El pasado domingo, 31 de marzo, más de un centenar de vecinos de Lozoyuela salieron a la calle, concretamente a la arteria principal del municipio, la avenida de Madrid, para protestar por la futura peatonalización que quiere realizar en esta vía el Ayuntamiento.
La avenida de Madrid es la principal conexión de la localidad con la A-1 y por donde pasan las diferentes líneas de autobús que llevan a Lozoyuela y conectan el pueblo con otros de la zona y también con la capital.
La peatonalización de la avenida de Madrid supone la supresión del tráfico, excepto emergencias y residentes, entre los números 88-93 de esta vía, “arteria del pueblo y vía de emergencia de la A-1”, apuntan a Madridiario desde la Asociación de Vecinos y Propietarios de Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias y Asociación Local de Comerciantes y Empresarios de Lozoyuela.
Ambas asociaciones alertan de los problemas que puede traer consigo este cambio. De entrada, se verán afectadas varias líneas de autobús, “todas las de Madrid que derivan a las tres carreteras de salida al norte, A-1, Valle del Lozoya y Sierra del Rincón a lo largo del día, y las mismas en sentido Madrid”, señalan.
En concreto, pasan por allí las líneas 191, 194, 194a, 195, 195a, 195b, 196 y autobuses que circulan hasta Aranda de Duero (Burgos) y El Burgo de Osma (Soria), que tendrán que ser desviados, al igual que el tráfico, que explican las asociaciones “pasará por callejas que tienen 2,6 metros de ancho, sitio único de paso de los peatones sin aceras, con salida de casas a la vía y el coche a centímetros de ellos”.

Aparte de los perjuicios a los vecinos de las calles colindantes a esta avenida, se teme también por los comercios de la zona. “Hace dos años se cerró todo un verano y las cifras de los comercios cayeron de forma alarmante, ya que el 80 por ciento de los clientes de esta avenida comercial y sus servicios viene de los pueblos de alrededor en autobús, que les deja en la misma avenida o en vehículos que podían aparcar cerca de la misma. Es una sinergia de servicios que, de fallar alguno, todos se resentirán. Ya cierra la mercería, se traslada a Guadalix”, lamentan.
“Hemos propuesto un plan de movilidad con la avenida como está, con prioridad peatonal y autobús, además de pedir que se reabra la plaza del Ayuntamiento –solicitado por más del 90 por ciento de los industriales locales–, que está muerta desde que se peatonalizó, y así paliaríamos el problema de aparcamiento y eliminaríamos el acceso al tráfico por callejuelas, como estaba antes de la fatal y unilateral medida de otro alcalde por llegarle una subvención, sin mirar más”, critican.
Las asociaciones añaden que desde el Ayuntamiento “se esconden” en la firma que se ha llevado a cabo entre el Consistorio y la Comunidad de Madrid para apalabrar esta obra.
“Hemos podido comprobar que en el clausulado, como es natural, se pueden evitar (las obras). Eso sí, deben ser defendidas por el Ayuntamiento, que no ha puesto intención. La causa es que tenemos un Consistorio y técnicos municipales que no son de aquí, se marchan a las 15:00 horas y los fines de semana; no conocen ni el pueblo ni su alma económica y costumbres ni sus problemas. Difícilmente pueden decidir bien si además no consultan”, destacan.
“Este alcalde, teniente de alcalde y, no olvidemos, los técnicos, confirmaron el pasado día 20 de marzo en una reunión de la asociación de vecinos y propietarios con ellos, y el domingo 31 de marzo lo ratificaron: no quieren resolver el problema que nos han traído, que ya ha causado el cierre de un comercio, a pesar de habérselo vaticinado”, agregan.
“No tienen ningún argumento que mostrar y tratan de encubrirlo con dos frases patéticas y huecas que no compramos, dos hipotéticas bondades: dinamizar el comercio y la vida social, cuando sabemos que ocurrirá lo contrario”, subrayan.
Desde la Asociación de Vecinos y Propietarios comentan que el éxito de la concentración se debe, en gran parte, según pudieron conocer de voz de los asistentes, “al saberse que nos habían mentido desde el Ayuntamiento, como descubrió y demostró la AVP al estudiar en profundidad el expediente del asunto y descubrir, sin ninguna duda, que nos habían llevado a la peatonalización intencionadamente y, con ello, a la pérdida de la parada del autobús y que el actual alcalde podría haber evitado o al menos luchado para evitarlo, pero no era su intención, por tanto es tan culpable como el anterior que nos puso la soga”.
Desde ambas asociaciones no se rinden y llevarán a cabo más actuaciones como la concentración del pasado día 31, así como otras acciones, “incluida la jurídica y recursos, ya que a los vecinos de las casas afectadas ni les ha consultado, ni han valorado los efectos de la obra que incluso desnuda parte de sus cimientos –103 centímetros–”. Asimismo, se pondrán también en contacto con la Comunidad de Madrid para comentarles la problemática que acarreará consigo esta peatonalización.

El Ayuntamiento, atado de pies y manos
El alcalde de Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias, Javier Aunión, ha defendido ante Madridiario el proyecto, el cual encontró a su llegada en mayo a la Alcaldía prácticamente listo para comenzar las obras, sin poder echar marcha atrás.
Relata a este periódico que en 2018, el Consistorio, con la unanimidad de todos los grupos políticos, solicitó a la Comunidad de Madrid ser incluidos en unas subvenciones del Gobierno regional destinadas a la rehabilitación de cascos antiguos.
En aquel momento, la normativa permitía la circulación de autobuses y tráfico en calles con plataforma única, algo que cambió en 2020 y que la Comunidad de Madrid advirtió. A pesar de ello, el alcalde Francisco Díaz firmó el convenio que daba luz verde al proyecto, sabiéndose la prohibición de circulación de autobuses y que, si el Ayuntamiento se echaba atrás, debería abonar el coste total de las obras, más intereses: alrededor de 177.000 euros, según cálculos de la Corporación actual.
Ahora, tras muchos retrasos por parte de la Comunidad de Madrid, encargada de realizar las obras, aparte de reajustes en el presupuesto, el proyecto dará comienzo en el mes de mayo y los trabajos durarán alrededor de tres meses.

“Cuando llegamos nos lo encontramos ya todo firmado por la anterior Corporación. Pero, además de eso, nosotros también lo defendemos porque creemos que será positivo a medio plazo. Pagar lo que sería la obra con los intereses de demora, para un pueblo con el presupuesto que tenemos nosotros, es una auténtica ruina. Pero, además de eso, creemos que puede ser muy positivo, que al menos le tenemos que dar esa oportunidad, sobre todo porque va a enriquecer muchísimo el municipio”, reseña Aunión.
“Muchos vecinos de lo que se quejan es de que no se les dio la información suficiente durante la pasada legislatura de los avances y demás de este asunto. Es cierto que siempre que hay alguna peatonalización de alguna arteria principal, los comerciantes son los primeros que se llevan las manos a la cabeza porque creen que este tipo de obras les van a hacer perder facturación, cuando lo que está más que demostrado en los sitios donde se ha hecho es que sucede completamente lo contrario. Ese miedo lo entiendo muy legítimo, aunque lo que dice la práctica es que estas actuaciones al final terminan dinamizando la actividad comercial y las relaciones sociales en el municipio”, incide.
Javier Aunión asegura que se está trabajando para minimizar el impacto de la remodelación de este tramo de la avenida de Madrid, la cual necesita con urgencia un cambio en el firme de la carretera.
“Ese tramo tiene muchos problemas. Desde hace muchos años, en lugar de quitar el adoquín y poner asfalto, se fue echando capas de alquitrán encima. En muchos puntos de la carretera, el nivel que hay ahora está 30 centímetros o más por encima de la rasante inicial. Muchas casas están más bajas que la calle y cuando llueve mucho, se inundan, y hay muchísimas barreras arquitectónicas”, aclara.
“Es una remodelación del firme de la carretera. ¿Qué sucede? Que al hacer esa remodelación tienes que respetar las nuevas medidas que da la Comunidad de Madrid para ese tipo de vías, aplicando toda la legislación actual para hacer una plataforma única por las distancias que tiene y demás”, justifica.
Para paliar el problema de la parada de autobús y el tráfico, desde el Ayuntamiento se encuentran en contacto con el Consorcio de Transportes para buscar soluciones alternativas, algo que creen que pueda darse, aunque todavía no pueden avanzar nada hasta que se reúnan con la Comunidad de Madrid para abordar el asunto.
Asimismo, para evitar que el tráfico se desvíe por callejuelas, se ha legalizado un aparcamiento disuasorio muy próximo a la A-1, y se está a la espera de ampliar otro existente en el municipio para contar con una mayor capacidad de aparcamiento y así animar a los visitantes que dejen allí sus vehículos privados y accedan al pueblo sin molestar a vecinos. “La idea no es trasladar el tráfico de esa avenida principal a las callejuelas, sino que se utilicen estos aparcamientos disuasorios”, sentencia el alcalde.
El proyecto, al detalle

Desde el Ayuntamiento hacen hincapié en la dinamización de la zona, avanzando a Madridiario medidas como la permisión de ampliar terrazas para los bares; dar más espacio al peatón; e incluso trasladar el mercadillo a esta zona.
“La renovación de la Avenida de Madrid no solo es una cuestión de estética o de patrimonio, sino también de accesibilidad y movilidad, aspectos cruciales que afectan diariamente a muchas personas del municipio”, presentan desde el Ayuntamiento.
Eliminar obstáculos para que personas mayores, con discapacidad o familias con carritos de bebé puedan pasear sin problema por la avenida de Madrid es uno de los objetivos que persigue esta obra.
Recuperar la rasante original, nivelando la calle con las edificaciones antiguas; plantar árboles autóctonos; reconfigurar la red de saneamiento y reubicar los colectores para complementar la plantación y mejorar la gestión del agua; renovar el pavimento; preservar al menos el 60 por ciento de las piezas de granito originales; así como reducir la emisión de gases nocivos son el resto de metas que plantea el Consistorio con esta obra.