El fútbol español es un pilar fundamental de nuestra cultura y una fuente de orgullo a nivel nacional. Independientemente de si nos referimos al fútbol base, inclusivo, femenino o masculino, nuestro fútbol es sinónimo de triunfo a escala global y no me limitaré a mencionar únicamente los logros deportivos.
En el último año, España ha obtenido la victoria en esta edición de la Eurocopa, ganó la Nations League el pasado verano, la Selección Femenina se ha adjudicado el Mundial y el Real Madrid ha conquistado tanto la Champions League como el Mundial de Clubes.
La colaboración público-privada ha demostrado su eficacia en numerosos sectores, desde la salud hasta la digitalización, fusionando recursos y conocimientos del ámbito público con el privado. No obstante, su implementación en el deporte está generando nuevas posibilidades. Este modelo facilita una fuerte inversión en infraestructuras y mejora la formación de los jugadores y el desarrollo basado en valores deportivos fundamentales para incrementar la competitividad del fútbol español.
Gracias al esfuerzo de las administraciones públicas – Comunidades Autónomas y Ayuntamientos – junto con las diversas federaciones y clubes deportivos hace posible que el fútbol llegue a cada rincón del país, permitiendo que miles de niños reciban formación en su deporte favorito.
Las distintas administraciones aseguran que existan instalaciones deportivas de primer nivel por todo el territorio nacional, ofreciéndolas al público a precios sumamente accesibles.
Las federaciones se dedican a organizar competiciones, capacitar entrenadores y velar por la salud de los jugadores manteniendo los costes lo más bajos posible e, incluso, otorgando becas para el desarrollo del fútbol formativo. Solo Madrid cuenta con más de 160.000 licencias.
Mención aparte merecen los miles de clubes de fútbol base que dedican horas a formar jugadores, la mayor parte de ellos de manera altruista, y que forman a los pequeños jugadores en valores como el respeto, el trabajo en equipo, la disciplina, la honestidad y la superación personal.
Estas tres patas que trabajan conjuntamente con un único objetivo: hacer que el modelo de colaboración público-privada del fútbol en España sea insuperable en el mundo. Una formación de calidad, que llega a todos los rincones de España, cientos de miles de jugadores todos los días practicando horas de deporte y todo a un precio muy asequible. Seguramente ninguna otra actividad extraescolar sea tan accesible como el fútbol que, en muchos casos, ronda el euro la hora.
En la Comunidad de Madrid llevamos a gala este modelo también en el deporte. No es casualidad que la próxima temporada nuestra región cuente con cinco clubes en la máxima categoría del fútbol español, que gracias a este modelo la Fórmula 1 llegue a Madrid en 2026 o que los Premios Laureus hayan elegido Madrid para organizar la edición de 2024.
Por último, pero no menos importante, la pasión de los aficionados españoles al fútbol es incomparable. Su apoyo incondicional y su amor por el fútbol son una parte fundamental de nuestro éxito.
Por todo esto y más, el fútbol español es digno de admiración y respeto en todo el mundo. El modelo del fútbol español es un ejemplo brillante de excelencia deportiva, desarrollo del talento y pasión por el deporte. ¡Viva el fútbol español!