La Comunidad de Madrid ha emitido este lunes una advertencia sobre los riesgos asociados a la picadura de garrapatas, especialmente activa en esta época del año por el aumento de las temperaturas. Estos arácnidos parasitan a numerosas especies animales, tanto silvestres como domésticas, y afectan de forma particular a los perros.
Según ha señalado el Ejecutivo autonómico en un comunicado, la mordedura de una garrapata puede suponer un riesgo sanitario para los seres humanos, ya que estos insectos son vectores de diversas enfermedades potencialmente graves, entre ellas la boreliosis, la enfermedad de Lyme, la fiebre hemorrágica Crimea-Congo, la rickettsiosis y la anaplasmosis.
Ante este escenario, el Cuerpo de Agentes Forestales de la región ha recordado algunas recomendaciones clave para quienes salgan al campo. Entre ellas, se encuentra el uso de ropa clara, que permite detectar más fácilmente la presencia del insecto. También se aconseja vestir camiseta y pantalón largo, así como calzado cerrado, de modo que se evite dejar partes del cuerpo expuestas. En cuanto al recorrido, se insiste en que es preferible caminar por el centro de los senderos y evitar zonas de vegetación abundante, donde las garrapatas suelen concentrarse.
Los agentes forestales también recomiendan no sentarse directamente en el suelo si hay vegetación y hacer uso de repelentes autorizados. En el caso de tener animales de compañía, es fundamental protegerlos con productos desparasitarios y revisar su cuerpo, al igual que el de las personas, al regresar del entorno natural.
Las zonas del cuerpo donde estos parásitos tienden a adherirse con más frecuencia son las axilas, las ingles, el cabello y el ombligo. En caso de detección, la extracción debe hacerse con guantes o pinzas finas, sujetando al insecto desde una zona cercana a la piel y tirando de manera recta, sin movimientos bruscos. En ningún caso debe retorcerse ni aplastarse, ya que parte de su cuerpo podría quedarse incrustada en la piel. Si se localiza una garrapata en un animal doméstico, el procedimiento debe ser el mismo.
Desde la Comunidad de Madrid insisten en que, ante cualquier anomalía tras una picadura, se debe acudir al personal sanitario para valorar posibles complicaciones.