Primero fueron los partidos de la oposición. Acto seguido, los sindicatos. Y, más tarde, entidades del tercer sector como Ecologistas en Acción. Pese a la "cifras récord", anunciadas a bombo y platillo por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso -30.663,6 millones en gasto no financiero y nueve de cada diez euros destinados en exclusiva a "servicios sociales"-, el Proyecto de Ley de Presupuestos regionales 2026 continúa sumando detractores.
En esta ocasión son los ayuntamientos de corte progresista, representados por algunas de las ciudades más pobladas de la Comunidad como Fuenlabrada, Alcorcón y Parla, quienes ponen el grito en el cielo frente a unas cuentas que, lejos de concretarse en "realidades" y como si de "papel mojado" se tratase, terminan siempre por "dejar sin respuesta" las principales "demandas y necesidades" de estos municipios.
"El Ejecutivo regional confunde anunciar con ejecutar, consignar con invertir, y prometer con cumplir. Nuestra ciudad necesita inversiones reales, con calendario y compromiso, no nuevas hojas de cálculo sin contenido", resume contundente el concejal de Hacienda en el Ayuntamiento de Fuenlabrada, Francisco Paloma, en conversaciones con Madridiario.
Con "hojas de cálculo sin contenido" el edil hace referencia a las inversiones previstas para la localidad a lo largo del próximo curso. En suma, más de 20 millones de euros destinados, entre otros asuntos, a la reforma integral de los baños la Residencia y Centro de Día Nuevo Versalles -7.865.056 euros-, la creación de un acceso a la ciudad desde la M-506 -4.660.000 euros-, la construcción de un nuevo centro de salud en Barrio Hospital -2.809.544 euros- o la ampliación del CEIP Yvone Blake.
"Confunden anunciar con ejecutar, consignar con invertir, y prometer con cumplir"
Mención especial merece la partida de 2.372.125 euros asignada a los trabajos para la adecuación y posterior puesta en marcha de un "centro de formación" en La Cantueña, el espacio por el que la Comunidad decidió apostar para la acogida de menores extranjeros no acompañados y que contó -y cuenta todavía en la actualidad- con una firme oposición por parte del alcalde socialista Javier Ayala y todo su equipo.
En el foco de las críticas a cargo del consistorio fuenlabreño, importantes debes en materia de vivienda, movilidad-conectividad, industrialización, educación y atención a mayores. En concreto, echan en faltan nuevos programas para la construcción de vivienda pública en alquiler en suelo de titularidad regional, más inversiones autonómicas para la rehabilitación energética del parque residencial existente o la remodelación y mejora integral de la M-506, especialmente en puntos "críticos" como el nudo del Polideportivo Fermín Cacho.
También la construcción -y posterior apertura- de la estación de Metro El Vivero, correspondiente a La línea 12, un programa específico de rehabilitación integral para las áreas industriales del municipio, una partida propia para obras de reforma, adaptación y mejora en centros educativos de Infantil y Primaria y la creación de un centro de día para mayores adicional.
A todo ello se suma, para más inri, los retrasos en proyectos prometidos con anterioridad y cuyo calendario de ejecución "se ha dilatado abusivamente" o, en el peor de los casos, "ya se ha cronificado". Y es que, sentencia el mismo Paloma, "no basta con presupuestar para a continuación postergar su ejecución sine die (…). En el anexo vuelven a aparecer consignaciones presupuestarias que son papel mojado".
Más críticas desde Alcorcón y Parla
A las amargas quejas de Fuenlabrada se suman también Alcorcón y Parla. Especialmente molesta se muestra la alcaldesa alcorconera, Candelaria Testa, para quien el mero anuncio de una inversión por valor de más de seis millones y medio de euros para la construcción de un centro de salud en el Ensanche Sur carece de sentido alguno si, como ya ocurriese en años anteriores, no termina por ejecutarse.
"El Partido Popular de la señora Ayuso puede seguir pintando números en presupuestos, pero nosotros queremos que ejecute realidades. Llevamos 15 años esperando un centro de salud y un instituto en el Ensanche Sur, una remodelación integral de los colegios públicos que tienen entre 40 y 50 años, una red pública de residencias y de centros de día para nuestros mayores y una conexión entre Puerta del Sur y Móstoles", lamenta visiblemente enfadada la regidora en declaraciones remitidas a este digital.
En la misma línea, desde el grupo municipal de Más Madrid en Parla consideran que las asignaciones presupuestadas por la Administración regional este año y "desde hace tres décadas" relegan a los parleños a conformarse con ser "madrileños de tercera o de cuarta".
"Nuestra ciudad no recibe ninguna nueva inversión por parte de la Comunidad de Madrid", aclara el portavoz de la formación progresista en el municipio, Miguel Fuentes. "Los cuatro millones y medio que indican los presupuestos no son inversiones reales. Está el canon del hospital -Infanta Cristina-, dos obras -de ampliación- en centros educativos -CEE María Montesori e IES Narcís Monturiol- que ya se están realizando, una partida mínima para asumir una nueva competencia respecto a las especies invasoras y medio millón de euros que son para la redacción del proyecto del IES 10", justifica a renglón seguido.
"Nuestra ciudad no recibe ninguna nueva inversión"
Entre las ausencias más llamativas el vocal no duda en apuntar hacia las necesarias mejoras en la red de transporte público, nuevos programas orientados a prevenir el desarrollo de trastornos de salud mental entre la población más joven o la adecuada climatización de los centros educativos del municipio.
"Necesitamos un transporte público competitivo que nos conecte con Madrid pero también con nuestro hospital y los municipios del alrededor. Necesitamos inversiones en programas de salud mental juvenil. Necesitamos que nuestros centros educativos estén climatizados y cuenten con instalaciones dignas. Necesitamos que llegue el Metro. Lo que no necesitamos es una presidenta que nos siga relegando al último de la fila y perpetúe el abandono al que el Partido Popular nos tiene sometidos desde hace tres décadas", zanja Fuentes.