La ola de calor que afecta esta semana a la Comunidad de Madrid llevará las temperaturas máximas durante los próximos días hasta los 40 grados, mientras la región permanece pendiente de las tareas para frenar el incendio de la Sierra Oeste.
Madrid afronta la tercera ola de calor del verano, después de la registrada en junio, que dejó avisos naranjas y rojos en el centro peninsular, y de la que afectó a la región a comienzos de julio.
Tras el aviso amarillo activado este martes por temperaturas máximas de 39 grados, el umbral de los 40 grados se superará el miércoles en Arganda del Rey y Alcalá de Henares, con los valles del este y del sur como las zonas más afectadas por este incremento térmico y con aviso naranja en toda la Comunidad.
El jueves, el Sur, Las Vegas y el Oeste continuarán bajo aviso naranja y volverán a registrar máximas de 40 grados, mientras que en el resto de la región los termómetros rondarán los 38 grados.
El viernes traerá un leve alivio, aunque la Vega de Aranjuez seguirá alcanzando los 40 grados, mientras que la Sierra experimentará un ligero incremento de las temperaturas máximas, que llegarán a los 37 grados en las cotas más bajas.
Los municipios más afectados, bajo temperaturas extremas
Esta tercera ola de calor ha quedado inevitablemente vinculada al incendio de la Sierra Oeste, que afecta a la Comunidad de Madrid desde la pasada semana y que ya se ha convertido en el más grave de su historia.
Por el momento, los equipos de emergencias aún no han logrado estabilizarlo, aunque sí han conseguido pequeños progresos hacia ese objetivo. Durante la pasada noche se evitó que las llamas alcanzaran Valdemaqueda, municipio desalojado desde este lunes.
Esta localidad mantendrá hasta el viernes temperaturas máximas de 36 grados, mientras que San Martín de Valdeiglesias, uno de los municipios más perjudicados, alcanzará los 37 grados.
Un panorama más desfavorable presentan Pelayos de la Presa y Navalcarnero —municipio que alberga el centro de mando del operativo contra el incendio—, donde los termómetros llegarán a los 38 grados. Por su parte, Villa del Prado, uno de los puntos donde se originaron los focos iniciales que acabaron confluyendo en el gran incendio actual, registrará máximas de 39 grados hasta el viernes.
Estas temperaturas suponen que se cumpla uno de los tres criterios de la regla del 30-30-30. Este principio reúne tres condiciones que, cuando coinciden, incrementan considerablemente el riesgo de ignición y favorecen una rápida propagación de los incendios forestales: temperaturas superiores a los 30 grados, una humedad relativa inferior al 30 por ciento y rachas de viento de más de 30 kilómetros por hora.