Los primeros trenes de conducción automatizada del Metro de Madrid empezarán a circular en fase de pruebas en julio de 2026, antes de transportar pasajeros de forma regular en 2027. Se trata del proyecto de modernización más ambicioso del suburbano en casi dos décadas, con el que la Línea 6 —la popular “Circular”— estrenará trenes sin cabina de conductor y un sistema de operación semiautomática basado en tecnología de última generación.
Metro de Madrid ha adquirido un total de 48 trenes fabricados por la empresa CAF en sus plantas de Beasain, Irún y Zaragoza, con una inversión global de 531,2 millones de euros. Los nuevos convoyes reemplazarán a los actuales de la Serie 8000 y contarán con conducción semiatomática: en la cabecera se instalará un cristal panorámico desde el que los viajeros podrán ver las vías y las estaciones.
Antes de su llegada al suburbano, los trenes iniciarán pruebas en fábrica el próximo febrero. En julio llegarán a Madrid las dos primeras unidades para ensayos en vía, inicialmente en las líneas 10 y 11, en horario nocturno y sin afectar al servicio.
Para su implantación, la empresa pública está completando la electrificación de la Línea 6, que pasa de 600 a 1.500 voltios. El 84% de los trabajos ya está finalizado, con una inversión cercana a los 24 millones de euros. Esta mejora permitirá un ahorro energético del 30%, además de aumentar la seguridad y facilitar el mantenimiento.
Más capacidad, rapidez y sostenibilidad
Cada tren estará formado por seis coches interconectados, con un ancho interior de 2,9 metros (diez centímetros más que los actuales), lo que incrementará la capacidad un 17 por ciento, hasta 1.385 pasajeros. También serán más veloces —podrán alcanzar los 110 km/h, un 33 por ciento más— y dispondrán de una cadena de tracción eficiente con sistemas de frenado regenerativo que devuelven energía a la red.
El sistema de automatización utilizará tecnología CBTC (Control Basado en Comunicaciones), que permite conocer con precisión la posición de cada tren, optimizando la velocidad, el consumo y la frecuencia, que se reducirá a un tren cada dos minutos. Las estaciones se equiparán con puertas automáticas de andén (más de 1.600 en total), que solo se abrirán cuando el tren esté completamente detenido.
Además, los convoyes incorporarán sistemas de comunicación continua tren-tierra, materiales reciclables y dispositivos de accesibilidad como el bucle inductivo, que mejora la audición de personas con audífonos.
Modernización integral de la Línea 6
La renovación de la Línea 6 incluye también la sustitución de 68,8 de los 86 kilómetros de carril, equivalente al 80% del total. Se han retirado más de 33.000 metros cúbicos de balasto, reemplazados por una nueva plataforma de hormigón.
Las obras, que se ejecutan en dos fases, avanzan al 75% y mantienen el calendario previsto. El tramo este (entre Moncloa y Legazpi) reabrirá el 31 de diciembre, lo que permitirá recuperar el servicio completo antes de fin de año.
Nuevos trenes también para la Línea 1
El plan de modernización se completa con la compra de otros 40 trenes bitensión (600V-1500V) para la Línea 1, con una inversión cercana a 500 millones de euros. Estas unidades, con cabina de conducción, comenzarán a circular en el primer semestre de 2027 y sustituirán a los modelos más antiguos —series 2000 CBTC y 5000—.
En paralelo, se están reforzando los andenes para la futura instalación de puertas de seguridad: ya se han colocado más de 3.500 pilares y 3.520 pisaderas provisionales en 25 de las 28 estaciones de la Línea 6.
Con la puesta en marcha de este nuevo material móvil y la renovación de infraestructuras, Metro de Madrid reducirá incidencias, mejorará la fiabilidad del servicio y aumentará la eficiencia energética, dando un paso decisivo hacia el metro automatizado del futuro.