Hace muchos años, siendo yo un niño, mi padre me llevaba en brazos un día festivo, en concreto, un 12 de octubre (Día de la Hispanidad, antes Día de la Raza, aria, por supuesto). Al llegar al conocido entonces como ‘bar del marica’, en la Avenida San Diego, en mi Vallekas querida, cerca de mi domicilio, se detuvo al escuchar los ruidos de la celebración militar y el discurso del dictador Francisco Franco, que salían de la televisión a todo volumen. Mi padre se giró unos pasos y conmigo en sus brazos recibió un cachete de un señor vestido de ‘madero’ o ‘gris’, que es como se llamaban a los policías del régimen.El susodicho madero recriminó a mi padre su falta de respeto al asesino y desequilibrado mental Franco. No recuerdo más porque creo que mi padre se dio la vuelta sin levantar el brazo simulando el gesto del Hitler de la raza aria.
En ese mismo bar, ya siendo un jovencito antifranquista, desayunaba en fechas claves como el 14 de abril o 1 de mayo, acompañado de dos de la ‘secreta’, la Brigada Político Social (BPS) de Franco, que me iban a buscar a casa y me obligaban a desayunar y permanecer con ellos en el bar hasta una determinada hora, que coincidía con el final de alguna manifestación contra el régimen sanguinario que duró 40 años.Era sin duda una dictadura.
Pasados los años y ya con la democracia entre nosotros, cuando escucho a algunos decir que ahora vivimos en una dictadura y que se asemeja mucho a los tiempos de Franco, me entra rabia y dolor de cabeza porque los bocazas y bobos que lo dicen no saben lo que es una dictadura. En nada recuerda lo que dicen estos bobos y bocazas a los que sucedía durante el franquismo. Si no son bobos, al menos dicen bobadas de este estilo y de otro estilo como afirmar que ETA está viva, cuando desapareció hace más de 13 años. Son los mismos que consideran que la inmigración viene a España a delinquir y a violar. ¿También los que cuidan de nuestros padres, hijos y demás familiares o los que trabajan en el campo sin apenas derechos? Estos mismos acusan a Bildu de ser herederos de ETA, como si ellos no fuesen herederos de Franco, de alguna u otra manera, por la procedencia de los impulsores de AP, que luego fue el PP.En épocas de bocazas y bobos, nos encontramos con el protagonismo de los borbones, en concreto, de Juan Carlos I, el llamado rey emérito. No soy experto en monarquías, pero es de todos conocido que los borbones eran de bragueta fácil, lo que no es ningún delito. Sí lo es, o debería serlo, que sus ‘polvos’ y prebendas a las amantes las paguemos todos. Tiempos malos para la poesía entre tanto bobo, bocazas o borbón más salido que el pico de una plancha.