España continúa avanzando hacia un modelo de movilidad más eficiente y respetuoso con el entorno urbano. Así lo reflejan los datos publicados en el II Barómetro del Carsharing, elaborado por la Asociación del Vehículo Compartido en España (AVCE) junto con la consultora Impulso by Pons, y presentado en la sede de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Madrid. El informe, que ha contado con la participación de la Dirección General de Tráfico (DGT), el Ayuntamiento de Madrid y la propia EMT, confirma que en 2024 se alcanzaron los 3.898.137 desplazamientos, superando los 3,75 millones registrados el año anterior y marcando un nuevo récord histórico.
El carsharing, que crece de forma sostenida desde 2021, ha experimentado un incremento del 25,13 por ciento en tres años. Un avance que consolida su papel en el nuevo ecosistema de movilidad urbana. Para Rosa Campos, presidenta de AVCE, los datos reflejan "una transformación en la movilidad urbana, complementando al transporte público y ofreciendo una alternativa real al coche privado". En su intervención, Campos fue clara en sus demandas: “Reclamamos apoyo económico, espacios para aparcar e incentivos fiscales y normativos”. Y añadió que "los motivos de su uso son por necesidades laborales, de estudio, ocio y desplazamientos familiares habituales. Y la razón de la elección es primero por la comodidad (51 %), seguido por la facilidad en el aparcamiento (30 %), motivos económicos (20 %) y de sostenibilidad (7 %) y por no tener coche”.
Los vehículos de carsharing no solo están más presentes, sino que se utilizan mucho más que los coches privados. Mientras un coche particular se usa una media de 0,92 veces al día, uno compartido se utiliza 3,01 veces diarias. Además, pasa el 19,14 por ciento del tiempo en circulación, frente al 8,30 por ciento de uno en propiedad. Como explicó Ernesto Mateo, vicepresidente de AVCE: “Un vehículo compartido se utiliza más del doble que un coche en propiedad, que pasa de media el 90 por ciento del tiempo al día parado. Además, ya son 24 municipios de más de 50.000 habitantes los que disponen de servicios de carsharing”.
“Reclamamos apoyo económico, espacios para aparcar e incentivos fiscales y normativos”
El carsharing también gana terreno en términos de kilómetros recorridos, superando en 2024 los 49 millones de kilómetros anuales, con 39,5 millones en modalidad Free Floating y 9,6 millones en Station Based. Desde 2021, el crecimiento acumulado es del 80 por ciento.
Usuarios: jóvenes, urbanos y conectados

El servicio se extiende de forma transversal, aunque el 45 por ciento de los usuarios se encuentra entre los 25 y 40 años, y el 78 por ciento si se amplía hasta los 55. Solo un 12,3 por ciento corresponde al grupo de entre 18 y 24 años. Los usos son variados: un 33 por ciento lo emplea de forma ocasional, un 14 por ciento habitual, y un 7 por ciento lo utiliza varias veces a la semana.
La flota de carsharing tiene una edad media de 3,6 años, frente a los 14,2 años del parque nacional. Los vehículos incluyen de media un 52 por ciento de sistemas ADAS como el asistente de velocidad inteligente, el frenado de emergencia avanzado o el detector de fatiga.
Además, dos de cada tres vehículos son cero emisiones: el 66 por ciento son eléctricos de batería y el resto, en su mayoría, híbridos enchufables. En cuatro años, la flota eléctrica ha crecido un 21,13 por ciento, evitando en 2024 la emisión de 5.278,28 toneladas de CO₂ a la atmósfera.
Complemento al transporte público
Desde el Ayuntamiento de Madrid, Lola Ortiz, directora general de Planificación e Infraestructura, destacó el papel del carsharing en el ecosistema de movilidad urbana: “Desde el Ayuntamiento, el eje fundamental de movilidad es el transporte público, pero se apoya en los vehículos compartidos y las bicis. Es importante ofrecer alternativas de movilidad. La estrategia pasa por esas plazas de aparcamiento en superficie para los vehículos de carsharing”.
Una visión compartida por Alfonso Sánchez, director gerente de EMT Madrid, remarcó el papel del carsharing como complemento al transporte público colectivo, destacando su integración dentro de los Hubs de Movilidad 360 de la estrategia Madrid 360, que convierte los aparcamientos públicos en auténticos nodos de servicios de movilidad sostenible. Afirmó que “el transporte público es la columna central en la movilidad de una ciudad. El carsharing aporta más flexibilidad” y subrayó la necesidad de mejorar la gestión del espacio urbano: “Es necesaria la eficiencia en la ocupación del espacio y la energética. Juntos, transporte público y vehículo compartido, la combinación perfecta para la movilidad sin necesidad de tener un vehículo en propiedad”.
Los usos son variados: un 33 por ciento lo emplea de forma ocasional, un 14 por ciento habitual, y un 7 por ciento lo utiliza varias veces a la semana
Desde la Dirección General de Tráfico, su director general, Pere Navarro, subrayó la importancia del carsharing como herramienta para mejorar la movilidad en ciudades cada vez más saturadas: “Estamos en un escenario con más conductores y más desplazamientos. En algunas ciudades no caben tantos coches, como ocurre en Palma de Mallorca, donde quizás no sería mala idea el vehículo compartido”. El carsharing “ayuda a reducir el número de automóviles en circulación y a optimizar su uso”, a la vez que plantea un cambio social necesario: “8 de cada 10 coches circulan con solo una persona. Necesitamos fomentar una movilidad más colaborativa”. Navarro concluyó destacando el momento clave del sector: “Si tenemos consolidada la moto y la bici compartida, ahora le toca al coche”.
El avance del carsharing se alinea con los objetivos de sostenibilidad y eficiencia que persiguen tanto las administraciones locales como los organismos europeos. La reducción de vehículos privados, la mejora en la calidad del aire, la descongestión del tráfico y el uso racionalizado de los recursos urbanos son algunos de los beneficios más destacados.
La modalidad del vehículo compartido se consolida no solo como una tendencia de movilidad, sino como un actor clave en la transición hacia ciudades más habitables, limpias y conectadas, donde compartir no solo es una opción, sino una forma responsable y eficaz de moverse.