La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha el primer centro público de atención integral dirigido a mujeres que buscan abandonar la prostitución. Ubicado en Leganes y gestionado por la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (Apramp), entidad especializada en este ámbito, este nuevo recurso pionero en España ofrece un plan personalizado de intervención y apoyo con el objetivo de facilitar la recuperación y plena integración social de las usuarias.
La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha visitado este lunes las instalaciones y ha participado en una de las rutas de la unidad móvil de intervención asociada al centro, que se desplaza por distintos municipios madrileños para contactar directamente con mujeres que ejercen la prostitución en la calle, clubs o pisos.
Desde su entrada en funcionamiento el pasado marzo, la unidad móvil ha recorrido una decena de localidades, incluyendo Alcobendas, Alcorcón, Móstoles, Parla o Alcalá de Henares, atendiendo ya a 186 mujeres. Durante las visitas, las profesionales de este recurso, entre las que se encuentran trabajadoras sociales y mediadoras interculturales, entregan material preventivo, ofrecen información sobre salud sexual y derechos, y asesoran sobre trámites legales y laborales, incluidos permisos de residencia y trabajo.
El centro ofrece atención de lunes a viernes, de 9:00 a 19:00 horas, a través de un equipo multidisciplinar de 16 profesionales que incluye psicólogos, abogados, técnicos de integración, trabajadores sociales y personal administrativo. También se prestan servicios de forma remota por teléfono y videollamada, para garantizar la continuidad del proceso de intervención. “El objetivo es ofrecer una alternativa real, segura y digna, donde estas mujeres puedan recuperar su autonomía y construir un nuevo proyecto de vida”, ha señalado Dávila durante la visita.
Este nuevo centro se suma a una red de recursos públicos que, según destaca el Ejecutivo autonómico, es la más completa del país en materia de atención a mujeres víctimas de violencia. Actualmente, Madrid dispone de 324 plazas residenciales entre centros de emergencia, acogida y pisos tutelados. Además, existen dispositivos no residenciales como el Cimascam, los Centros de Crisis 24 horas, centros de día especializados, terapia asistida con perros, orientación jurídica y programas para adolescentes.