El Plan Reside ha cogido ‘ritmo’ y ya se encuentra en el sprint final para regular los pisos turísticos en la ciudad de Madrid y proteger - así - el uso residencial. La Plaza de la Villa se ha convertido en el escenario de la comisión extraordinaria de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad para votar esta estrategia y conocer las alegaciones presentadas durante el periodo de información pública. El plan prevé ampliar ciertas restricciones a los pisos turísticos ubicados fuera de la almendra central, pero no se aplicarán estas limitaciones al conjunto de la ciudad, como solicitaban tanto vecinos como los partidos de la oposición.
“Hemos estimado parcialmente algunas de las alegaciones que dan algunas cuestiones meramente formales, pero también algunas importantes que veremos en el pleno extraordinario”, apuntaba el delegado de Urbanismo, Movilidad y Medio Ambiente, Borja Carabante, a la salida de la comisión extraordinaria
El objetivo del plan es no convivan el “uso residencial con el uso terciario” porque esto “es lo que genera problemas, que en un mismo edificio haya vecinos y turistas”, a juicio de Carabante. Hasta la fecha, el Plan Reside permitía la existencia de viviendas de uso turístico (VUT) fuera de la almendra central, denominada área APE 00.01), siempre y cuando el inmueble contará con acceso independiente. Pero las últimas modificaciones han limitado aún más su zona de actuación y tan solo podrán instalarse en primeras plantas, bajas y sótanos de edificios residenciales con acceso independiente.
La comisión extraordinaria era el primer paso para la aprobación de dicho plan, la presentación de alegaciones, así como la modificación del Plan General de Ordenación Urbana de 1997 con la intención de “proteger y mejorar el uso residencial”. Sin embargo, su celebración ha sido un ‘visto y no visto’, ya que el debate de los diferentes modelos planteados por los grupos políticos se trasladará hasta el próximo 21 de mayo, cuando tendrá lugar el Pleno extraordinario. Será ese día cuando el equipo de Gobierno de José Luis Martínez-Almeida “establezca un debate” entre las “medidas de la izquierda y sus medidas”, las cuales, consideran que son - en palabras de Carabante - las indicadas para generar un “modelo de éxito que reduzca los problemas de convivencia, ordenar la oferta turística y, sobre todo, para permitir que Madrid siga liderando la actividad económica, turística y también el crecimiento de población”.
Con una duración de un minuto y medio, la comisión - que parecía ser un mero formalismo – ha finalizado con la votación de los partidos políticos: Más Madrid y el grupo municipal socialista han votado en contra, mientras que el Partido Popular votar a favor y Vox se ha reservado el sentido del voto para la celebración del pleno.
Tras la comisión extraordinaria, los partidos políticos de la oposición han criticado un plan que “nace muerto” porque “el problema no es la normativa, sino la propia ilegalidad”, tal y como ha afirmado el responsable de Urbanismo del grupo municipal socialista, Antonio Giraldo, en declaraciones a los medios de comunicación.
Giraldo también ha lamentado que el equipo de Gobierno haya decidido celebrar un pleno extraordinario para tratar esta nueva normativa municipal, en lugar de incluirlo dentro del plan ordinario del mes de mayo, ya que no existe tal urgencia porque la estrategia – una vez aprobada por el Consistorio - deberá recibir el visto bueno de la Comunidad de Madrid por lo que no entraría en vigor de forma inmediata. “En nuestra opinión, hay un problema en Madrid, pero no es por la normativa sino por la ilegalidad. Es un problema de que el 95 por ciento de las viviendas de uso turístico que hoy en día están operando en la ciudad lo están haciendo ilícitamente y lucrándose a costa de los impuestos que pagamos el resto de los madrileños, porque lo hacen fuera de toda normativa. Sin disciplina urbanística nace para nada”, expone Giraldo.
Por su parte, Más Madrid ha adelantado que votará en contra del Plan Reside en el pleno extraordinario, al tratarse de “un engaño y la constatación de la nula voluntad del gobierno municipal de proteger los barrios de Madrid”. “Este plan pone la alfombra roja para que la especulación siga campando a sus anchas en nuestra ciudad”, afirma la concejal de Más Madrid Lucía Lois.
Desde el grupo municipal de Vox han valorado “algunos aspectos positivos del documento, que pueden suponer una mejora para determinados sectores”, pero también advierten “la existencia de elementos que consideran contrarios al interés general de los madrileños” y aseguran que analizaran al detalle el Plan para su votación definitiva en el pleno.
Puntos del plan
El Plan Reside busca concentrar viviendas de uso turístico en el corazón de la ciudad en edificios para este uso, con un tope de 15 años y vinculado a su rehabilitación en el centro histórico. Pasados estos se tendrán que transformar en edificios residenciales.
A cambio, y como incentivo, el Gobierno municipal permitirá la transformación de edificios de uso terciario en la almendra central en residencial, con la posibilidad de incrementar la edificabilidad existente.
En la almendra central no se permitirán las VUT de carácter dispersos en comunidades de propietarios, ni siquiera en planta baja y primera. En cuanto al comercio, no se permitirá la transformación de locales comerciales en pisos turísticos, pero sí se pueden convertir locales en viviendas, siempre que sea en ejes no comerciales.
Fuera de la almendra central se permitirán las viviendas de uso turístico dispersas en comunidades de propietarios en cualquier planta siempre que puedan disponer de un acceso independiente. De esta forma, las VUT pueden implantarse bajo las condiciones del plan vigente de 2019, es decir, en edificio completo o viviendas dispersas. En este último caso, como novedad, se incluye la obligación de que dispongan de acceso independiente siempre que sean edificios de uso residencial.
El Plan Reside saldrá adelante con toda probabilidad por la mayoría absoluta del Partido Popular y frente a una izquierda que, tanto por Más Madrid como PSOE, ya ha insistido en su rechazo a una propuesta que consideran insuficiente.