La huelga ferroviaria de tres días convocada por el conjunto de sindicatos del sector ha comenzado este lunes con la cancelación de hasta 350 servicios de alta velocidad y con importantes restricciones en Cercanías, Media Distancia y transporte y de mercancías.
El paro afecta a operadores como Renfe, Iryo y Ouigo, así como a las empresas de mercancías, donde los servicios mínimos se han fijado en solo el 21 por ciento.
En alta velocidad, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha establecido unos servicios mínimos del 73 por ciento, lo que implica que el servicio de 350 trenes no está garantizado durante los tres días de huelga.
En cuanto a las compañías del sector, Renfe dejará de prestar 272 servicios de alta velocidad y operará finalmente 723 de los 995 previstos para estos días. Por su parte, Iryo cancelará 48 trenes, manteniendo la circulación en 136 de los 184 programados, mientras que Ouigo no pondrá en marcha 30 servicios y operará 80 de los 110 inicialmente previstos.
En Media Distancia, Renfe prestará el 65 por ciento de los servicios, lo que supone que 683 trenes no circularán, manteniendo operativos 1.277 de los 1.960 programados. En Cercanías, los servicios funcionarán al 75 por ciento en hora punta y al 50 por ciento en las horas de menor demanda, con una afectación mayor en Cataluña, donde Rodalies operará entre el 33 por ciento y el 66 por ciento.
La huelga ha sido convocada por Semaf, CC.OO. y UGT, que concentran más de los 80 por ciento de la representación del sector y afecta a todos los trabajadores ferroviarios, incluido el personal de Serveo que presta servicios a bordo de mercancías como Medway, Captrain, Transervi, Redalsa y Tracción Rail. También se han sumado al paro otros sindicatos como SFF-CGT, Sindicato Ferroviario Intersindical y Alferro
Renfe ha situado en el 11,6 por ciento el seguimiento de la huelga durante el turno de mañana en el conjunto de su actividad. Si se suman los turnos de noche y mañana, el respaldo al paro alcanza el 11,2 por ciento, según fuentes de la compañía pública.
Negociación en punto muerto
Tras las negociaciones mantenidas durante el fin de semana entre sindicatos y Ministerio de Transportes sin resultados, este lunes continúan las negociaciones ante la expectativa de lograr un posible acuerdo entre las partes.
Los sindicatos reclaman cambios estructurales en la seguridad del sistema ferroviario tras los accidentes registrados en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). Entre sus principales demandas figuran un aumento de las inversiones, un refuerzo del mantenimiento, más contrataciones en Adif y el fin de la externalización de trabajos en empresas privadas.
Aunque el Ministerio ha planteado algunas medidas en esa línea, las organizaciones sindicales consideran que las propuestas son insuficientes, ya que muchas de ellas requieren la autorización del Ministerio de Hacienda al suponer un aumento del gasto público.