En octubre de 2024 Suso Silva se despidió de la pista circense con el espectáculo Réquiem, sinfonía final. Pero ya anticipó que no dejaba su Circo de los Horrores así que ha vuelto como creador y director de Prisión I.A. , su nuevo espectáculo para las navidades. Permaneciendo de telón adentro, ha pasado el testigo del protagonismo a su hija, Sara Silva. Esta vez ha instalado la carpa en la Casa de Campo, junto a la Puerta del Ángel, donde permanecerán hasta el 18 de enero.
Prisión I.A. es una experiencia que fusiona circo, teatro físico, música en vivo y efectos especiales. Ya sabemos que el Circo de los Horrores siempre cuenta una historia para el protagonismo de sus artistas. Y, además, ambienta todas sus instalaciones de acuerdo con la temática que toque. Ahora nos introduce en una prisión distópica, gobernada por una inteligencia artificial, capaz de controlarlo todo.
La protagonista -Azul- permanece dormida y aislada en una cápsula. Cuando despierta no sabe por qué ha estado encerrada y no tiene ningún recuerdo. Solo sabe que está siendo observada. A medida que avanza la historia, se ve sometida a pruebas extremas que ponen en jaque su cuerpo, su mente y su propia identidad, obligando al espectador a preguntarse: ¿qué es real y qué nos hacen hecho creer?
El circo es una enorme prisión controlada por una inteligencia artificial en la que se combinan el impacto visual, el riesgo y la emoción en una puesta en escena única. Prisión I.A. es una experiencia que fusiona circo, teatro físico, música en vivo y efectos especiales. Una gran pantalla, herramienta imprescindible de nuestras vidas, permanece omnipresente durante las dos horas de representación como símbolo de esa fagocitación que ejercen las nuevas tecnologías.
Sobre la pista hay más de cuarenta artistas, entre actores, bailarines y atracciones circenses. Sara Silva encarna al personaje central, Azul, y a su alrededor los colombianos Brother’s Zapata se retan en un número de báscula. Desde Brasil llega Supersilva que intenta la huida de la prisión caminando boca abajo a gran altura. El Dúo Hurricane, de Rusia, ejecuta el gran número aéreo, mientras que los ucranianos Nikita Turenko y Oleksandr Kryshmar sorprenden con sus acrobacias en barra. Dos bandos, liderados por Michael Laner y Yary Celis -de Italia y Colombia- se enfrentan en las gradas en un duelo dialéctico y coreográfico entre sexos. Los límites de la plasticidad humana los exploran Ethiopian Girs, cinco chicas etíopes. Eros Riders (Argentina/Colombia/Venezuela) desafían al imponente gran domo con su motociclismo extremo. Del humor se encargan Carlos Pérez, Laura Blázquez y Alejandro Sanabria, encarnando a tres reclusos novatos, pero peligrosamente imprevisibles, junto al monologuista Rafael Mendaro. La banda sonora está interpretada en directo por la voz de Anes León y la música de Iván Yuman.
Hay que reconocer a Suso Silva la oportunidad de trasladar a su nuevo montaje temas de total actualidad con la progresiva implantación de la Inteligencia Artificial y casi la imposibilidad de distinguir los límites entre lo humano y lo artificial.
El Circo de los Horrores nació en 2007 de la mano de Suso Silva. En 2009 se presentó en el teatro Apolo con Psicosis y, regularmente, ha traído a Madrid cada nuevo espectáculo, como Cabaret maldito o Réquiem. En principio solo iban a crear seis espectáculos, pero el actual es ya el séptimo.