Decenas de vecinos, convocados por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, se han concentrado desde primeras horas de este viernes, cuando todavía no había amanecido, a las puertas del número 1 de la calle Carnero. En este edificio ha vivido durante sus 67 años de vida Mariano Ordaz, quien hoy se enfrentaba a una nueva orden de desahucio de su piso de alquiler.
La movilización social para impedir la ejecución judicial ha vuelto a conseguir su objetivo y finalmente el lanzamiento ha quedado suspendido, en lo que supone el cuarto intento fallido de desalojo, y sin nueva fecha señalada.
El procedimiento había sido promovido por la Venerable Orden Tercera de San Francisco (VOT), entidad religiosa propietaria de este piso y de más de un centenar de viviendas. Según el sindicato, la propiedad se había opuesto tanto a la suspensión del desahucio como a la apertura de cualquier negociación con el inquilino.
La VOT había alegado la necesidad de acometer obras de reforma en la vivienda como argumento para recuperar el inmueble. Sin embargo, el Sindicato de Inquilinas sostiene que el deterioro del edificio responde a años de falta de mantenimiento por parte de la propiedad y defiende que las mejoras pueden realizarse sin expulsar a Mariano Ordaz, que ha residido en la vivienda toda la vida.
La organización sindical enmarca este caso en un contexto más amplio de conflicto con grandes tenedores y entidades propietarias, y reivindica la movilización vecinal como herramienta eficaz para frenar desahucios. A su juicio, la paralización demuestra la capacidad de organización del tejido social y reclama una mayor implicación institucional para garantizar el derecho a la vivienda.
Tras la suspensión sin fecha del lanzamiento, la situación queda ahora pendiente de una posible negociación o de nuevas decisiones judiciales.