A unas semanas de que se cierre el curso escolar, la comunidad educativa del colegio Ramiro de Maeztu no está pensando en las notas de fin de curso, sino en la creación de la Escuela Europea Acreditada (EEA) anunciada por el Gobierno de Ayuso a finales del mes de mayo. Este proyecto arrancará en el próximo curso y albergará a unos 100 alumnos de diplomáticos europeos divididos entre primero de Primaria, segundo de Primaria y sexto de Primaria, pero que espera albergar hasta 390 alumnos en el curso 2028-2029.
Este proyecto ha pillado por sorpresa a la comunidad educativa del centro ubicado en el distrito de Chamartín, pues su tramitación se habría desarrollado “sin consultar” con los docentes, la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) o el Consejo Escolar. Y el descontento no se hizo esperar, con su anuncio aparecieron las primeras pintadas en el colegio en las que se podía leer 'El Ramiro no se vende'; 'Privatización no' y 'Ramireño es hora de luchar'.
Una lucha que arrancó el pasado 29 de mayo con las primeras movilizaciones y que ha continuado este jueves, 13 de junio, con la concentración convocada por la plataforma ‘No somos sardinas Ramiro’, formada por padres, madres, docentes y alumnos. Esta protesta se ha desarrollado esta tarde frente al colegio y la calle Jorge Manrique al grito ‘No somos sardinas’.
Durante la protesta, los manifestantes han realizado dibujos de sardinas con el fin de denunciar los problemas de espacio que, a su juicio, genera la inclusión de la Escuela Europea Acreditada (EEA). Unos bocetos que han empezado a inundar las redes sociales, donde se ha podido ver el escudo del centro escolar a modo de lata de sardinas y que han realizado algunos de los niños del centro, quienes también han mostrado la preocupación a sus padres.
"Consideramos que una decisión de este calado, que afecta de forma directa a la vida del centro en todos los aspectos, desde la organización de los espacios hasta la distribución del alumnado, debería haber sido consensuada con la comunidad educativa", han lamentado los familiares en un comunicado, donde también denuncian la “segregación del alumnado”, ya que los hijos de los funcionarios de la Unión Europea tendrán preferencia de ingreso, lo que supondrá, según las familias, un recorte de plazas públicas en el futuro.
“La segregación del alumnado en función de su procedencia familiar es inadmisible en un centro público. Nosotros no estamos en contra de los alumnos europeos, pero sí estamos a favor de una educación de calidad y que integre a todas las personas. Con la creación del EEA, los hijos/as de funcionarios europeos tendrán preferencia para matricularse en el centro y disfrutarán de un sistema educativo preferente”, señalan.
Esa discriminación entre alumnos es una de las preocupaciones de los padres y madres de los alumnos, pero no la única, pues aseguran que las instalaciones del Ramiro de Maeztu “no tienen espacio suficiente” ni siquiera haciendo obras, como ya ha anunciado la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid. Entre esos espacios que no se pueden ampliar se encuentran los patios, tanto del colegio como del instituto, los cuales, ya fueron objeto de estudio. “Es previsible que la falta de espacio acabe repercutiendo en una reducción de la oferta de plazas públicas para los centros adscritos”, dicen.
Para aumentar esa capacidad, la Comunidad de Madrid tiene previsto invertir cerca de 1.5 millones de euros, tal y como anunció el consejero de Educación, Emilio Viciana, la semana pasada con la intención de abrir ocho aulas nuevas, crear una sala de música y renovar el salón de actos, además de una “rehabilitación integral de los accesos”. Unas obras que contemplan la creación de seis aulas, en lugar de las ocho anunciadas, según el portal de transparencia de la Comunidad de Madrid, y que deberían de ser "mayores" para "albergar a todos los alumnos de la Escuela Europea" una vez que todos los ciclos estén incorporados.
Además de las protestas en la calle, la plataforma ‘No somos sardina Ramiro’ tiene previsto emprender acciones judiciales y extrajudiciales. "Dentro de la comunidad educativa tenemos familias de abogados y letrados que están ayudándonos en lo que se puede. Y cuando llegue el momento en el que se pueda desde el punto de vista procesal, lo presentaremos", señala el portavoz de la plataforma.
Unos procedimientos que también están estudiando a nivel patrimonial, ya que la edificación del centro educativo está declarado como Bien de Interés Cultural y tiene "un peso histórico importante ligado a la residencia de estudiantes". "Para realizar las obras que parecen inminentes necesitan autorización de Patrimonio y unos buenos informes para hacer cualquier tipo de actuación. Nosotros hemos solicitado esta información y no se nos ha facilitado", lamentan y aseguran estar en contacto con asociaciones de protección al patrimonio tanto a nivel europeo como local.
De igual modo, la plataforma ha abierto una recogida de firmas en change.org para detener el proyecto de la escuela. “Nos dicen que no podemos pararlo y no nos dan explicaciones. Ayúdanos a demostrarles que no es así. Exigimos la reubicación de la EEA y el compromiso de protección de la oferta pública para las familias madrileñas independientemente de su lugar de trabajo o nivel adquisitivo”, denuncia la campaña.
Con todas estas medidas, las familias de los alumnos del Ramiro Maeztu aseguran que "no solo están defendiendo una enseñanza pública de calidad", sino un "organismo de muchísimo prestigio" como es el de Escuelas Europeas, ya que este "modelo híbrido que pretende hacer la Comunidad en un edificio masificado solo puede rebajar y mermar la calidad tanto del colegio público como de las Escuelas".
▶️ "La Escuela Europea Acreditada Ramiro de Maeztu se suma a la oferta educativa pública y plural en nuestra región. Y es parte esencial de la libertad de elección de las familias".
✅ El consejero @EVicianaDuro espera reunirse con la comunidad educativa "lo antes posible". pic.twitter.com/acSuTrJZKA
La Administración regional ha elegido el colegio e instituto Ramiro de Maeztu para la nueva EEA por “su ubicación”, al encontrarse cerca de las embajadas. Además, han tenido en cuenta que sea un centro “pionero en bilingüismo” y donde se imparte el Bachillerato Internacional, tal y como explicó el consejero durante su intervención en la Asamblea. “Siendo la capital de España no tenía sentido la carencia de la Escuela Europea Acreditada”, ha apuntado Viciana.
Asimismo, Viciana ha explicado que ha dado comienzo el curso de habilitación para los docentes de la nueva EEA, que se está desarrollando en el centro de formación del profesorado del Instituto Superior Madrileño de Innovación Educativa (ISMIE) hasta el 17 de junio. El titular de Educación calificó de "éxito", con 80 docentes que lo han solicitado para 20 plazas disponibles.
Origen de las escuelas
El modelo de Escuelas Europeas nació en Luxemburgo en el año 1953 a iniciativa de un grupo de funcionarios europeos. Pronto, el éxito de este experimento pedagógico, que reunía a alumnos de diferentes nacionalidades e idiomas, llevó a la Comunidad Europea a inaugurar otras Escuelas en distintos países con el fin de facilitar el ejercicio de su función pública.
En España, solo existe una Escuela Europea Acreditada hasta la fecha y se encuentra en Alicante. Este centro inició su actividad en septiembre de 2002, para los ciclos de educación Infantil y Primaria, y un año después para el ciclo de Secundaria. La primera promoción de Bachillerato salió de la Escuela al final del año escolar 2005-2006, con un diploma - conocido como Bachillerato Europeo - que da acceso a sus alumnos a cualquier Universidad de la Unión Europea.
Al ser la única escuela de estas características en España, la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid visitó sus instalaciones en el mes de noviembre, cuando empezaron a realizar los trámites para crear su homónimo en la capital, a pesar de que hasta el mes de mayo no comunicaron sus intenciones a las familias y docentes.

El procedimiento, que ha sido “largo y exigente”, arrancó con el Expediente de Interés General para la implantación de dicha escuela, que la Comunidad tuvo que presentar a Bruselas y en diciembre ya se produjeron las primeras reuniones. Sin embargo, la Comunidad tuvo que esperar hasta el mes de abril para contar con el dictamen favorable del Consejo Superior de Escuelas Europeas, tras la visita de varios inspectores.
A diferencia de la escuela alicantina, la Comunidad de Madrid proporcionará una “oferta educativa homogénea y equiparable” para los hijos de funcionarios de la Unión Europea, que funcionará como “una sección más dentro de sus instalaciones, se podrá matricular cualquier alumno, si bien tendrán prioridad estos escolares procedentes de la UE”. Habrá enseñanzas en inglés y español, y comenzará el próximo año escolar con clases en 1º y 2º de Primaria y 1º de Secundaria de Escuelas Europeas (equivalente a 6º de Primaria), aunque se irá ampliando en cursos sucesivos. Siendo un centro "pionero" en este formado híbrido.
Además, todos los estudiantes del Ramiro de Maeztu -que ya cuenta con secciones de inglés, alemán y bachillerato internacional- convivirán como alumnos de un mismo espacio educativo, realizando actividades conjuntas, también extraescolares, “favoreciendo, con ello, el enriquecimiento cultural recíproco en un contexto multilingüe y multicultural”.
Por su parte, los docentes serán funcionarios públicos que podrán optar a incorporarse a la plantilla en función de su especialización y nivel lingüístico para la impartición de las materias de acuerdo con los requisitos establecidos por el propio sistema EEA y conforme a la regulación de la Comunidad de Madrid.
El consejero de Educación asegura que la “Comunidad ha abierto el camino a otras Comunidades Autónomas” y que el Gobierno Central baraja “replicar la experiencia en otras regiones”.