Después de más de una década de espera, Madrid comenzará a saldar su "deuda pendiente" con Jorge Semprún, "ilustre madrileño y reconocido intelectual, escritor, político, guionista de cine y ciudadano comprometido con la democracia y la libertad de España y de Europa". El Ayuntamiento ha aprobado dedicarle un espacio público en el distrito de Retiro, aunque aún está por determinar su ubicación definitiva.
La iniciativa, impulsada por el PSOE y respaldada por PP y Más Madrid, ha contado con el rechazo de Vox. La propuesta original planteaba que el homenaje se situara entre el monumento a María Cristina de Borbón y el Casón del Buen Retiro, en la bifurcación de la calle Felipe IV, pero finalmente ha sido enmendada por los populares al no haberse concretado aún un lugar exacto.
“Madrid tiene una deuda pendiente con Jorge Semprún, una deuda con la memoria, la cultura y la democracia”, ha defendido el concejal socialista Jorge Donaire, quien ha recordado que el Ayuntamiento ya aprobó en 2011, por unanimidad y bajo el mandato de Alberto Ruiz-Gallardón, dedicarle un espacio público. Sin embargo, ese acuerdo no se ha materializado más allá de una placa en la casa de su infancia, en el número 12 de la calle Alfonso XII, instalada durante el mandato de Manuela Carmena.
Amplio respaldo social
El homenaje cuenta con el respaldo de figuras como el expresidente del Gobierno Felipe González, quien lo nombró ministro de Cultura en 1988, así como de instituciones como la Fundación Friedrich Ebert, la Embajada de Francia y académicos como el historiador Felipe Nieto, su biógrafo. “En Francia muchas calles, plazas y colegios llevan su nombre. En Weimar, cerca del campo de Buchenwald, da nombre a una plaza importante. ¿No merece Madrid, su ciudad natal, hacer lo mismo?”, ha preguntado Donaire.
La delegada de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, ha recordado la influencia personal que Semprún tuvo en su formación como escritora y ha destacado su capacidad para transmitir la historia moral de Europa, comparable a autores como Primo Levi. “Le daba risa estar vivo”, dijo Semprún tras ser liberado del campo, una frase que, para Rivera de la Cruz, encierra toda su filosofía vital.
Desde Más Madrid, el concejal Félix López-Rey, en su última intervención antes de dejar el acta, ha elogiado a Semprún como “uno de los intelectuales más destacados del siglo XX en Europa” y como un hombre que “puso su vida al servicio de la libertad, la igualdad y la fraternidad”. Ha afirmado que apoyar este homenaje es “honrar la democracia, a Europa y a la reconciliación entre españoles”.
Vox, por su parte, ha sido el único grupo que ha votado en contra. Su concejal Fernando Martínez Vidal, que formó parte del PP en 2011, ha recordado que el homenaje ya fue aprobado hace 13 años y ha cuestionado que la iniciativa parta del PSOE. “Nos parece correcto que este intelectual tenga un reconocimiento en la ciudad donde nació, pero esa distinción debe venir de la Corporación Municipal, no de un PSOE en el que nunca creyó”, ha argumentado.
Una vida marcada por el exilio y la resistencia
Nacido en Madrid y nieto del expresidente Antonio Maura, Jorge Semprún se exilió tras el golpe de Estado de 1936. En Francia se unió a la Resistencia contra el nazismo, fue detenido y deportado al campo de concentración de Buchenwald. Esa experiencia marcó tanto su vida como su obra literaria, en la que plasmó los horrores del siglo XX con una “lucidez desgarradora”.
Militante comunista y figura central de la lucha antifranquista en la clandestinidad bajo el nombre de Federico Sánchez, Semprún fue expulsado del PCE en 1964. A partir de entonces inició una exitosa carrera literaria con obras como El largo viaje, escrita en Madrid y galardonada con el premio Formentor, o Autobiografía de Federico Sánchez, que le valió el premio Planeta.