambiente que contará con una capacidad de producción de energía mediante conversión fotovoltaica de casi 500.000 kWh anuales. Para ello, dispondrá de 756 paneles fotovoltaicos de 400 Wp situados en cubierta, diseñados para la disipación del calor de forma más rápida y totalmente dynamica. Esta instalación se conectará al cuadro general de baja tensión con el objetivo de autoconsumir la energía generada.
Centro de Economía Circular de Madrid
El impulso a la innovación y la experimentación de soluciones en el ámbito de la sostenibilidad resulta de vital importancia para el grupo Sacyr. De ahí que se haya implicado en el Centro de Innovación en Economía Circular (CIEC) de Madrid, cuya creación ha sido promovida por el Ayuntamiento de la capital y donde Sacyr Servicios es el encargado de gestionar parte de las actividades. Sacyr Servicios, en colaboración con la consultora Barrabés, la Universidad Politécnica de Madrid y la Fundación Juan XXIII, se adjudicó la coordinación del CIEC y el diseño y coordinación del laboratorio de fabricación digital, Fablab. Se trata de un laboratorio inclusivo, ya en construcción, de soluciones basadas en la naturaleza y se ubicará en la parcela que rodea el edificio, de unos 3.000 metros cuadrados de extensión.
El CIEC tiene su sede en un edificio público de nueva creación ubicado en el distrito de Vicálvaro. Sus 700 metros cuadrados de superficie aproximados se distribuyen en cinco módulos alrededor de un espacio central que alberga espacios polivalentes modulares, coworking, oficinas y el laboratorio Fablab. El objetivo principal del CIEC es la creación de un ecosistema de empresas referente en innovación y experimentación de soluciones y desarrollo empresarial de acuerdo con los principios de la economía circular. Con una duración de tres años y un presupuesto de 1,6 millones de euros (fondos Feder), este proyecto posiciona a Sacyr como socio de referencia del Ayuntamiento de Madrid en el ámbito de la economía circular. Además, refuerza su apuesta por la sostenibilidad e innovación, atrae talento a través del nodo de conocimiento y sitúa a Sacyr dentro del ecosistema de empresas.
Un Fablab es un laboratorio que favorece la creatividad a través de herramientas de fabricación digital. Los Fablab ayudan a los emprendedores a prototipar sus ideas. En este caso, incorpora la economía circular a sus principios básicos y permite conectar a los emprendedores y sus prototipos con el ecosistema de empresas del CIEC y su implicación en el desarrollo económico de Madrid. Este proyecto presenta un conjunto de retos clave que generan una gran motivación entre los participantes que integran el equipo de Innovación de Sacyr, dentro de un proceso continuo de crecimiento compartido y de adquisición de conocimientos.
Limpieza y mantenimiento sostenibles
Valoriza Medioambiente, empresa del grupo Sacyr, gestiona distintos servicios en la cadena de reciclaje de residuos como la recogida, el tratamiento y la gestión de los mismos. También trabaja en ciudades como Madrid a través de la gestión de su limpieza viaria, la recogida de residuos y el cuidado de algunas de sus zonas verdes. Todo ello, mediante soluciones eficientes en todos sus servicios que guarden siempre un equilibrio económico, técnico y medioambiental y respondan, así, al compromiso de alcanzar un desarrollo sostenible y contribuyan a mitigar los efectos del cambio climático.
La empresa del grupo Sacyr, Valoriza, presta un servicio más sostenible y respetuoso con el medio ambiente en la limpieza viaria, el mantenimiento de las zonas verdes y arbolado, así como la recogida de residuos en varios distritos de la capital. El servicio de limpieza viaria del Lote 2, a cargo de Valoriza y OHL Servicios Ingesan, incluye cuatro distritos con una población superior al medio millón de habitantes: Arganzuela, Retiro, Salamanca y Chamartín. En este contrato, Valoriza está incorporando maquinaria de Gas Natural Comprimido (GNC) o eléctrica y ha incrementado los medios con más baldeadoras y barredoras con tecnología ECO o CERO. Con el objetivo de mejorar la informatización de los servicios, también cuenta con dispositivos electrónicos en todos los carros portacubos dotados de impulsión eléctrica que se integrarán en la plataforma tecnológica MiNT, Madrid Inteligente, de gestión del Ayuntamiento de Madrid.
El servicio de conservación, mantenimiento y limpieza de las zonas verdes y el arbolado viario incluye más de 200.000 árboles y 1.100 hectáreas de zonas verdes. Valoriza potencia la sostenibilidad en estas tareas con los objetivos de reducir la huella de carbono, mejorar los niveles de biodiversidad en las zonas verdes y aumentar la seguridad del arbolado. El contrato incluye Fuencarral-El Pardo, Moncloa-Aravaca, Latina, Arganzuela, Retiro, Salamanca y Chamartín, siete distritos que suman una población de 1.180.000 habitantes.
Este servicio también incorpora una flota de vehículos respetuosa con el medio ambiente e implanta un sistema de recogida de residuos selectivo para facilitar la reutilización y reciclaje de los mismos. Además, Valoriza está implantando un plan de fomento y mejora de la biodiversidad que incremente la diversidad de la flora y fauna en las zonas verdes de la ciudad, trabajos que completa con la renovación y mejora de numerosas zonas verdes. En octubre de 2022, el consorcio, liderado por Valoriza junto a Acciona y OHLA comenzó el nuevo servicio de recogida de residuos en la zona este de Madrid (Lote 2), en los nueve distritos de Retiro, Salamanca, Chamartín, Moratalaz, Ciudad Lineal, Hortaleza, Vicálvaro, San Blas-Canillejas y Barajas que suman una población aproximada de 1,2 millones de habitantes. El servicio al ciudadano, la separación por fracciones diferentes de los residuos en origen y la sostenibilidad son el eje de este nuevo contrato, convergiendo en el cumplimiento de la nueva Ley de Residuos.

Una de las mejoras más destacadas es la renovación de forma progresiva de la flota de vehículos y maquinaria por una nueva y más eficiente, en línea con el compromiso medioambiental de la ciudad de Madrid. El contrato cuenta con una duración de seis años. Con el objetivo principal de reducir el impacto ambiental generado por el servicio, los nuevos vehículos que se incorporarán serán propulsados con motores eléctricos ‘Cero emisiones’ y con motores de Gas Natural Comprimido (GNC) con calificación ambiental ECO. Además, se utilizará energía eléctrica de origen renovable.
El nuevo contrato aumenta en más del doble la frecuencia de recogida del residuo de papel-cartón. En todos los distritos también se incrementa la recogida del cartón desechado por el comercio en sus zonas más transitadas. Esto es posible gracias al incremento en un 50 por ciento de la plantilla dedicada a este fin y en más del cien por cien de los camiones de carga superior. Todo el servicio de recogida se controla a través de las nuevas aplicaciones digitales que redundan en un servicio ergonómico y racional, disminuyendo su interacción con el resto de la vida de la ciudad.