Con la suspensión de los conciertos en el Santiago Bernabéu e Ifema Madrid, el recinto del Iberdrola Music en Getafe crece como una alternativa sólida para albergar conciertos y eventos musicales en Madrid durante todo el año. "Queremos que ese recinto se consolide como un espacio cultural donde se puedan celebrar conciertos de manera ocasional, pero que se consolide también como evento cultural y familiar", señalaba el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante.
El anuncio llegaba tras la reunión del Ayuntamiento de Madrid, Getafe y Delegación del Gobierno para hablar de la seguridad y medidas para mitigar las molestias de la celebración del Mad Cool. Este festival se celebra en el recinto desde 2023 (aunque lleva celebrándose en la capital desde el año 2016) y no ha estado exento de polémicas debido a las quejas vecinales por ruido y problemas de movilidad en la zona.
El mensaje tras la reunión es claro: hay voluntad por parte de las administraciones competentes para "empezar a trabajar desde la próxima semana en un plan de movilidad y seguridad conjunto". Sin embargo, el mensaje de consolidar el recinto de Iberdrola Music como un espacio con programación durante todo el año no ha sido del todo bien recibido por parte de la alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, que busca que el impacto sobre los vecinos sea "mínimo" con soluciones "a corto, medio y largo plazo".
Getafe exige medidas para reducir las molestias vecinales
"Vemos con tremenda preocupación que se amplíe la programación. Getafe va a sufrir que la Comunidad de Madrid no tenga espacios de recintos adecuados para estas celebraciones. Lo estamos viendo con las cancelaciones del Santiago Bernabéu y de Ifema. No puede ser que por esa falta de planificación de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento, los vecinos de Getafe suframos cortes en el transporte público, suframos ruido de manera muy importante, suframos embotellamientos y densidad de tráfico en nuestras calles", ejemplarizaba la alcaldesa.
Estas soluciones planteadas por la alcaldesa pasarían por limitar ese «tránsito de personas» alrededor de la M-45 (en la conexión de Getafe Norte con Villaverde). Para ello, Hernández propone una pasarela elevada o un «cajón soterrado» que permita una conexión peatonal y ciclista segura entre Madrid y Getafe.
Hernández ha reclamado medidas para mitigar esas molestias vecinales, como la colocación de pantallas contra el ruido o "limitar el tránsito de personas" alrededor de la M-45 (conexión de Getafe Norte y Villaverde) con una pasarela elevada o un "cajón soterrado" que permita la conexión peatonal y ciclista "segura" entre Madrid y Getafe . Para paliar algunos de los problemas, Carabante ha asegurado que la empresa de Mad Cool ya ha empezado con las primeras obras de urbanización y mejoras en el recinto para paliar esos inconvenientes y evitar así los atascos de peatones por la carretera M-45 o mejorar el cableado eléctrico con un soterramiento adecuado. Unas intervenciones que correrán a cargo de la promotora del evento. “Las obras ya han comenzado y, por lo tanto, estamos en condiciones de decir que estamos en mejores condiciones respecto al año pasado, donde hubo mucho menos quejas que en ediciones anteriores”, apostillaba el delegado del Ayuntamiento de Madrid, que defendía la idea de “seguir trabajando” para minimizar esos “eventuales perjuicios que se puedan ocasionar a los vecinos”, entendiendo “el impacto y la importancia que tiene no solo para la economía, sino para el impacto del turismo y a nivel cultural la celebración del festival Mad Cool”.
El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, no ha entrado en valoraciones sobre la ampliación de la programación en recinto Iberdrola Music Festival, pero si ha solicitado que las administraciones competentes "garanticen" que se pueda realizar en "condiciones optimas" para vecinos y asistentes. "Ampliar la programación es algo que no nos compete a nosotros (...) Trabajaremos para aportar muchas soluciones que harán falta para consolidar este espacio como una zona de referencia en esas condiciones de seguridad para los asistentes y minimización de molestias para los vecinos, además de una reducción en el despliegue proporcionado que hay que realizar por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para garantizar la seguridad fuera durante la celebración del Mad Cool. El año pasado salió bien, pero gracias a un esfuerzo extraordinario, lo que no puede pretender el Ayuntamiento de Madrid es que lo extraordinario se convierta en ordinario, hay que aportar medidas para ofrecer unas condiciones mejores, tanto a los vecinos de Villaverde como de Getafe", defendía Martín.
Por su parte, Carabante también sacó pecho de las "pocas quejas vecinales" de la edición de 2024 al cumplirse "todas las condiciones en el ámbito de seguridad, movilidad y comodidad para los vecinos" en un evento que calificaba de "imprescindible" para la ciudad de Madrid desde el punto de vista económico, cultural y turístico. Y defendía la idea de albergar nuevos eventos: "Ese recinto puede tener distintos usos que no serán solo festivales. En este sentido, el promotor está trabajando para presentar una programación que tenga que ver con actuaciones o eventos más destinados a un carácter más familiar", anunciaba Carabante.

Por el momento, lo más cercano está en las mesas tripartitas entre la delegación, los Consistorios (Getafe y Madrid), la Comunidad de Madrid y el Consorcio Regional de Transporte. Unos encuentros que arrancarán en las próximas semanas, junto a los promotores del Mad Cool, para idear un plan de movilidad, así como otras medidas que traten de reducir los daños a los vecinos de Getafe. "Hay muchísimo trabajo por realizar y confío en que aunque sea tarde (haciendo alusión a que la reunión mantenida este lunes llegaba con retraso) desde este encuentro podamos ponernos manos a la obra desde la cooperación imprescindible entre los tres niveles de las administraciones", defiende Martín.
Por el momento, tal y como adelantaba Carabante, los trabajos consisten en soterrar la línea de alta tensión y mejorar la organización de los accesos al recinto, de tal manera que las entradas puedan hacerse de una manera más coordinada y con un mayor número de turnos, que eviten las grandes afluencias de personas. Y también de salida, donde "está el reto" para mitigar las molestias vecinales. "Insisto en que tendremos varias reuniones de trabajo con los vecinos, como lo hemos hecho en ediciones anteriores", manifestaba.