El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado el V Plan de Infancia y Adolescencia, un ambicioso marco de actuación para el periodo 2025-2028 que situará la salud mental, la prevención del acoso y el bienestar emocional de los menores en el centro de la acción municipal.
Dotado con 1.100 millones de euros, un 75 por ciento más que el plan anterior, el proyecto reúne 100 medidas que buscan reforzar la protección integral de los más de 500.000 niños y adolescentes que viven en la capital.
El delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, ha destacado durante la presentación que el Consistorio quiere "acompañar a los adolescentes en una etapa difícil de la vida", poniendo el acento en los intensos cambios emocionales y sociales que experimentan. El plan coincide además con el Día Mundial de la Infancia y llega en el año en que se cumplen dos décadas desde la puesta en marcha del primer plan municipal en esta materia.
Salud mental y acoso: los pilares del nuevo plan
El documento da un salto cualitativo en materia de salud mental, incorporando nuevas iniciativas para abordar el estrés académico, la presión social, los trastornos alimentarios, la influencia de las redes sociales y la adicción a las pantallas.
Madrid Salud pondrá en marcha programas de formación y sensibilización dirigidos tanto a menores como a familias, además de reforzar la atención psicológica en los espacios juveniles municipales.
El plan también incluye un paquete de medidas específicas contra el acoso escolar y el ciberacoso, con nuevos protocolos municipales de actuación alineados con la Ley Orgánica 8/2021. En colaboración con la Policía Municipal, se desarrollarán acciones preventivas en centros educativos, con especial atención a los menores con discapacidad, uno de los colectivos más vulnerables a sufrir este tipo de violencia.
Un enfoque preventivo y transversal
Las 100 medidas se estructuran en seis grandes ejes, que abarcan desde la participación infantil hasta la creación de entornos urbanos más seguros. Además, por primera vez, el Ayuntamiento dedica un capítulo completo a la adolescencia, con actuaciones centradas en combatir la soledad no deseada, promover un ocio saludable y mejorar las oportunidades de empleabilidad.
En diciembre entrará en vigor el nuevo contrato de los nueve Centros de Ocio y Asesoramiento Juvenil (COAJ), que reforzarán su servicio de apoyo psicológico y estrenarán un programa específico de prevención de la soledad. Estos espacios ofrecerán acompañamiento emocional, actividades deportivas y culturales, orientación académica y formación para el futuro profesional.
Además, el Ayuntamiento implicará a todas las áreas de gobierno, juntas de distrito, entidades del Tercer Sector, empresas y ciudadanía, con el objetivo de que la política infantil sea transversal y esté en permanente actualización.
Participación infantil y transformación urbana
El V Plan de Infancia y Adolescencia busca también que los menores tengan voz propia en la construcción del Madrid del futuro. Con el proyecto Sueña Madrid, niños y adolescentes podrán realizar propuestas para la futura Estrategia Urbana 360, que sustituirá al actual Plan General de Ordenación Urbana.
A ello se suma Decide Madrid Joven, una nueva plataforma digital en la que los adolescentes podrán presentar ideas, acceder a actividades culturales y participar en procesos de consulta y votación.
En el ámbito urbano, el Ayuntamiento continuará la mejora de los entornos escolares, donde ya se han realizado actuaciones en más de 360 centros desde 2020, creando accesos seguros y más adaptados a la autonomía de los menores.
Críticas de la oposición: "llega tarde y con prisa"
Pese a la amplitud del plan y al incremento presupuestario, la oposición municipal ha criticado tanto el proceso de elaboración como los plazos. La concejala socialista Ana Lima ha denunciado que el documento “llega dos años tarde y está hecho con prisa” para evitar perder el sello de Ciudad Amiga de la Infancia de Unicef.
Lima ha calificado de "incongruencia" que el Ayuntamiento hable de participación cuando los grupos municipales dispusieron de "solo cinco días" para presentar aportaciones. "Reivindicamos un plan que defienda los derechos de la infancia, los servicios públicos y una participación auténtica y prioritaria de niños y adolescentes", ha afirmado.
También varias entidades del Tercer Sector trasladaron observaciones al Ayuntamiento durante la fase de revisión, reclamando -entre otras cuestiones- la inclusión de indicadores de evaluación que permitan medir el impacto real del plan. Estas demandas han sido incorporadas parcialmente al documento final
Un plan que se concibe como "vivo" y en constante revisión
El Ayuntamiento asegura que el V Plan de Infancia y Adolescencia será un documento "vivo", sujeto a evaluación continua y adaptado a las necesidades que puedan surgir durante su desarrollo. Con él, Madrid aspira a seguir consolidándose como Ciudad Amiga de la Infancia, promoviendo políticas más inclusivas y protectoras para quienes representan el futuro inmediato de la ciudad.