¿Cómo se recicla el material de construcción?
jueves 07 de agosto de 2008, 00:00h
Actualizado: 10/08/2008 14:45h
Erradicar el vertido incontrolado, reemplazar vertederos por zonas verdes, mejorar la separación de residuos y la comercialización del árido reciclado son los principales objetivos del Plan Regional de Residuos de Construcción y Demolición (2006-2016).
El tratamiento de materiales constructivos desechados comienza en la propia obra. Actualmente, en la Comunidad de Madrid se producen aproximadamente 6.116.000 toneladas de residuos. Los expertos recomiendan que los propios generadores de residuos segreguen los materiales para facilitar su reciclado. Sin embargo, todavía son pocas las empresas que lo hacen. Por eso, el Gobierno regional pretende establecer acuerdos de colaboración con las empresas constructoras y las asociaciones para la adopción de un código de buenas prácticas en origen de esta clase de residuos y de la demolición selectiva.
El siguiente paso es el transporte del residuo para su clasificación. En este sentido es importante la distancia hasta la planta técnica. Si está demasiado lejos, el desecho pasa por una estación de transferencia donde se procesa para facilitar su tratamiento posterior. La Comunidad propone, en este sentido, crear doce áreas de trabajo, con lo que se garantiza la proximidad de las plantas de tratamiento y se abaratan los costes de transporte.
Al clasificar, se separan los distintos materiales, eliminando del proceso el residuo no árido (madera, metales, pinturas, plásticos, papel, etcétera) para su posterior reciclaje. Desde 2004, se han construido dos nuevas plantas de esta naturaleza en Villanueva de la Cañada y Tres Cantos. En octubre de 2008 estará concluida la instalación de Arganda del Rey, que podrá procesar 450.000 toneladas de residuos al año. En 2010 existe un compromiso de tratar el cien por ciento de los residuos de construcción clasificados.
Revalorizar el residuo
Se valora el residuo árido y se envía a plantas de machaqueo, donde se trata, tritura y filtra en material de distinta volumetría. De este desecho, el 65 por ciento se recicla, ya separado, para utilizarlo en obras como elemento de relleno, cimentación o tratamiento de terrenos. Posteriormente, el 80 por ciento del material procesado se revaloriza y comercializa o reutiliza en obras públicas. El objetivo principal es la autosuficiencia sin tener que utilizar áridos naturales y la implantación de la cultura de uso del árido reciclado.
La Comunidad propone reducir la tasa de generación de residuos de construcción y demolición en más de un 0,5 por ciento anual para bajar de la tonelada anual por madrileño en 2004 a 0,94 toneladas en 2016. También pretende recuperar vertederos mediante su sellado y posterior transformación en zonas verdes. Y también se pretende reducir a cero el vertido incontrolado de residuos de construcción a cero en 2008. En 2004, este dato representaba 1.623.121 toneladas, el 28 por ciento de los residuos generados. Para ello, se ha ampliado la capacidad de almacenamiento hasta los 19,8 millones de metros cúbicos de espacio y los agentes del Seprona van a realizar inspecciones para controlar que se mantiene la seguridad.