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El Museo del Jamón renueva su carta con una apuesta por el tapeo castizo
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(Foto: Museo del Jamón)

El Museo del Jamón renueva su carta con una apuesta por el tapeo castizo

miércoles 19 de noviembre de 2025, 18:58h
Actualizado: 27/11/2025 08:23h

El Museo del Jamón inicia una nueva etapa. Bajo el lema 'Restauramos', la mítica enseña madrileña da un paso más en su evolución gastronómica con el lanzamiento de una carta completamente renovada. Una propuesta que rinde homenaje al cerdo y recupera la esencia del tapeo castizo, manteniendo la sencillez y autenticidad que han caracterizado a la casa desde sus orígenes.

La transformación llega acompañada de una nueva imagen corporativa, visible ya en los siete establecimientos que la marca tiene en Madrid. Un salto cualitativo con el que la empresa familiar busca ofrecer a sus clientes una experiencia 360, reafirmando su identidad como uno de los grandes símbolos de la gastronomía madrileña y referente indiscutible del jamón.

Coincidiendo con la llegada de la época de reuniones familiares y de amigos, el Museo del Jamón quiere dar a conocer esta evolución que combina modernidad y tradición sin renunciar a la esencia que lo ha convertido en un lugar emblemático.

Tapeo castizo con sello propio

La nueva carta se inspira en el refranero popular español y en la cultura del buen cerdo, recuperando sabores de siempre y llevándolos a un formato pensado para compartir. Una invitación a disfrutar de tapas auténticas alrededor de la barra —a la que han prestado especial atención— o en mesa, recordando dichos tan presentes en la gastronomía tradicional como 'Quien a buen cerdo se arrima, buen jamón le cobija' o 'Casa en que hay jamón, no hay discusión'.

El cerdo ibérico se sitúa como hilo conductor de una selección que combina clásicos imprescindibles con nuevas elaboraciones. Entre los favoritos del público destacan las croquetas de jamón, ahora acompañadas de unas novedosas croquetas de rabo de toro; los tradicionales huevos rotos con patatas y jamón; los torreznos crujientes; y nuevas incorporaciones como los boquerones con aceite de ajo, anchoas del Cantábrico, raciones de calamares y unas bravas con salsa casera que prometen convertirse en un nuevo referente de la casa.

Junto a los platos más tradicionales, se suman propuestas actuales y pensadas para ampliar horizontes gastronómicos: costillas confitadas a baja temperatura con salsa de frutos secos, secreto ibérico con chimichurri, alcachofas con jamón ibérico o unos champiñones rellenos de duxelle con picadillo de ibérico, reinterpretación de un clásico muy madrileño.

El capítulo dulce tampoco se queda atrás. La casa incorpora una tarta de queso individual de elaboración casera, que llega para convivir con postres tan populares como el flan de huevo, el pudding o la tarta de chocolate.

Una experiencia jamonera de principio a fin

La renovación gastronómica se complementa con un proyecto divulgativo que busca acercar la cultura del jamón a todos los públicos. El nuevo menú incluye recorridos jamoneros con hasta siete variedades diferentes, pensados para que cualquier amante del producto pueda conocer su origen, sus matices y la forma correcta de degustarlo.

El jamón se corta en el momento y se presenta de manera didáctica, recorriendo un camino que va desde la Jamonería, su emblemática charcutería, hasta la mesa. Un enfoque que convierte al Museo del Jamón en la mayor carta jamonera del mundo, una auténtica experiencia sensorial para el paladar curioso.

Con esta evolución, el Museo del Jamón demuestra que es posible avanzar sin perder la esencia. La nueva carta —cuidadosamente elaborada, presentada con sencillez y fiel a la tradición culinaria española— busca potenciar el placer de reunirse en torno a la mesa, ya sea entre familiares, amigos o visitantes que desean redescubrir los sabores más representativos de la gastronomía madrileña.

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