A tres días de que Madrid vuelva a acoger la tradicional Fiesta de la Trashumancia, representantes de varios grupos ecologistas han reclamado a la Comunidad de Madrid que garantice el paso seguro de los rebaños trashumantes a través de las vías pecuarias de la región. La demanda se produce en vísperas de un evento que reunirá este domingo a más de 1.100 ovejas merinas y 200 cabras, guiadas por la Fundación Trashumancia y Naturaleza, en una jornada festiva que se celebra en la capital desde 1994.
El desfile ganadero, que recorre el centro de Madrid y simboliza el derecho histórico de paso del ganado, no se celebró el año pasado debido a la enfermedad bovina de la lengua azul, por lo que su regreso genera gran expectación entre madrileños y visitantes.
Sin embargo, las organizaciones ecologistas advierten de que la red de vías pecuarias de la región “carece de las condiciones necesarias” para permitir los movimientos ganaderos de forma autónoma y segura. En un comunicado conjunto, denuncian que las cañadas y cordeles se encuentran “colapsados” por la proliferación de infraestructuras, el estrechamiento de su anchura y la ocupación de los terrenos.

Entre los factores que dificultan la trashumancia mencionan los cortes provocados por carreteras, los vertidos ilegales, la degradación de los caminos y la usurpación de tramos completos, lo que, según alertan, impide que el sistema cumpla su función prioritaria de garantizar el tránsito ganadero.
Los colectivos ecologistas han pedido al consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, que asuma la responsabilidad de identificar los trazados más favorables y coordine las gestiones necesarias con los municipios y las Fuerzas de Seguridad para asegurar el desarrollo del recorrido.
Asimismo, los grupos responsabilizan a la Administración autonómica de la situación actual, que atribuyen a una “lentitud, e incluso pasividad”, derivada, afirman, de su “debilidad presupuestaria y orgánica”, con recursos limitados y escasa presencia institucional.
Como solución, proponen la creación de una Dirección General de Vías Pecuarias, que refuerce la gestión de esta red histórica de caminos ganaderos y evite que siga siendo, dicen, una “estructura subsidiaria al servicio de intereses ajenos”.