El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado de la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, y las concejalas de Salamanca, Cayetana Hernández de la Riva, y Chamartín, Yolanda Estrada, ha inaugurado la nueva pasarela peatonal sobre la A-2 a la altura de la avenida de Bruselas. Una infraestructura que sustituye a la plataforma desmantelada en el mes de abril, que estaba ubicada a escasos metros y presentaba “graves problemas estructurales por corrosión, así como serios problemas de accesibilidad al tener fuertes pendientes sin descansillo y no contar con la anchura de paso mínima requerida”.
Durante su visita, el alcalde, que se ha encontrado con varios vecinos de El Parque de las Avenidas que protestaban por la apertura de un hotel que podría alojar a refugiados inmigrantes, ha destacado que intervenciones como la instalación de la nueva pasarela peatonal sobre la A-2 son “imprescindibles para mejorar la calidad de vida de los vecinos de los barrios”.

“Parecen pequeñas actuaciones, pero son imprescindibles para hacer cada día un Madrid mejor y este es un buen ejemplo de ello. Esta pasarela, sobre la M30, no solo ha permitido la sustitución de la antigua pasarela, sino que mejorará considerablemente el entorno mediante la mejora del espacio público, mediante la plantación de arbolado y la mejora de la accesibilidad”.
Según ha manifestado el regidor madrileño, la antigua pasarela - además de los problemas mencionados – tenía problemas de vibración y, por lo tanto, generaba graves inconvenientes a los vecinos de la zona.
Una inversión de 3.5 millones de euros
Tanto la demolición de la antigua pasarela como la construcción de la nueva ha contado con una inversión de 3.5 millones de euros. La nueva infraestructura cuenta con cinco accesos para los peatones “todos plenamente adaptados”. De esta manera, el Ayuntamiento pretende aumentar las alternativas para los peatones y mejora la conexión entre ambos márgenes de los distritos de Chamartín y Salamanca. En la zona norte (Chamartín) hay dos rampas y una escalera, mientras que en la zona sur (Salamanca) hay una rampa y una escalera.
La nueva pasarela tiene alrededor de 235 metros si se suman todas las conexiones, con una zona principal de estructura metálica apoyada sobre pilas de hormigón. La solución estructural elegida para la sección transversal es una viga cajón abierta en cuyo interior, el peatón puede transitar alejado del tráfico, con un ancho de 2,20 metros y una protección de 1,40 metros de altura.
Para la ejecución de la nueva estructura se han empleado 320 toneladas de acero y el montaje se ha realizado en nueve tramos, para lo que han sido necesarios transportes especiales, grúas de gran tamaño y tonelaje y más de 3.000 metros de cordones de soldadura.
Además de la construcción e instalación de la propia pasarela, los trabajos han incluido la mejora de la urbanización del entorno próximo a los accesos, lo que ha consistido en la renovación del pavimento de las aceras. También se ha renovado y mejorado la jardinería, se han plantado 41 nuevos árboles y se ha reforzado el alumbrado público en el entorno próximo a los accesos.