A imagen y semejanza de la propuesta madrileña, el Gobierno murciano anunció la semana pasada su firme intención de incorporar progresivamente la impartición de Primero y Segundo de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) a los colegios de la región. El objetivo de esta medida, tal y como ya expusieron con anterioridad desde el Ejecutivo que encabeza Isabel Díaz Ayuso, proteger a la infancia y la adolescencia permitiendo que los alumnos permanezcan en el mismo centro al inicio de esta nueva etapa educativa, mejorar la convivencia, aumentar el rendimiento académico y, de paso, favorecer la conciliación familiar.
Al hilo, y sirviéndose de un encuentro con periodistas celebrado en la sede de la propia consejería, el titular autonómico de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana, avanzó el viernes una actualización de cifras relativa al número de centros públicos que han mostrado ya su interés por adherirse a la iniciativa a partir del próximo año académico, el 2026-2027. Serían, en suma, un total de 20 los que incluso habrían iniciado ya los trámites necesarios "en apenas un mes y medio desde el comienzo del curso".
A tal fin, eso sí, los respectivos equipos directivos deben recabar ahora el apoyo de sus consejos escolares, así como adaptar sus instalaciones, con la realización de pequeñas obras de mejora si es necesario, para acoger a los estudiantes adicionales con plenas garantías. Entre los requisitos, contar, al menos, con un laboratorio y la figura del Jefe de Estudios. La inversión regional a tal fin rondó el año pasado los cuatro millones de euros. La última palabra, no obstante, recaerá sobre los técnicos de la consejería, encargados en último término de evaluar la viabilidad de las diferentes propuestas.
Estos 20, sumados a los 21 ceipsos en activo, los 49 colegios que, de forma pionera, arrancaron ya este año académico con Primero y Segundo de ESO en su oferta y los tres más que fueron autorizados pese a que finalmente no activaron la opción, darían un total de 93. En términos porcentuales, sobre un total de 812 colegios, el resultado equivale al 11,5 por ciento. O lo que es igual, más de uno de cada diez ha incorporado este servicio o piensa hacerlo próximamente.
El objetivo ahora, que sean muchos más. "Esperamos que el número siga creciendo. Que sean más y, desde luego, si cumplen todos los requisitos en cuanto a espacio, ordenación y personal, lógicamente nosotros vamos a habilitar la posibilidad de que puedan impartir Primero y Segundo de la ESO. Creemos que es una medida absolutamente necesaria para proteger la infancia y la adolescencia. Ha sido muy bien recibida por las familias y vamos a seguir apostando por ello", ha sentenciado, visiblemente orgulloso, el consejero.
"Ha sido muy bien recibida por las familias y vamos a seguir apostando por ello"
En el apartado de críticas, por el contrario, sindicatos del gremio como Comisiones Obreras o CSIF, han planteado en reiteradas ocasiones los posibles efectos perjudiciales de la medida a largo plazo. Especialmente en cuanto al trastorno en la movilidad que esta puede traer consigo para los docentes, obligados, en algunos casos, a desplazamientos entre el colegios y el instituto para completar su jornada laboral. En lo puramente educativo, además, las organizaciones sindicales plantean dudas sobre la idoneidad de "partir" una misma etapa educativa en distintos centros.
Aunque por el momento los esfuerzos de la Comunidad se centran en asentar la iniciativa de la mano de los primeros niveles, la puerta a sumar también los cursos superiores, Tercero y Cuarto, en el futuro permanece abierta.