Tal y como había sido dado aprobado el pasado mes de abril por el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid, operarios de 'Madrid Calle 30' dieron esta madrugada el pistoletazo de salida a los trabajos para la instalación de los nuevos jardines verticales de la M-30 a la altura de Ventas.
Con una inversión de 5,3 millones de euros y priorizando el horario nocturno, a fin de minimizar las afecciones sobre la circulación, las obras se prolongarán hasta los compases iniciales de 2027. Una vez concluida, la intervención permitirá crear una superficie vegetal de 2.834 metros cuadrados a lo largo de 400 metros, mejorando la "integración paisajística" y las "condiciones ambientales" del arco con mayor intensidad de tráfico de la capital.
En concreto, el proyecto contempla el cubrimiento vegetal de los laterales de las rampas de acceso que salvan el desnivel entre la M-30 y la calle de Alcalá, así como de los estribos del puente. Los jardines se instalarán en el espacio comprendido entre el cerramiento actual de las rampas y la barrera de seguridad de los carriles derechos, además de bajo el voladizo del tablero de las rampas y del puente.
A diferencia de los jardines verticales de la avenida de la Ilustración, los primeros en instalarse en la M-30 ya en 2023, en el caso de Ventas, detallan desde el propio Consistorio, no será necesario colocar paneles abatibles, ya que la vegetación se fijará sobre el cerramiento existente de módulos de hormigón prefabricado, accesible desde las galerías interiores.

Sistemas de riego y flores elegidas
El sistema incorporará además un mecanismo de riego automatizado con agua regenerada del Canal de Isabel II. Adicionalmente, se instalará un colector de recogida de excedentes y una estación meteorológica que permitirá adaptar su funcionamiento atendiendo a las condiciones climáticas propias de cada estación del año.
La fachada ajardinada estará compuesta por módulos con capacidad para 36 plantas, diseñados para cultivos semi-hidropónicos y fijados sobre un armazón metálico que garantizará su estabilidad. El conjunto contará con un depósito propio con capacidad para 65.000 litros que mantendría el riego durante tres días en caso de fallo de suministro.
Asimismo, los jardines dispondrán de un sistema de "monitorización sensórica" que medirá parámetros tales como la humedad del sustrato, la evaporación o la temperatura con gestión centralizada. Su objetivo, contribuir a optimizar el agua empleada.
La plantación incluirá más de una treintena de especies mediterráneas seleccionadas por su resistencia a la sequía y su llamativa floración. Todas ellas, confirman desde Cibeles, están también adaptadas a las distintas condiciones de soleamiento y orientación del lugar elegido.
Con independencia de su valor ornamental, sentencian al respecto los de José Luis Martínez-Almeida, estas especies actuarán como un "filtro activo de contaminantes", capaz de fijar partículas en suspensión y absorber compuestos como hidrocarburos y óxidos de nitrógeno.
La actuación se enmarca en el proyecto de transformación urbana 'Parque Ventas', encaminado a generar un espacio de más de 16.000 metros cuadrados de extensión sobre la M-30 que permita unir peatonalmente dos distritos tan emblemáticos en la ciudad como son Salamanca y Ciudad Lineal.
Vallecas, siguiente paso

A los de la avenida de la Ilustración primero y los de Ventas ahora, próximamente su sumarán nuevos jardines verticales en el puente de Vallecas. Se trata, dentro del proyecto 'Vallecas Abierto', de rehabilitar el espacio con una instalación que promete albergar hasta 750 metros cuadrados de zonas verdes.
En suma, los tres jardines aportarán una superficie vegetal superior a los 6.500 metros cuadrados.